Premio de Angulema


contenidos completos del románico

El arte de la Edad Media:El arte Románico.

Nos toca ahora hablar del arte que se produjo en Europa entre los siglos X y XII. Debemos referirnos, al menos al empezar, al contexto en el que se producen los cambios que llevarán a la constitución del románico en el seno de la Edad Media, porque la única forma adecuada de comprender el arte es situándolo en su contexto de manera que el propio arte nos ayuda a comprender la época. Hay que deshacer un malentendido previo: cuando hablamos de Edad Media la mayoría suele pensar en un período unitario, pero debemos recordar que son mil años de historia. Las fechas incluso podrían, si quisiésemos jugar, ser exactas: desde la caída de Roma (el hérulo Odoacro depone al último emperador romano de Occidente, Rómulo Augústulo, en el 476) hasta la caída de Constantinopla en manos de los turcos (29 de mayo de 1456). Por lo tanto, son 980 años… Sin embargo, todas estas consideraciones están hechas a posteriori, porque el concepto de “Edad Media” no nace propiamente hasta la Ilustración: Cellarius, un historiador alemán de finales del siglo XVII y después de él la mayor parte de los ilustrados, vio una cumbre en la Antigüedad grecorromana y en otra en el Renacimiento; lo que quedaba en medio era, sencillamente, la Edad Media, un período que fue caracterizado por su supuesta oscuridad; pero ¿qué oscuridad hay en la Catedral de Santiago, en Chartres o en Dante? Las simplificaciones son enemigas del pensamiento. Odoacro, al deponer a Rómulo, no gritó “¡He acabado con la Edad Antigua!”, como tampoco Brunelleschi anunció, subido a la cúpula de Santa María de Fiore, “¡Comienza el Renacimiento!” Generalmente, se suele dividir la Edad Media en tres etapas (a veces sólo dos, pero se subdivide la segunda, a la que se puede llamar Plena Edad Media):

Alta Edad Media: desde el siglo V al X.

Baja Edad Media: desde el XI al XIII.

Otoño de la Edad Media: los dos últimos siglos.

Pero esto también puede llevarnos a equívocos, así que es necesario poner atención para no dejarse engañar por las clasificaciones,

La época que nos interesa es la del Románico (por tanto, nos situaríamos al final de la Alta Edad Media y en la Baja Edad Media), pero este estilo no surge de la nada, sino que tiene unos antecedentes y nos condicionantes (ideológicos, sociales, económicos). Debemos, por tanto, preguntarnos qué estructuras y acontecimientos son decisivos en la época.

Introduccción al románico.

Vídeo de RTVE

  1. Aparición y difusión del Románico

El románico es un arte exclusivamente europeo y, en concreto, de la Europa cristiana (recordemos que buena parte de la Península Ibérica estaba sometida hacia el año mil a los musulmanes). No será sino tardíamente, hacia el siglo XVIII, cuando la palabra románico se emplee para referirse a un estilo artístico europeo. En su origen la designación es de índole filológica, pues románicas son buena parte de las lenguas europeas (es decir, son romanas). Sin embargo, la designación implicaba ya una visión negativa, pues quedaba referida a la corrupción de la cultura romana (clásica).

No podemos entrar aquí en las discusiones técnicas sobre el origen del arte románico; baste señalar que no surge de la nada, sino que, como toda corriente artística, bebe en la tradición: desde las creaciones prerrománicas a Bizancio. Se trata de un estilo internacional , pues, como hemos dicho, es europeo (desde los países escandinavos a Italia). Hablamos propiamente de románico en la Europa de los siglos XI y XII. Debe tenerse en cuenta, sin embargo, que “Europa” es un concepto cultural y no geográfico. Nos situamos, pues, en el apogeo del Medievo, en la época del feudalismo.

San Miguel de Lillo (prerrománico)

Imagen de Ecelan – Licencia, GFDL1.1. La Europa del románico

El Imperio de Carlomagno fue dividido tras la muerte de Ludovico Pío en el Tratado de Verdún (840): Francia, Germania y Lotaringia fueron las tres zonas en que quedó fragmentado. La división acabó trayendo el caos sobre todo si sumamos la aparición de los normandos (vikingos o Varegos) que irrumpieron en Europa con inusitada fuerza durante el siglo IX. Además, los eslavos cortaron las comunicaciones con Bizancio de manera que Europa quedó, por decirlo así, incomunicada. De hecho, la dignidad imperial desaparecerá y la desorganización—disolución de vínculos —fue enorme. Además, en el siglo X aparecen numerosos movimientos quiliásticos, que esperaban el fin del mundo y la parusía de Cristo (algo semejante a lo que algunos temieron en el año dos mil…).

Sin embargo, a finales de ese mismo siglo comienza a restaurarse el equilibrio, pero esta vez en torno a Alemania (Germania) y no a Francia. El Imperio se restaura en beneficio de un soberano alemán, Otón I, el año 962. El Sacro Imperio Romano Germánico durará hasta el año 1806, pero, pese a su vocación universal, será en realidad un imperio alemán, una reunión de principados, ducados y obispados fragmentados. También a

finales del siglo X la dinastía de los capetos se estabiliza en Francia; los invasores fundan nuevos estados: Normandía, Hungría, Polonia. El cristianismo ortodoxo (bizantino) entra en Rusia. Son evangelizados los pueblos que irrumpieron en Europa a comienzos del siglo X… toda Europa es cristiana, menos la porción de la península Ibérica que está en manos de los musulmanes y que los reinos hispánicos se esforzarán en reconquistar. En esta situación nacerá un nuevo orden de cosas fundado sobre el antiguo, pero con características económicas, sociales y culturales propias: el feudalismo, y es en este contexto político vemos nacer el románico en el que, lógicamente, se mezclan las influencias de los siglos anteriores.

