
De izquierda a derecha, la periodista yemení, Tawakkol Karman, la activista liberiana, Leymah Gbowee, y la presidenta de Liberia, Ellen Johnson Sirleaf, en el acto de entrega del premio Nobel de la Paz 2011 en Estocolmo. (SCANPIX | REUTERS Foto compartida de La Voz de Galicia. Resto de imágenes compartidas de la web oficial de los Premios Nobel, http://www.nobelprize.org )
En tiempo navideño se nos llena la boca de paz y felicidad, pero las medias sonrisas de las tres mujeres de la foto, en pleno acto de reconocimiento con el premio Nobel de la Paz, muestran que queda bastante camino para erradicar desigualdades, guerras e infelicidades de la vida de muchos seres humanos. Y más todavía en los lugares de los que provienen, Yemen y Liberia, dos de los países más pobres de la tierra. Por eso proponemos para este lunes una tarea de reflexión centrada en dos ejes: la paz y el papel de la mujer en el mundo del siglo XXI.
Para esto podemos partir del artículo de La Voz de Galicia del pasado sábado 10 de diciembre y de tres citas de los discursos de las galardonadas durante la ceremonia de recogida del premio:
Tawakkol Karman: “Siempre he creído que la resistencia contra la represión y la violencia es posible sin tener que basarse en una violencia y una represión similares. Siempre he pensado que la civilización humana es el fruto de los esfuerzos tanto de los hombres como de las mujeres. Por eso, cuando se trata injustamente a las mujeres y se les priva de sus derechos naturales en el proceso, se desarrollan todas las deficiencias sociales y las enfermedades culturales y, al final, sufrirá toda la comunidad, hombres y mujeres. La solución para los problemas de las mujeres solo puede llegar en una sociedad libre y democrática en la que se libere la energía humana, la energía conjunta de hombres y mujeres. A nuestra civilización se le llama humana y no se puede atribuir solamente a los hombres o a las mujeres”. ["I have always believed that resistance against repression and violence is possible without relying on similar repression and violence. I have always believed that human civilization is the fruit of the effort of both women and men. So, when women are treated unjustly and are deprived of their natural right in this process, all social deficiencies and cultural illnesses will be unfolded, and in the end the whole community, men and women, will suffer. The solution to women’s issues can only be achieved in a free and democratic society in which human energy is liberated, the energy of both women and men together. Our civilization is called human civilization and is not attributed only to men or women".] Accede aquí al resto del discurso en inglés.
Leymah Gbowee: “¡Sí! Ha llegado el momento en el que, en muchas sociedades donde las mujeres solían ser las víctimas silenciosas y el objeto del poder de los hombres, estas mujeres están derribando los muros de las tradiciones represivas con la fuerza invencible de la no-violencia. Las mujeres están usando sus cuerpos rotos por el hambre, la pobreza, la desesperación y la indigencia y miran con determinación al rostro de los verdugos. Este premio ha llegado en un momento en el que las madres no suplican solamente por la paz, sino que exigen paz, justicia, igualdad e inclusión en los ámbitos de decisión política. Debo también añadir que este premio no es solo un reconocimiento del triunfo de las mujeres. Es un triunfo de la humanidad. Reconocer y honrar a las mujeres, la otra mitad de la humanidad, es conseguir el equilibrio y la integridad universales”. [Yes! It has come at a time when in many societies where women used to be the silent victims and objects of men's powers, women are throwing down the walls of repressive traditions with the invincible power of non-violence. Women are using their broken bodies from hunger, poverty, desperation and destitution to stare down the barrel of the gun. This prize has come at a time when ordinary mothers are no longer begging for peace, but demanding peace, justice, equality and inclusion in political decision-making. I must be quick to add that this prize is not just in recognition of the triumph of women. It is a triumph of humanity. To recognize and honor women, the other half of humanity, is to achieve universal wholeness and balance.] Accede aquí al resto del discurso en inglés.
Ellen Johnson Sirleaf: “Mientras hoy celebramos, nos damos cuenta de los enormes retos a los que nos enfrentamos. En muchas partes del mundo no se denuncian todavía los crímenes contra las mujeres y las leyes que deben protegerlas no se hacen cumplir con eficacia. En este siglo XXI no hay sitio para el tráfico de seres humanos que victimiza cada año a casi un millón de personas, la mayoría niñas y mujeres. Por supuesto que no ha lugar ya para seguir pensando que las características del liderazgo pertenecen a un solo género [...] A pesar de esto, todavía hay espacio para el optimismo y la esperanza. Hay claras señales de progreso y cambio. Lentamente y por todo el mundo el derecho internacional y la concienciación sobre los derechos humanos están iluminando las esquinas más oscuras, en las escuelas, en los juzgados, en los mercados. Las ventanas de las cámaras cerradas donde hombres y mujeres han sido atrozmente torturados se están abriendo y la luz está entrando en ellas. Las democracias, incluso si lo hacen de forma vacilante, se están enraizando en lugares poco acostumbrados a la libertad [...] Hoy, por todo el planeta, las mujeres, y también los hombres, de toda condición hallan el coraje para decir, alto y claro, en miles de lenguas: “Basta ya”. Todos rechazan la violencia sin sentido y defienden los valores fundamentales de la democracia, de la sociedad abierta, de la libertad y de la paz. Por eso, insto a mis hermanas y a mis hermanos a no tener miedo. No tengáis miedo a denunciar la injusticia, aunque os superen en número. No tengáis miedo de buscar la paz, aunque vuestra voz sea tenue. No tengáis miedo de exigir la paz. Por eso, si pudiera dirigirme a las niñas y a las mujeres de todo el mundo, les haría la siguiente invitación: Hermanas, hijas, amigas mías, encontrad vuestra voz!” ["As we celebrate today, we are mindful of the enormous challenges we still face. In too many parts of the world, crimes against women are still under-reported, and the laws protecting women are under-enforced. In this 21st century, surely there is no place for human trafficking that victimizes almost a million people, mostly girls and women, each year. Surely there is no place for girls and women to be beaten and abused. Surely there is no place for a continuing belief that leadership qualities belong to only one gender [...] Yet, there is occasion for optimism and hope. There are good signs of progress and change. Around the world, slowly, international law and an awareness of human rights are illuminating dark corners, in schools, in courts, in the marketplace. The windows of closed chambers where men and women have been unspeakably abused are being opened, and the light is coming in. Democracies, even if tentatively, are taking root in lands unaccustomed to freedom [...] Today, across the globe, women, and also men, from all walks of life are finding the courage to say, loudly and firmly, in a thousand languages, “No more.” They reject mindless violence, and defend the fundamental values of democracy, of open society, of freedom, and of peace. So I urge my sisters, and my brothers, not to be afraid. Be not afraid to denounce injustice, though you may be outnumbered. Be not afraid to seek peace, even if your voice may be small. Be not afraid to demand peace. If I might thus speak to girls and women everywhere, I would issue them this simple invitation: My sisters, my daughters, my friends, find your voices!”.] Accede aquí al resto del discurso en inglés.
El presidente del comité Nobel, Thorbjoern Jagland, se dirigió a las premiadas recordando un proverbio chino que dice que “las mujeres sostienen la mitad del cielo” e indicándoles que ellas “le dan un significado concreto” a ese dicho. Este puede ser también el punto de partida del debate. El blog estará ahí para contener las propuestas, trabajos y conclusiones producto de ese intercambio.