Hace unos años, dos niños uno llamado Joaquín y otro Alberto, estaban jugando al fútbol en el patio de su casa y, de repente, Joaquín tiró un furonazo y el balón fue a parar al bosque. Fueron a buscar el balón que estaba entre los arbustos, Alberto tropezó con una piedra, y Joaquín le dijo:
-Alberto, ¿qué es eso?
-¿Lo qué? ¿Pero qué dices?
Los niños se sorprendieron mucho al ver esa piedra brillante. Alberto la cogió y Joaquín le dijo que la frotara. Él la frotó y apareció un duende que les saludó:
-Hola, queridos niños, ¿qué hacéis en este bosque ?
-Hola, venimos a recoger el balón, pero Alberto tropezó con una piedra.¡Mírala!
-Esta piedra la conozco, teneis que preguntarle al sabio que vive en una cabaña.
En ese momento, el duende desapareció. Los niños siguieron el mapa que les había dado. Llegaron hasta el sabio y él, les dió otro mapa que indicaba estos pasos:1º cruzar el puente movedizo, 2º escalar la montaña del troll gigante y 3º el sitio de la piedra. Siguieron los tres pasos y llegaron al sitio de la piedra, Alberto iba a poner la piedra en su sitio, cuando… ¡Llegó el fin del mundo ! La montaña del troll gigante se partió en dos y el puente movedizo se derrumbó. Todo el mundo se deshizo. En la Tierra todos murieron y, colorín sin colores, esta historia acabó con temores.
Postdata: Si encuentras una piedra, no la frotes por si os pasa lo mismo que a Joaquín y a Alberto. Adiós dramáticos. Ja,ja ,ja.
FIN
Moh`d y Melisa