Baste recordar aquí que el feudalismo es un orden político-social basado más en los vínculos personajes (vasallaje) que en los jurídicos. Las relaciones sociales se transforman en una jerarquía de propietarios y guerreros. Aparece así una sociedad marcadamente estamental cuya cúspide la ocupa idealmente el rey, que recibe su poder de Dios. Sin embargo, esta última idea condicionará fuertemente la evolución de los reinos europeos, pues el papado reclamará para sí el máximo poder (por encima del emperador, que sólo lleva una doble corona mientras que el pontífice romano es coronado con la tiara o triple corona). El feudalismo será por eso la época de las luchas entre el imperio (cesaropapismo) y el papado (teocracia) de la que finalmente, al menos en apariencia, saldrá vencedor el papado (la humillación de Enrique en Canosa, por ejemplo).

La sociedad del románico está divida idealmente en tres órdenes: el religioso (los monjes, que rezan por la salvación de todos); los guerreros (que procuran defender la fe cristiana y hacer frente a los enemigos de la Cristiandad. Las cruzadas) y, por último, los campesinos (que trabajan para sustentar a todos). Lógicamente, la base de esta pirámide es amplísima, pues la mayor parte de la población permanecía ligada a la tierra (siervos de la gleba). Estamos así en una época en la que sólo una minoría (los clérigos: sacerdotes y monjes) sabía leer. La gran mayoría, analfabeta, tendrá vedado el acceso a los textos y habrá que hacerle llegar las verdades por otro camino en el cual el arte románico desempeñará un papel extraordinario.

El imperio occidental tras el Tratado de Verdún en el año 843.

Imagen de Atlas to Freeman’s Historical Geography, edited by J.B. Bury,

Longmans Green and Co. Third

Edition 1903. Licencia,Dominio público

E l Imperio de Carlomagno fue dividido tras la muerte de Ludovico Pío en el Tratado de Verdún (840): Francia,Germania y Lotaringia.

Esta división acabó en caos con la llegada de los normandos.

Junto a esto aparecen movimientos que esperan el fin del mundo.

Alemania comienza un periodo de tranquilidad con la formación de Sacro Imperio Románico. En Francia los invasores organizan nuevos reinos.

Toda Europa es cristiana, salvo la península Ibérica que está en manos de los musulmanes.

Aparece el feudalismo como nuevo orden político social.

La sociedad del románico está dividida en tres órdenes: religioso, guerreros y campesinos.

1.2. Las órdenes religiosas

En este contexto las órdenes religiosas desempeñarán un papel fundamental, pues no sólo eran entendidas como la encarnación del cristianismo ideal, sino que serán las que nutran de funcionarios a las incipientes cortes europeas. El monocato nació en la parte oriental del Imperio Romano hacia el siglo IV. Se buscaba la vida auténticamente cristiana una vez que oficialmente el Imperio se había hecho cristiano. Al principio sólo eran eremitas (solitarios), que se fueron agrupando hasta ponerse bajo la autoridad de un abad (padre) y acabaron haciendo vida en común. En Occidente el espíritu monástico penetra con lentitud. Nacen comunidades más organizadas en las que lo jurídico desempeña un importante papel. San Jerónimo (347?-419), pero, sobre todo, Benito de Nursia (480?-547?) introducen en Occidente la vida monástica, que se caracteriza por el primado de lo cultural y litúrgico. Importancia fundamental para el futuro del monacato y de Europa tuvo la regla de san Benito:

insiste en la estabilidad: los monjes deben permanecer de por vida en un monasterio;

el papel del abad queda destacado por su doble función de maestro espiritual y jefe del monasterio. El cargo de abad es vitalicio, pero el abad es elegido entre los monjes, que le deben obediencia;

las virtudes del monje son: estabilidad, obediencia y humildad;

la regla rechaza las exageraciones orientales en materia de comida y vestido; los monjes deben vivir pobre y humildemente, pero con dignidad;

ora et labora (reza y trabaja) es el lema benedictino. La jornada del monje se reparte entre la oración, la liturgia, la lectura, la meditación de la Escritura y el trabajo manual.

Al caer el Imperio de Occidente los benedictinos preservaron la herencia clásica (la impagable labor de los copistas; pero, además, los benedictinos roturaron nuevas tierras y en torno a sus monasterios surgirán nuevas ciudades. De esta manera los monasterios acabarán convirtiéndose en centros de vida cultura y religiosa. Lógicamente, se vieron afectados por la evolución económica: el feudalismo dejó en ellos sus huellas, pues los señores fundadores de alguna abadía o monasterio acaban imponiendo a sus segundones como abades. Sin embargo, en el 910 se fundó la Abadía de Cluny, y se hizo bajo un principio antifeudal: libre elección del abad, independencia respecto a los príncipes y a los obispos. Cluny afirmó su dependenciaMapa de monasterios directa del papa. El movimiento cluniacense se extenderá rápidamente por toda Europa y llegará a reunir a más de cincuenta mil monjes, un verdadero ejército espiritual y cultural repartido por toda Europa (a lo que, además, deben sumarse las posesiones de Cluny). El abad, bajo cuya autoridad están todos los monasterios de la orden, era una persona de una excepcional importancia cuyo poder, en ocasiones, fue mayor que el del emperador o el papa. Cluny puso el acento en la liturgia y en la oración perpetua, pero a costa del trabajo intelectual y manual. Además, Cluny difundió por toda Europa el arte románico.

Hay una serie de elementos en los monasterios que es necesario conocer para comprender el románico:

El coro, que es la parte de la iglesia en la que los monjes rezan las horas (maitines, laudes, vísperas…); por lo general se sitúa en la cabecera de la iglesia y posee una sillería (de piedra, como la primera de la catedral de Santiago, o madera) en la que los monjes se sentaban. La misericordia es un saliente en la parte ingerior de la silla sobre la que los monjes se apoyaban después de pedir la misericordia al abad.

El facistol es un gran atril sobre el que se colocaban los libros (muy grandes para poder ser vistos desde cierta distancia) para rezar. Solían estar acompañados del tetragrama para el canto.

El claustro, patio al aire libre cerrado por galerías. Servía para ir de un lugar a otro del monasterios (estaba cubierto) o para pasear. Cuando los monasterios crecían, se añadía una galería superior.

La sala capitular, el lugar en el que la comunidad de monjes se reunía.

El refectorio, la sala para comer.

La biblioteca, donde se guardaban los libros, pero donde también se copiaban e iluminaban los manuscritos.

Otros estancias: almacenes (cillas), la celda (habitación) del abad, los dormitorios de los monjes (muchas veces corridos), el noviciado, la botica, las cocinas, la hospedería (pare recibir a los visitantes)… Además, estaban la huerta, talleres, molinos, etc.

Abadía de Cluny, Francia.

Imagen de Jan Sokol – self-published work. Licencia, CC BY-SA

3.0

Las órdenes religiosas desempeñan un papel fundamental.

San Jerónimo (347?-419), pero, sobre todo, Benito de Nursia (480?-547?) introducen en Occidente la vida monástica.

La regla más importante en Europa fue la de San Benito. El lema benedictino principal era ora et labora.

En torno a sus monasterios surgirán nuevas ciudades.

Cluny difundió por toda Europa el arte románico.

.2 La arquitectura románica

Como hemos visto por lo anterior, el arte románico no apareció de golpe y porrazo, sino que tuvo un largo proceso de gestación en el que se hace difícil decir “ahí está el románico puro”. La época carolingia, las influencias bizantinas, las innovaciones de los ozónidas, especialmente en lo que a escultura se refieren… todo esto desembocará en lo que nosotros llamamos, simplificando un poco, románico. Resultaría interesante, pero no tenemos tiempo, analizar la evolución de las miniaturas, especialmente en lo que hace referencia a su simbolismo.

La arquitectura románica es básicamente una arquitectura cristiana que tiene un marcado acento catequético; Dios aparece en el románico como Todopoderoso y Eterno. De ahí derivan dos principios de la arquitectura románica: su grandeza y solidez. Los edificios románicos –que no aparecieron de golpe, sino en un proceso del que nosotros hemos visto sólo algunos antecedentes– serán sólidos y duraderos.

Iglesia abacial de Santa Fe de Conques.

Imagen de Georg Dehio/Gustav von Bezold. Licencia, Dominio público

2.1. Técnicas constructivas

Ya hemos indicado que los materiales fundamentales son la piedra y la madera. De la madera han quedado pocos rastros, porque ha desaparecido con el tiempo; pero hubieron de usarse para piezas de atado o portantes, para las cubiertas, para los andamios y las cimbras, y, desde luego, como mobiliario. Sin embargo, el elemento fundamental fue la piedra (que dependía de la zona: podía tratarse de granito, pizarra, piedra caliza…). En ocasiones se usaba piedra de construcciones precedentes, es decir, se reutilizaba, incluso en el tallado. Se usan sillares (piedras del ancho del muro) y sillarejos.

Podemos suponer que las iglesias románicas no eran sólo asunto del clero o de los monjes y que en su construcción estaba implicado el pueblo en su totalidad y, aunque no existían los gremios (los primeros aparecen en el siglo XII), cada uno trabajaría según su especialidad. Sin duda, los canteros tenían una importancia especial y no sólo debían encargarse de los sillares, sino que intervenían en el tallado (una actividad más delicada). Por esa razón es un error pensar que el pueblo no comprendía los símbolos de las iglesias románicas: aunque estuvieran proyectados por clérigos o monjes, se dirigían a todo el pueblo cristiano, que había intervenido en su construcción. Es evidente que se usaron andamios de madera y cimbras. Éstas eran estructuras de madera que se usaban como ayuda auxiliar en la construcción de arcos y bóvedas para sostener el peso de manera provisional. Podemos suponer que las cimbras se montaban y desmontaban (descimbrado), aunque sea discutible que en el románico llegaran a conocerse alguna forma de cimbras móviles.

Cimbra de madera.

Imagen de MOSSOT en Wikipedia. Licencia, CC BY-SA 3.0

Se hace necesario distinguir, en el plano de las técnicas, a dos tipos de responsables, por llamarlos así, de las construcciones románicas. Por una parte el responsable teórico (artifex thorice), que solía ser un clérigo (generalmente un monje), que era el encargado de establecer el ideario de la construcción: los programas iconográficos, la finalidad de la obra, etc. El responsable práctico (artifex practice) era el responsable de levantar la obra: magister operis (maestro de obra), que incluía el equivalente a lo que nosotros llamamos arquitecto, pero que también estaba a pie de obra (aparejador) vigilando la correcta edificación de la obra. Era responsable, además, de que los trabajadores (canteros, pintores, carpinteros…) hagan bien su trabajo. Parece probable que formaran un equipo, por así decir, una cuadrilla de artesanos que se desplazaban de un lugar a otro (giróvagos) contribuyendo de esta manera a la difusión del románico y a hacer de él un arte internacional.

Los materiales fundamentales fueron la madera y la piedra.

La piedra podía ser de diferente calidad dependiendo del terreno: granito, pizarra, caliza

Especial mención merecen los canteros que se dedicaban a los sillares y tallado.

Distinguimos dos tipos de artífices: el teórico que idea la construcción y el práctico que era el responsable de levantar la obra.

2.2. Los elementos estructurales y decorativos de la arquitectura románica

No podemos abordar aquí todos los elementos estructurales y decorativos de la arquitectura románica entre otras cosas porque sería un error separar la arquitectura de la pintura y de la escultura. En este sentido, mejor que hablar de elementos decorativos sería preciso referirse a los elementos simbólicos, pues el concepto de ‘decoración’ no encaja sino con calzador al hablar del arte románico, pues no se trata de algo añadido, sino más bien del texto que acompaña al edificio. Pensemos, por ejemplo, en la integración del cuadrado y el círculo: la Tierra y el Cielo se unen mediante la cruz; es el homo quadratus (de paso, esto debería hacernos revisar cierta imagen del románico como exclusivamente teocéntrico).

Las iglesias románicas tienen planta de cruz latina y, por lo general, se encuentran orientadas (la cabecera de la iglesia, porque la entrada principal suele estar en el oeste) hacia el este, porque ex Oriente lux, y la luz es símbolo de Cristo. La cabecera, que suele tener ábside, está ocupada por el presbiterio, es decir, la zona que ocupan los clérigos (obispo, sacerdote, diácono). Bajo la cabecera puede encontrarse una cripta (del griego kriptós, ‘oculto’) donde podía encontrarse la tumba de un santo o de un personaje relevante (obispo, abad, señor). Detrás del ábside podía elevarse una girola (sobre todo en las iglesias de peregrinación) con absidiolos.

Planta de cruz latina, Catedral de Santiago de

Compostela.

Imagen de José-Manuel Benito en Wikipedia. Licencia, Dominio

público.

Si constaban de varias naves, las laterales eran de menor altura que la central con la finalidad de permitir el paso de la luz. El brazo corto de la cruz, el transepto, tiene la misma altura que la nave principal. El crucero es el cuadrado que forman las naves al cruzarse. A veces en el crucero se puede encontrar una torre, un cimborrio o una cúpula cuya finalidad es la de proveer de luz a la iglesia (por ejemplo, Zamora).

En los pies de la iglesia podemos encontrar un atrio cuya finalidad es delimitar los espacios (el sagrado del profano) y un pórtico con diversas finalidades. Las torres insertadas en la fachada, en el crucero o incluso exentas) eran para el campanario (la campana marca el ritmo de la vida e informa). La planta de las torres por lo general es circular o cuadrada, pero debe recordarse que en ocasiones las torres de las iglesias tenían una función militar.

Los muros son el principal elemento de sustentación. Suelen ser de piedra (sillares, sillarejo); para aguantar el peso de la bóveda, deben hacerse muy gruesos. No se debilitan con grandes ventanales (esto hace oscuras las construcciones románicas) y, además, se le añaden estribos (contrafuertes) para dar solidez al muro, evitando que los muros se abran, a la vez que dotan a la edificación de ritmo.

Las columnas son cilíndricas y no guardan las proporciones clásicas. Las características comunes suelen ser: basa sobre plinto, fuste listo y en el capitel encontramos decoración vegetal, geométrica, fantástica, erótica… Los pilares, en cambio, adoptan la forma de cruz (cruciformes), aunque también pueden ser cuadrados. En este caso se les adosan columnas, generando una planta diferente.

Los arcos son de medio punto , a veces doblados (dos arcos, uno dentro de otro), que incluso pueden llegar a abocinarse para adaptarse al grosor del muro. Hay arcos formeros, que se elevan entre los pilares o columnas que separan las naves; arcos fajones, que se usan para reforzar la bóveda.

Arco de medio punto.

Imagen de Mats Halldin~commonswiki en Wikipedia.

Licencia, CC BY-SA 3.0

Como ya hemos dicho, las cubiertas, que al principio eran de madera, acabaron haciéndose de piedra. El peso enorme es sujetado por los muros y contrafuertes. La bóveda tradicional del románico es la de cañón (especialmente en las naves centrales, porque generan un impulso visual que dirige directamente a la cabecera); la bóveda de aristas se utilizó sobre todo en las naves laterales al igual que la bóveda de cuarto de cañón, sobre todo si había tribuna; la bóveda de cascarón, horno o semicúpula, que se usó sobre todo para cubrir el ábside. Las bóvedas del crucero podían ser diferentes y pueden levantarse sobre trompas o pechinas (como las cúpulas).

Bóveda de cañón.

Imagen de Diego Delso en Wikipedia. Licencia, CC BY-SA 4.0

Bóveda de arista.

Imagen de Camster2 en Wikipedia. Licencia, CC BY-SA 3.0

Evidentemente, la nave central es la más elevada y la más ancha. En algunas iglesias (catedrales) se elevaban tribunas sobre las naves laterales y, pegados al muro, los ventanales. Sin embargo, el elemento sobre el que la iluminación es más fuerte es el ábside ya que sobre él se encontraba el altar, al que todos los fieles (y todo lo que hay en la iglesia) mira. Además, es en el ábside donde se encuentran más elementos didácticos (decorativos) ya sean de pintura o de escultura. Antes hemos hecho referencia a la integración del círculo y del cuadrado, cosa que ocurre en el crucero. Simbólicamente, la iglesia representa a Cristo.

