Los universitarios madrileños salen a la calle replicando los modelos establecidos
Martes, noviembre 27th, 2012Esta semana profesorado y alumnado de la Universidad Complutense de Madrid están llevando sus clases al exterior de las aulas en protesta por la preocupante situación de su institución y del sistema educativo universitario. Lo curioso, como se puede ver en la imagen que encabeza el blog del movimiento “La Complu en la calle“, es que en su salida al exterior replican casi exactamente las estructuras de interacción establecidas en el aula: buscan unas escaleras y el profesor “explica” la lección agarrado a un micrófono.
De algún modo, es como si el llamamiento realizado a finales del siglo XIX por Francisco Giner de los Ríos (1839-1915) hubiera caído en saco roto:
“Transformad esas antiguas aulas; suprimid el estrado y la cátedra del maestro, barrera de hielo que lo aísla y hace imposible toda intimidad con el discípulo; suprimid el banco, la grada, el anfiteatro, símbolos perdurables de la uniformidad y del tedio. Romped esas enormes masas de alumnos, por necesidad constreñida a oír pasivamente una lección, o a alternar en un interrogatorio de memoria, cuando no a presenciar desde distancias increíbles ejercicios y manipulaciones de que apenas logran darse cuenta. Sustituid en torno al profesor a todos esos elementos clásicos, por un círculo poco numeroso de escolares activos, que piensan, que hablan, que discuten, que se mueven, que están vivos en suma, y cuya fantasía se ennoblece con la idea de una colaboración con el maestro.”
Por eso es importante ir introduciendo en este modelo transmisivo espacios y tiempos para el aprendizaje por proyectos, cooperativo y activo, donde el alumnado trabaje guiado por las propuestas del profesorado. Es fundamental ir cambiando el enfoque hacia ese deseo de Giner de sustituir tarimas y filas homogéneas de pupitres por estructuras circulares, inclusivas, participativas, en las que un alumnado activo hable, discuta, se mueva y comparta la creación del conocimiento con los demás.
Salir a la calle, buscar e investigar en el entorno próximo producen alumnado altamente motivado, creativo y capaz de aprender a aprender, consolidadando paso a paso la última de las competencias básicas, que se convierte en uno de los objetivos centrales de la educación pre-universitaria: la autonomía e iniciativa personal. Un primer camino, y un modelo cargado de lirismo, puede contemplarse en el siguiente fragmento de La lengua de las mariposas, en el que un maestro, partiendo del entorno convencional de un aula de los años treinta, se convierte en un motivador extraordinario:
embedded by Embedded Video
YouTube Direkt






Yo fui un buen estudiante en primaria y secundaria. A pesar de mi querencia por las letras, mis notas en matemáticas siempre fueron buenas. Sin embargo, con 20 años, cuando acudí a un carpintero a pedirle que me hiciera una estantería de 2 x 2, 5 x 0,35 metros para mi pequeño cuarto de estudiante universitario, calculé que necesitaba 1,5 metros cúbicos de madera para su construcción. Por la sonrisa del carpintero y por la humildad comprensiva de alguien con estudios elementales pero con muchos años de oficio que me preguntó cuántas habitaciones pretendía amueblar, me di cuenta de que quizás haber sabido responder a preguntas en el larguísimo rosario de exámenes de matemáticas que había realizado durante años no me había preparado eficazmente para tareas tan básicas de la vida diaria.




