El fútbol es el deporte mundial por excelencia. En cada país, en cada rincón del mundo, el fútbol está presente. Es muy usual ver noticias sobre fútbol en la televisión, ver niños jugando a fútbol en la calle o que el partido del día anterior sea uno de los temas de conversación en los bares. Pero el fútbol también está muy estrechamente relacionado con la economía. Es un deporte que mueve enormes cantidades de millones de euros en todo el mundo. Y esto va en aumento. Un claro ejemplo es el gran desembolso que ha hecho el Real Madrid este verano, con más de 300 millones de euros gastados en fichajes. Y no es el único. Otros ejemplos de grandes cantidades de dinero gastadas son el Chelsea o el Manchester City, que compran y hacen plantillas muy competitivas a base de talonario. Los fichajes más caros de toda la historia del fútbol son estos:
1 Cristiano Ronaldo (2009)
2 Zidane (2001)
3 Kaká (2009)
4 Figo (2000)
5 Crespo (2000)
6 Buffon (2001)
7 Vieri (1999)
8 Ferdinand (2002)
9 Shevchenko (2006)
10 Robinho (2008)

Como se puede apreciar, los fichajes en los que se mueve más dinero son relativamente actuales para un deporte que lleva casi un siglo gozando de importancia. Los diez más caros son de la última década. Pero la cosa no acaba aquí. El fútbol no sólo tiene importancia económica en el aspecto de fichajes. Los mismos jugadores tienen unos salarios desorbitados, exageradamente altos, lo cual le da todavía más importancia a los deportistas. Hay jugadores que cobran más de 10 millones de euros anuales. Una verdadera animalada. Pero hay contrastes. Este es el fútbol a muy alto nivel. Otros jugadores conocidos, equipos de primera división, no tienen tanto potencial económico, por supuesto. Hay equipos modestos, cuya suma de jugadores no llega a cobrar la cantidad que recibe un sólo jugador de uno de los ‘grandes’.
Y todavía hay más. Alejándonos del tema de dinero que cuestan y ganan los jugadores, el fútbol repercute también de una forma escandalosa en más aspectos económicos. Las entradas para un partido de fútbol, que dependiendo de la magnitud del encuentro llegan a cantidades bastante altas para un espectáculo de poco más de hora y media. En partidos de gran importancia e interés general, como la final de un mundial, las entradas pueden superar los mil euros. Incluso el tema de pago de televisiones, radios que hacen todo lo posible por tener una conversación con los protagonistas. También mueven bastante dinero todos los periódicos que se venden diariamente exclusivamente de deportes (en los que el fútbol es el centro de atención), revistas, etc.

En definitiva, mientras el resto del mundo está en crisis económica, los futbolistas de prestigio parecen no enterarse de nada de esto, pues el dinero destinado al deporte rey es cada vez mayor, y a este paso acabará alcanzando cifras escandalosas, si no lo ha hecho ya.
Sin embargo, la crisis sí afecta al ‘otro fútbol’, al fútbol de los currantes, de los que no firman autógrafos ni se sacan fotos, ni salen en las portadas de los periódicos. El fútbol de gente como tú y como yo, que sí se ven afectados. Últimamente están saliendo más y más casos de jugadores que no cobran y equipos con deudas. También se merece un pequeño párrafo el hecho de compra de partidos. Los famosos ‘maletines’, primas a terceros, una suculenta suma por perder a propósito, sobornos a los árbitros… una práctica que también se está poniendo de moda en este deporte, y que le quita veridicidad. Y, por supuesto, aquí las cantidades de dinero tampoco se quedan atrás.

Fuentes:

zonaeconómica
finanzzas