Sin duda, encontramos un simbolismo de ascensión en las iglesias, pues suelen estar construidas en el lugar más alto. A veces se hace necesaria una escalinata para acceder a ellas. Las portadas—lugar por el que se accede al Cielo—suelen estar muy decoradas y el número de portadas suele corresponderse con el número de naves.

Las portadas románicas tienen el tímpano semicircular, a veces con parteluz (mainel), jambas abocinadas. El tímpano se decora profusamente (de una manera que hoy incluso puede parecernos confusa, pero casa elemento tiene su sentido y los números se repiten: cuatro, siete, setenta y dos…). En la portada central suele haber un rosetón, elemento de orientación (estrella). En la cabecera encontramos los ábsides (siempre impares) y absidiolos en los que predominan las.

Tímpano de Santa Fe de Conques.

Imagen de Jean-Pol GRANDMONT en Wikipedia. Licencia, CC BY 3.0

Desde el exterior, un edificio románico es pesado (por eso en ocasiones el exterior aparece decorado con arcos ciegos y otros elementos decorativos (bandas con diversas formas: entrelazadas, ajedrezadas, etc.). Le agua se aleja del muro, para evitar su desgaste, por medio de gárgolas (desagües) con formas monstruosas.

Los elementos decorativos son considerados el texto que acompaña al edificio.

Las iglesias románica generalmente son de plantas de cruz latina, con ábside en dirección este.

El brazo corto de la cruz era el transepto. Este brazo y el largo se cruzaban en el crucero.

Los muros son el principal elemento de sustentación, también ayudan las columnas y los pilares.

Los arcos de medio punto son uno de los elementos más importantes de la arquitectura románica.

La bóveda tradicional es la de cañón y la de crucería para las naves laterales.

Las portadas son el lugar más simbólico: tímpano, parteluz y rosetón se llenan de decoración.

2.3. Los mejores ejemplos del románico europeoo

Es realmente difícil, por no decir imposible, escoger los mejores ejemplos del románico europeo. Así, pues, nos limitaremos a algunas obras no sólo famosas, sino que pueden catalogarse como clásicas porque manifiestan los elementos característicos del románico.

Empecemos por Francia. La iglesia de San Trófimo, en Arlés, que se edificó entre los siglos XI y XII. Curiosamente, la iglesia debió comenzarse por el ábside; posee tres naves: las laterales son estrechas y, característico del románico, la ausencia del luz parece caracterizar esta construcción. La portada occidental manifiesta plenamente la integración de arquitectura y escultura: se encuentra representado el Juicio Final centrado en el Cristo Todopoderoso (Pantocrátor) dentro de una almendra mística. La iglesia de Notre-Dame la Grande, en Poitiers, es otro ejemplo característico del románico: se realizó entre los siglo X y XI. Consta de tres naves de diferente altura y dos torres que se integran en la fachada, que consta de tres cuerpos (tiene mayor altura que las naves). Solidez y pesadez caracterizan esta edificación, aunque el color de la piedra parece hacerla más liviana. Sin duda, deberíamos hablar de otras edificaciones: la Catedral de Angulema, pero sobre todo del monasterio de Cluny. Lamentablemente, pese a la importancia histórica que tuvo, sólo han llegado hasta nosotros algunos restos del inmenso monasterio (torres), que fue destruido en la época de la Revolución Francesa.

San Trófimo de Arlés.

Imagen de Heilfort Steffen en Wikippedia. Licencia, CC BY-SA 3.0

En Inglaterra podemos citar la Catedral de Durham, que se edificó entre el 1093 y el 1130. Como característica se puede destacar la bóveda de crucería, que aligera el peso de la bóveda y adelanta parcialmente las innovaciones del gótico (por ejemplo, el uso de arbotantes, aunque en la catedral de Durham están ocultos). Se trata de una enorme catedral (la nave central mide unos 120 metros), que destaca por su anchura (sobre todo, si se la compara con las catedrales francesas).

Nave central de la Catedral de Durham.

Imagen de Oliver-Bonjoch en Wikipedia. Licencia, CC BY-SA 3.0

En Italia el románico sufrió, o se mezcló, la influencia del arte bizantino. Presenta, por tanto, características propias. Por ejemplo, la Basílica de San Ambrosio, en Milán, que tal como la conocemos hoy se levantó sobre un edificio anterior respetado escrupulosamente la estructura de éste: tres naves rematadas por tres ábsides. Curiosamente, el material es pobre (ladrillo). Encontramos también bóvedas de aristas con el fin de aligerar el peso de las cubiertas. Dos torres, de base cuadrada, hacen de campanarios. La basílica tuvo cimborrio, pero se hundió a principios del siglo XIII.

Basílica de San Ambrosio.

Imagen de Óðinn en Wikipedia. Licencia, CC BY-SA 2.5 ca

Lógicamente, encontramos iglesias y monasterios románicos en Alemania, donde cabe destacar la iglesia del monasterio benedictino de Santa María Laach. Sin duda se aprecia la influencia cluniacense (las torres cilíndricas, por ejemplo). La bóvedas son de cañón, aunque tienen lunetas (para mejorar la iluminación). Su aspecto grandioso (especialmente en altura, que es una característica del románico alemán) y se usaron diferentes materiales (los más livianos, en las techumbres). El interior expresa la mentalidad religiosa del románico: Dios como Señor Todopoderoso situado por encima de los hombres, que se sienten pequeños ante la grandeza de su Creador.

Santa María Laach.

Imagen de Goldi64 en Wikipedia. Licencia, CC BY-SA 3.0

El románico se extendió por muchos otros lugares de Europa (Bélgica, Países Escandinavos, Hungría…), pero ahora es momento de pararnos en España. Haremos mención de dos edificios, la Catedral de Santiago de Compostela y San Martín de Frómista, y del románico pirenaico (llamado a veces románico catalán). Sin duda, el románico en Navarra(Santa María de Leyre), en la Rioja (San Millán de la Cogolla), en Aragón (San Juan de la Peña) merecen la atención, pero es imposible abarcarlo todo. El románico catalán aparece asociado a las innovaciones arquitectónicas de la época carolingia; mención especial merecen las iglesias del Valle del Boi (San Juan, Santa María), en Lérida. Destacan por sus pinturas, que manifiestan un estilo característico.

San Martín de Frómista (dedica a San Martín de Tours), en la provincia de Palencia, es el ejemplo más puro en España del románico. Levantada en el siglo XI. Encontramos una iglesia de planta basilical con crucero dotada de tres naves de bóveda de cañón rematadas por tres ábsides. Sobre el crucero se alza un cimborrio de planta octogonal. Destacan también las dos torres cilíndricas adosadas a la fachada. Las líneas son muy puras y la decoración es muy austera. Una vez más, las naves no son altas y la sensación que nos produce el edificio es de pesadez. Poniendo en camino hacia Compostela encontramos multitud de iglesias y capillas románicas (cabe destacar San Isidoro de León, la maravillosa catedral vieja de Salamanca o la de Zamora, que se recuerda por su cimborrio); pero debemos llegar a Santiago. La Catedral comenzó a levantarse hacia el año 1075 porque la edificación que existía no era suficiente para atender a los peregrinos que llegaban a Compostela. El impulso en la construcción del edificio tal como lo conocemos se debe al obispo Diego Gelmírez , pero deben mencionarse a los artífices técnicos: el maestro Esteban y el Maestro Mateo, que se encargó del Pórtico de la Gloria. Hacia el 1221 la catedral estaba concluida. Nos encontramos con una iglesia de tres naves con planta de cruz latina. Las bóvedas son de cañón con arcos fajones, que son soportadas por pilares con columnas adosadas. La iluminación proviene de los ventanales del triforio, cubierto por una bóveda de medio cañón. Como iglesia característica de peregrinación, tiene girola por la cual se desplazaban los peregrinos.

San Martín de Frómista.

Imagen de Santiperez en Wikipedia. Licencia, CC BY-SA 3.0

Planta de la Catedral de

Santiago de Compostela.

Imagen de José-Manuel Benito en

Wikipedia. Licencia, Dominio público

Como mejores ejemplos del románico hemos escogido construcciones famosas y clásicas.

E n Francia podemos destacar San Trófimo de Arlés, la Catedral de Angulema, Notre Dame de Poitiers y el monasterio de Cluny.

En Inglaterra la Catedral de Durham, en Italia San Ambrosio de Milán y en Alemania Santa María Laach.

En España destacamos Santiago de Compostela y San Martín de Frómista

  1. Escultura y pintura en el románico

La escultura es el principal arte decorativo (ya sabemos qué queremos decir con esa palabra) de los siglos del románico, pues los edificios se ponen al servicio de la fe para catequizar a los fieles. La pintura también se subordina a la arquitectura (aunque se dan algunas miniaturas en códices de la época): se rellenan los espacios—ábsides, muros—tanto con imágenes sagradas (el Pantocrátor, por ejemplo) como con narraciones bíblicas.

ESCULTURA ROMÁNICA

3.1. Las técnicas

Entre las técnicas hay que destacar dos: La que se realizaba al fresco (en los ábsides, sobre las bóvedas), aunque no se trata de lo que podríamos denominar fresco en sentido puro, pues en la mayoría de los casos también se usaba temple e incluso otros pigmentos (desde la grasa a la clara de huevo). La pared debía ser preparada con cal mezclada con arena. Se cubría el muro con esa mezcla; era necesario proceder con rapidez, pues sólo era posible pintar sobre el muro si la capa de cobertura estaba fresca de manera que debemos suponer que las obras se hacían por partes; suponemos, además, que lo primero que se hacía era dibujar y después rellenar con los colores (que se sacaban de la tierra o de minerales y que antes de ser usados debían molerse y mezclarse con agua). Sin duda, la fragilidad de estas técnicas ha hecho que se hayan perdido numerosas pinturas, sobre todo las que se encontraban al aire libre (claustros, por ejemplo). Debemos recordar, una vez más, que la mayor parte de las esculturas (en portadas, en el interior…) estaban pintadas.

En segundo lugar, la que se realizaba sobre tabla, que era al temple. Sin embargo, era fundamental el tipo de madera que se usaba. Se pegaba sobre la tabla una tela sobre la que se extendía yeso y sobre éste se pintaba. Como en el caso de los frescos, en primer lugar se silueteaba y después llegaba el uso del color como relleno. Se usaba sobre todo para los altares, que se decoraban con paneles (a veces con planchas con bajorrelieves). También se decoraban los baldaquinos, que se decoraban más o menos complejamente dependiendo de las posibilidades. En ocasiones, excepcionales en el románico, encontramos también retablos, que se situaban detrás del altar.

Hay que mencionar, sin embargo, un tercer tipo de técnica en relación a la pintura: las miniaturas, que sin duda son una característica del románico. La mayor parte de este trabajo se realizaba en los monasterios (scriptorium ). Debe recordarse que las copias se hacían manuscritas; algunos de los monjes dibujaban las letras (no escribían propiamente, pues no entendían las letras) lo cual explica en buena medida las variantes en los manuscritos. Lo que más se copiaba e iluminaba eran la biblias (de gran formato), pero también otros libros usados en la liturgia (liturgia de las horas, misales, libros sacramentales…) y también vidas de santos (hagiografías). El material era la piel (pergamino): se raspaba y después se distribuía el contenido de la página (rayado para escribir, espacios para la iluminación). En los espacios dedicados a la miniatura en primer lugar se hacía, como en los casos anteriores, un silueteo para posteriormente proceder al relleno de color. Se acababa perfilando los rostros y los demás elementos.

“Scriptorium”

Imagen de Jean Le Tavernier en Wikipedia. Licencia, Dominio público

Destacamos dos tipos de técnicas pictóricas: el fresco (para la pared) y el temple (para madera)

Em ambas primero se dibujaba y después se rellenaba de color.

Un tercer tipo de técnica era la miniatura que se realizaba en los monasterios.

3.2. La relación con la arquitectura

La escultura se subordina al espacio arquitectónico: tímpanos, capiteles, jambas…obligan a retorcer a la figura en posiciones acrobáticas o romper algunas proporciones. De manera que la escultura románica es antinatural: las figuras son rígidas, se doblan y toman posiciones extrañas que llevan a individualizar la figura. Sin embargo, debe tenerse presente que en ocasiones ese retorcimiento, por llamarlo así, tiene un significado: por ejemplo, definido el pecado como incurvatus in se (‘curvarse sobre sí mismo’) se expresa plásticamente en las contorsiones.

A lo largo de dos siglos aproximadamente la escultura románica sufre una evolución, al principio observamos figuras hieráticas, casi sin expresión, de carácter plano y apariencia frontal. Poco a poco la figura aparece definida en su marco, con movimiento y cierta expresión. Las transformaciones en las vivencias religiosas se plasman en la escultura: pasamos de gestos distantes a, por ejemplo en Santiago, sonrisas que hace que los personajes nos resulten más cercanos y humanos. Hay, sin duda, una progresiva humanización de lo divino (piénsese en las representaciones del Cristo crucificado) que se corresponde con una sensibilidad estética diferente.

Debemos tener en cuenta también—aunque hoy nos cueste trabajo reconocerlo—el papel que la pintura desempeñaba no sólo en las esculturas, sino en las fachadas románicas y en el interior de las iglesias. El tiempo ha borrado el color y sólo algunas iglesias preservan tímidamente los colores que en otro tiempo dieron viveza a sus fachadas. Piénsese en los restos de pintura que quedan en el Pórtico de la Gloria, en Compostela, gracias a la protección; a veces, como en Laguardia (Navarra) se volvieron a pintar…

Capitel de Cluny.

Imagen de Epierre en Wikipedia. Licencia, CC BY-SA 1.0

En resumen: pintura, escultura y arquitectura no son entidades independientes en el románico, pues todas las artes están puestas en función de una finalidad litúrgico-catequética. Quizás incluso podríamos decir que no hay relación entre elementos independientes, sino que una idea se plasma en una edificio y todo lo que éste conlleva.

la escultura y la pintura se subordinan a la arquitectura.

Al principio las figuras son rígidas y se retuercen para ocupar el marco (capitel, tímpano…)

Poco a poco las figuras se hacen más naturales y se humaniza lo divino.

Pintura, escultura y arquitectura no son independientes

3.3. Iconografía

En general puede decirse que el arte románico es anónimo, pero comparte los modelos iconográficos—no en vano nos hemos referido al románico como el primer estilo internacional, y no sólo en arquitectura. Conviene recordar dos ideas: primero, que los edificios románicos tienen de hecho una lectura iconográfica (desde la plata al grosos de los muros). Sin embargo, aquí nos atendremos a la escultura y a la pintura. Y, segundo, que los programas iconográficos se establecían concienzudamente y se debían al que llamamos artifex theorice a los que la innovación les importaba menos que el reconocimiento (no olvidemos que las catedrales e iglesias eran los libros que leía el pueblo iletrado: función catequética que, si bien no es la única, tiene su importancia).

Podemos enumerar algunas de las constantes iconográficas. En los claustros (capiteles) encontramos desde escenas del Antiguo y Nuevo Testamento hasta monstruos (que suelen representar los pecados).

En las iglesias: primero, el Pantocrátor (también Cristo en Majestad o Maiestas Domini), que posiblemente está inspirado en los modelos bizantinos. Se encuentra en la mandorla mística (papel de mediador de Cristo), generalmente rodeado del tetramorfos. Lleva la diestra alzada (bendición/amenaza) y suele portar un libro (el libro de los vivos: Apocalipsis). Se pueden reconocer los signos de la pasión. Segundo, la Virgen en Majestad (Maiestas Mariae) en la que la Virgen María aparece en un trono siendo ella a su vez el trono sobre el que se sienta el niño. El modelo de esta representación tiene también origen bizantino, la Kyriotissa (Panagia Nicopoia), en la que el niño está totalmente de espaldas a la Virgen.

En las portadas podemos ver el Juicio Final (a veces el Pantocrátor) en el tímpano, que aparece rodeado (arquivoltas) de los veinticuatro ancianos del Apocalipsis; en alguna aparecen setenta y dos (discípulos enviados por Jesús, naciones que pueblan la Tierra según el Génesis en la traducción de los LXX). En las jambas de las portadas pueden estar los apóstoles (como sostenes de la Iglesia) o santos; en el parteluz se encuentra la figura a la que está dedicada la iglesia (Virgen María, Santiago). En las portadas se encuentran, además, otros modelos: la Ascensión y Pentecostés (la llegada del Espíritu Santo: por ejemplo en Sainte-Madeleine de Vézelay).

