El gigante estadounidense del automóvil General Motors podría declararse próximamente en bancarrota como último recurso para conseguir viabilidad financiera.
Fritz Henderson (el nuevo presidente de la multinacional) matizó que la compañía preferiría no tener que solicitar un orden de quiebra.
También advirtió que, para poder cumplir con las nuevas exigencias del gobierno, GM tendrá que cerrar más plantas de las previstas inicialmente.
Precisamente, la crisis de la firma podría arrastrar tras de sí a uno de los modelos del automóvil más populares de EE.UU. el todoterreno HUMMER, lo que conllevaría su venta a otra automovilística.
Se calcula que, desde que comenzó la crisis el volumen de ventas de este modelo habría descendido en casi un 60%.