Bibliotecas físicas y virtuales

blogmaestro

Mi primer carnet fue emitido por la Biblioteca Club 33 de Caixa Galicia, situada en el mismo número de la rúa Nova de Santiago en el invierno de 1976. Recuerdo la primera vez que, recién llegado a la ciudad, pisé aquella sala inmensa donde los peces habían pasado del agua de la ría a una enorme pecera situada en el centro de la estancia y habían abandonado el plateado de lubinas y mújeles por el rojo intenso del trópico. Pero lo que más me impactó fue la cantidad de tebeos que me podía leer y que hasta entonces dependía casi exclusivamente de la periodicidad de las visitas de mis tíos de Coruña.

De esos comics de Ibáñez y del tandem Mora-Ambrós mi interés fue aproximándose a las aventuras de los Cinco, del intrépido Sandokán o de los Siete Secretos, pasando por Verne y Mark Twain. Y de ahí en adelante mi adicción al papel y la tinta ha viajado por mundos reales y ficticios, por Bibliotecas de Babel y salas con un olor a papel viejo y cuero, mezclado con la tinta fresca de los periódicos.

Pero aquel mundo de 1976 tiene en la actualidad un doble heredero clásico y de última generación. Como bien cuenta Sandra Faginas en la última página de La Voz de la Escuela de esta semana esa biblioteca de mi infancia se ha trasladado al Ensanche santiagués y ofrece múltiples actividades de animación a la lectura para los más pequeños. En su lugar, en el sólido edificio de la zona vieja y ya sin peces de colores, hay un Centro ON de Caixa Galicia donde una sala con 14 ordenadores ofrece al público la posibilidad de viajar más allá de sus paredes, en una verdadera Biblioteca de Babel inimaginable hace 34 años o hace más de 100 por las extraordinarias mentes de Verne o Borges.

El poder está ahora en nuestra mano para domar este monstruo intercontinental que nos da por primera vez proyectos de bibliotecas globales como Google Libros, de repositorios de clásicos en castellano, como la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes o que pone a nuestro alcance de forma gratuita (de momento) la mayor parte de los periódicos del mundo que antes dormitaban apilados en amplios anaqueles después de haber sido ensartados en su día de gloria por una larga espada de madera que atravesaba su espinazo.

El éxito de nuestras iniciativas blogueras estará en la capacidad de desarrollar la competencia de nuestros alumnos a la hora de seleccionar la paja del polvo de Internet y de ser capaces de sintetizar de forma eficaz el tsunami de información que inunda la Red.

Enero 27, 2010 | Dejar un comentario   Etiquetas: