Cuando el pasado miércoles la última de La Voz de Galicia rebautizaba el país como “Sobrespaña“, en las páginas interiores de La Voz de la Escuela se dedicaba un reportaje completo a uno de los problemas más candentes de la actualidad bajo el título “La corrupción al acecho“. Un despiece destripaba términos como “Malversación de fondos públicos”, “Prevaricación”, “Soborno” o “Tráfico de influencias”.
Más adelante, en la ya mencionada columna de opinión, Mariluz Ferreiro nos ve viviendo en “Sobrespaña“, “camino de Españistán”, un término que procede de uno de los fenómenos españoles en YouTube del 2011:
Con estos tres instrumentos y con la posibilidad de ampliar los horizontes documentales en los lodos de la prensa diaria, la propuesta de hoy es abrir un proyecto de investigación que puede centrarse en el análisis en profundidad de los términos y circunstancias más recurrentes en titulares y cuerpos de noticias, reportajes, crónicas, columnas de opinión, viñetas o cualquier otro género informativo similar al anterior corto de animación a modo de documental satírico, obra de Aleix Saló.
Otra vez más, los productos de ese esfuerzo colectivo del alumnado y de su interacción y colaboración tienen cabida, durante el proceso y a la hora de colgar los resultados finales, en vuestros blogs de Prensa-Escuela. Quizás ha llegado el momento de la catarsis colectiva. Y posiblemente para esa purificación sea necesario cruzar las aguas enfangadas y malolientes de la corrupción.
Como complemento a esa información se puede visualizar un extracto del informe realizado por Paloma Escudero, Directora Ejecutiva de UNICEF España, y que aparece colgado de su canal de YouTube:
Con estos cuatro puntos de partida os proponemos hoy que el alumnado busque y analice propuestas en positivo para una situación límite. Muchas de ellas, sobre todo las más cercanas y factibles, provienen del último factor enunciado en el título de esta entrada, la solidaridad. Acciones solidarias que llevan a cabo instituciones internacionales, estatales o locales, o que son iniciativa de los propios vecinos pueden servir para una reflexión en profundidad de un valor educativo central, la solidaridad, que lleva asociados otros como la defensa de la igualdad de oportunidades, la convivencia, la no discriminación, la defensa de los derechos humanos, la cooperación o cualquier otro que aparezca marcado en los Principios y fines de la Educación del Título Preliminar de la LOE: Ley Orgánica de Educación.Título Preliminar.Principios y fines
El lugar apropiado para trabajar en este proyecto informativo es cualquier clase, pero muy especialmente la de Educación para la Ciudadanía y la hora semanal de tutoría. El blog, como siempre, estaría ahí como instrumento de dinamización, como herramienta de documentación y como espacio para colgar todos los productos del análisis y la reflexión. Una herramienta solidaria en la que plantearse reflexiones y proyectos basados en preguntas como “¿Qué puedo o podemos hacer yo o nosotros para mejorar esta situción tan injusta?”
Para cerrar el análisis multimedia que parte de la noticia del día de Prensa-Escuela, podéis colgar pequeñas cápsulas de opinión, como la de Ernesto S. Pombo de La Voz de Galicia de hoy (“Un mal futuro“), disparadas desde la indignación que producen noticias tan desoladoras, aunque intentando desde el aula buscar soluciones solidarias en positivo.
La portadas de la prensa tienen la fuerza de sintetizar en una imagen y un par de palabras uno de los principales movimientos sociales y políticos del pasado año. “El indignado”, titular que define al personaje del año de la revista TIME, solo necesita una pequeña aclaración a modo de subtítulo: “De la Primavera Árabe a Atenas. De Ocupa Wall Street a Moscú”, un epígrafe que nos lleva por el globo terráqueo sin pararnos en la Puerta del Sol y que nos puede servir para analizar nuestra presencia en la prensa internacional.
Se trata de un proyecto de cualquiera de las lenguas extranjeras en el que patrullas de alumnos naveguen por la red en busca de la presencia de protagonistas españoles. De este modo, aparte del desarrollo de la competencia lingüística en la lengua utilizada, se puede implicar al departamento de ciencias sociales o al de filosofía para reflexionar en espacios como la tutoría o la clase de Educación para la ciudadanía sobre un hecho tan representativo como el empuje democrático desde la base, desde la plaza, desde el ágora, donde comenzó en la antigua Grecia.
Finalmente, y como punto de partida, se puede llevar al aula el texto publicado hoy en La Voz de la Escuela:
Vista satélite del Costa Concordia accidentado. / Imagen: Digital Globe
-¿Schettino? Escuche, Schettino, hay personas atrapadas a bordo. Vaya con su lancha por debajo de la proa de la nave, por el lado derecho. Hay una escalera [de cuerda]. Súbase a la escalera hasta llegar a bordo de la nave y me dice cuántas personas están allí. ¿Está claro? Estoy grabando esta conversación, capitán Schettino. [...]
-Comandante, en este momento la nave está inclinada. -Entendido. Hay gente bajando por la escalera de proa. Usted recorre esa escalera en sentido contrario, se sube a la nave y me dice cuántas personas hay. ¿Entendido? Me dice si hay niños, mujeres, o personas que necesitan asistencia. Mire, Schettino, usted se ha salvado del mar, pero le va a ir muy mal… Voy a hacer yo que lo pase muy mal. ¡Suba a bordo, coño!
-Comandante, por favor. -Ni por favor ni nada… Suba ahora a bordo. Me tiene que asegurar que está subiéndose a bordo.
-Estoy aquí con la lancha de socorristas, estoy aquí, no me voy a ningún sitio, estoy aquí… -¿Qué está haciendo, capitán?
-Estoy aquí para coordinar el rescate. -¿Qué coordina desde ahí? Suba a bordo. Coordine las labores a bordo. ¿Se niega?
-No, no me estoy negando. -¿Se está negando a subir a bordo, capitán? Dígame la razón por la que no sube.
-No voy porque la otra lancha se ha parado… -Suba a bordo. Es una orden. Usted no tiene que hacer deducciones. Usted abandonó la nave, ahora mando yo. ¡Suba a bordo! ¿Está claro? ¿Me oye? Suba y me llama directamente desde allá. Está allí mi responsable de rescate.
-¿Dónde está? -Está en la proa. Hay cadáveres, Schettino.
-¿Cuántos cadáveres hay? -No lo sé… sé de uno. Escuché que había uno. Me tiene que decir usted cuántos hay. ¡Cristo!
-Pero, ¿se da cuenta de que está oscuro y no se ve nada? -¿Y quiere volver a su casa, Schettino? ¿Está oscuro y quiere volver a su casa? Suba a proa por la escalera y me cuenta qué se puede hacer, cuántas personas hay y qué necesitan. ¡Ahora!
14 de enero de 2012 – 1:46 horas. Conversación telefónica entre el capitán del barco, Francesco Schettino, y el comandante de la capitanía de Livorno, Gregorio de Falco, indignado porque su interlocutor se encontraba fuera del barco acompañado por sus oficiales en vez de quedarse a bordo al mando de las tareas de rescate. Un ejemplo extremo de irresponsabilidad y de falta de criterio ante riesgos innecesarios directo de las primeras planas y que abre un hueco en las aulas a muchos espacios de desarrollo de competencias, tanto básicas como disciplinares.
El más obvio de estos espacios en un primer instante puede encontrarse en la hora de semanal de tutoría o en la clase de Educación para la Ciudadanía, en la que podemos paralelamente entregar una copia escrita de la transcripción anterior y, a la vez, proyectar el siguiente vídeo, que contiene la versión original, acompañada de imágenes del suceso:
Otro recurso específico para el desarrollo de la competencia matemática en cualquier nivel o disciplina está en los datos técnicos del buque, complementado en las páginas 4 y 5, que contienen datos numéricos curiosos sobre el Costa Concordia:
La semana pasada se proponía aquí una respuesta solidaria mediante proyectos concretos de voluntariado. Hoy lanzamos al espacio escolar de la última tutoría antes de las vacaciones, de una de las sesiones de Educación para la ciudadanía o de una de esas complicadas guardias en esta media semana pre-vacacional y post-evaluación, un ejercicio de reflexión sobre esta paradoja.
Por otra parte, la información fresca de las tres noticias anteriores puede ir complementada con el visionado de la película Plácido, de Luis García-Berlanga, un clásico de 1961 que trata con humor negro la campaña navideña “Siente un pobre a su mesa”. Se trata de una cruda reflexión sobre esta época del año en la que la “felicidad” parece venir ya de serie y en la que se puede comprobar que la paradoja de la que venimos hablando muestra ser, de algún modo, atemporal. Para comprobarlo, ofrecemos a continuación las últimas escenas de la película:
Captura de la emisión del discurso del rey en TVE la madrugada del 24 de febrero de 1981.
Aquella tarde de hace 30 años muchos recordamos perfectamente cuál fue nuestra reacción al enterarnos del asalto al Congreso dirigido por el teniente coronel Antonio Tejero. Sobre las seis y media de la tarde un técnico de televisión llamó al timbre para reparar el Emerson que mi padre había comprado a plazos un par de años antes y comentó que acababa de oír en la radio que habían entrado en el congreso a tiros. Inmediatamente encendimos el transistor y nos dimos cuenta de lo que estaba sucediendo. A partir de ahí se desencadenaron los acontecimientos. Mi padre, maestro, nos envió a mi hermano y a mí con una rasqueta a quitar la pegatina de Unidade Galega de la parte baja del parabrisas del Seat 850. Por si las moscas. A continuación fuimos a comprar al ultramarinos de la esquina y oímos a varias personas preocupadas por lo que iba a suceder. A la vuelta no nos despegamos de la radio ni de la tele, una vez que había sido reparada.
Una película de Bob Hope, los reiterados avances informativos que la interrumpían y el esperadísimo discurso del Rey aclarando la situación nos dio la suficiente calma para irnos a dormir avanzada ya la madrugada. Pero el cansancio que pudo con nosotros no evitó que nos levantáramos temprano y acudiéramos, como signo de normalidad, al instituto. Sin embargo, acabamos agolpándonos ante al televisor del bar de enfrente, situado estratégicamente sobre la tradicional repisa esquinera triangular. Aunque después fue conocida como “la noche de los transistores” para los adolescentes como yo esa fue una experiencia audiovisual. En la pantalla los movimientos de militares que entraban y salían por una zona acordonada en la Carrera de San Jerónimo. Los periodistas indicaban que se trataba del general de la guardia civil, Aramburu Topete, del director de la policía, Sáenz de Santamaría, o del general Alfonso Armada, número dos del Estado Mayor del Ejército. Pululaban como hormigas, entraban y salían, iban y venían sin cesar hasta que se produjo el principio del fin: las ventanas empezaron a vomitar guardias civiles que abandonaban a sus mandos. Y todo parecía de película. Más bien de película de terror de serie B pero con final feliz. Y así la recordamos todavía hoy.
Si el anterior relato se pone en manos del alumnado de 2011 no sólo les será muy difícil entender lo que es un Emerson o un Telefunken, sino que posiblemente preguntarán qué es un transistor. Pero quizás lo que más les choque es que una pandilla de quinceañeros estuvieran tan interesados en estos sucesos como para estar pegados a un televisor que retransmitía por primera vez un golpe de estado y su resolución en directo. Del transistor a la televisión con dos únicos canales y de la televisión a internet. Sólo han pasado 30 años, pero el salto ha sido exponencial.
Sin embargo, los valores cívicos y democráticos permanecen y la efeméride puede servir como ejemplo, como modelo de lo que significa poner en peligro la libertad, la igualdad y los derechos y deberes democráticos con los que nuestros alumnos han nacido y crecido. Para esto, sobre todo en las materias de ciencias sociales, pero también en educación para la ciudadanía o en las horas de tutoría, se puede partir de los documentos aquí propuestos o de cualquier otro texto, vídeo o archivo en cualquier formato para analizar, debatir y crear actividades que lleven a proyectos concretos alrededor del objetivo de la enseñanza en valores.
En exclusiva ofrecemos a continuación una entrevista realizada hace ahora escasamente un año por 5 alumnas de 4º de ESO del CPI de Bembibre (A Coruña) para el periódico escolar A Chave a uno de los protagonistas del 23 F, el entonces general Alfonso Armada Comyn, marqués de Santa Cruz de Ribadulla, en cuyo pazo de Vedra tuvo lugar la conversación:
El producto final de esa conversación y de otra mantenida con el ex-coronel José Fortes, militar de la Unión Militar Democrática, represaliado en el último franquismo, es un reportaje sobre los dos ejércitos del siglo XX, representados por estos dos personajes ya históricos que dan su propia versión de los hechos en 2 largas entrevistas:
NOTA: Esta entrada va dedicada a ellas, Leticia García Barreiro, Olaya Vázquez Lista, Ivana Iglesias González, Nuria García Guillín y Tamara Gesto Casás, las cinco magníficas del curso 2010 que pusieron un espléndido cierre a la aventura de “A Chave”. Muchas gracias a ellas y a todo el alumnado que participó en ese proyecto durante 11 años.
El trabajo por proyectos con la prensa en el aula siempre va a echar mano de asuntos de máxima acualidad que produzcan una motivación especial en el alumnado y que están muchas veces relacionados con el aprendizaje en valores.
Todas estas informaciones y recursos son un trampolín para desarrollar proyectos de educación en valores en cualquier disciplina, pero particularmente en las tutorías o en asignaturas como el proyecto interdisciplinar o educación para la ciudadanía.
Como siempre se pueden encontrar ideas y recursos en las primeras dos páginas de La Voz de la Escuela de ayer: