En junio… Poesía

El paseo de Doña Urraca

El paseo de Doña Urraca

 

Una mañana encendida

de aire transparente y sol

miró afuera Doña Urraca

y de su casa salió.

 

Como iba a dar un paseo,

y por si hacía calor,

decidió llevar sombrilla

y de su casa salió.

 

También podía hacer frío:

gorro y bufanda tomó,

se los puso con gran prisa

y de su casa salió.

 

Y si llovía, ¿qué haría?

Podía esconderse el sol.

LLevó además el paraguas

y de su casa salió.

 

Quería estar elegante

por si encontraba a un señor:

se puso tacones altos

y de su casa salió.

 

Por parecer gran señora

se puso sombrero alón,

una falda de volantes,

y de su casa salió.

 

Pero faltaba un collar

y de prisa lo buscó,

se lo enredó por el cuello

y de su casa salió.

 

Le faltaban los pendientes,

esos de rojo color,

los enganchó entre las plumas

y de su casa salió.

 

Cuando iba a emprender el vuelo

otra urraca allí pasó.

Ella le dijo: “Buen día”.

Y de su casa salió.

 

Pero la otra, asombrada,

al verla así, se rió.

Y Doña Urraca, muy digna,

a su casa se volvió.

 

Dejó sombrilla, paraguas,

gorro y bufanda dejó,

y se sacó los zapatos,

se quitó el sombrero alón,

 

y la falda de volantes,

y el collar, que se enredó,

por último los pendientes.

Todo, todo se quitó.

 

Y esa mañana encendida

de aire transparente y sol

Doña Urraca, enfurecida,

de su casa no salió.

 

María de la Luz Uribe.

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One Response to “En junio… Poesía”

  1. LOURDES dice:

    Acabo de conocer esta poesía a través de una revista. Me ha gustado y he hecho un recorta y pega de tu página. Gracias. En la revista venían unas ilustraciones de su marido, Fernando Krahn.
    Será una de las poesías que recitarán mis alumnos este curso.

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