Tímpano Santa María Magdalena de Vézelay.

Imagen de Vassil en Wikipedia. Licencia, Dominio Público

Lógicamente, en los capiteles de las columnas también encontramos modelos que se repiten sean éstos de orden vegetal o geométrico (generalmente buscando la simetría) o bien representaciones con moraleja (pecados y sus castigos).

A estos elementos, incrustados en la arquitectura por decirlo de alguna manera, podemos añadir las esculturas exentas, que suelen representar a Cristo Curcificado (con cuatro clavos y, por lo general, impasible) y a la Virgen María con el Niño.

El arte románico comparte una serie de modelos iconográficos.

En los claustros aparecen escenas del Antiguo y Nuevo Testamento.

En las iglesias aparece el Pantocrátor con el tetramorfos y también, en ocasiones, la Virgen en Majestad.

En las portadas el Juicio Final; en las jambas, los apóstoles; en el parteluz, la figura a la que se dedica la iglesia.

En los capiteles decoración vegetal o geométrica.

Además pueden aparecer algunas figuras exentas.

Un peregrino del siglo XI, al contemplar el tímpano de Santa María Magdalena de Vézelay, ¿qué impresión tendría, la de un dios poderoso o la de un dios próximo, humano?

La de un dios poderoso

3.4. Los mejores ejemplos de las artes plásticas del románico

En cuanto a la escultura destacan algunas escuelas francesas como La Eva de Autun (uno de los raros desnudos de esta época) y la portada de San Trófimo de Arlés o San Pedro de Moissac. Sin duda, en el románico se produce una evolución desde formas rígidas y estereotipadas (las imágenes representan, por así decir, prototipos: Cristo, tetramorfos, santo, mártir, pecador…) a formas mucho más humanizadas en las que los personajes representados se inclinan hacia nosotros y nos miran. Estos cambios expresan la transformación que la sensibilidad religiosa experimentó en los tres siglos de duración del románico. Debemos recordar una vez más que todos los personajes debieron ser identificables (por sus atributos: san Pablo, espada; san Pedro, llaves, etc.) y que las de las iglesias eran las únicas imágenes a las que los hombres del románico tenían acceso.

Eva de Autun.

Imagen de Cancre en Wikipedia. Licencia, GFDL

Es España podemos apreciar la evolución de la que hablábamos; desde la rigidez del claustro de Santo Domingo de Silos donde llama la atención La duda de Santo Tomás, al Apostolado de la Cámara Santa de Oviedo . Aquí las figuras están ya emparejadas y parecen relacionarse entre sí. La posición y la expresión de los rostros señalan ya un románico avanzado. Como dijimos antes, podemos apreciar un proceso de humanización de lo sagrado, porque los cambios en las mentalidades religiosas encuentran su reflejo en el arte que las expresa.

Duda de Santo Tomás, Santo Domingo de
Cámara Santa de Oviedo. Silos.
Imagen de Sitomon en Wikipedia. Licencia, Dominio público Imagen de Sailko en Wikipedia. Licencia, CC BY-
SA 3.0

Por supuesto, no podemos olvidar la el grandioso Pórtico de la Gloria en Santiago de Compostela, que culmina la escultura románica. El maestro Mateo se encarga de este pórtico en el que se aprecia su delicadeza en los profetas de la jambas y en el parteluz pues las expresiones son intensas e individuales. Los rostros son reconocibles, es decir, estamos ante retratos de personas reales (sin duda el escultor utilizó modelos) y no ante prototipos universales: no sólo el Cristo, sino el Santiago del parteluz o los profetas, que se giran unos hacia otros para conversar. Sin duda, el hieratismo no ha desaparecido, pero ya no es el elemento dominante, sino que el peregrino se siente acogido por la mirada viva de quienes se encuentran representados en el Pórtico.

Pórtico de la Gloria.

Imagen de Eduardo De Riquer en Wikipedia. Licencia, CC BY-SA 3.0

Sobre la pintura debemos nombrar San Clemente de Thaull; su magnifico Pantocrátor se encuentra hoy en el Museo Románico de Barcelona (fue despegado y trasladado perdiendo buena parte de su significado al descontextualizarlo). La imagen ocupa la casi totalidad del ábside y el Cristo—de mayor tamaño que el resto de las figuras para poner de relieve su centralidad—se encuentra inserto en una mandorla (o almendra) mística, que representa la totalidad del Universo. Cristo es el mediador entre el mundo de Dios, los santos y los hombres (viatores: desterrados hijos de Eva). Escoltando al Cristo aparecen los tetramorfos (ángel: san Mateo; Toro: san Lucas; león: san Marcos; águila: san Juan) y ángeles. Cristo mira desde una distancia infinita alzando su mano en un gesto ambiguo de bendición y amenaza (expresa así el dies irae, el día de la ira de Dios cuando el Universo sea reducido a pavesas). Ese Cristo, alfa y omega (principio y fin), se sienta como juez y él es la Ley (Ego sum lux mundi, ‘yo soy la luz del mundo reza el libro que permanece abierto). Los colores, planos, son claramente simbólicos y apreciamos una degradación desde los dorados y celestes (eternidad/divinidad) a los ocres y pardos (caducidad/finitud).

Pantocrátor de San Clemente de Tahull.

Imagen en Wikipedia. Licencia, Dominio público

En escultura destacamos algunas obras como Eva de Atun o San Pedro de Moissac en Francia.

En España Santo Domingo de Silos, Cámara Santa de Oviedo y El Pórtico de la Gloria en Santiago de Compostela.

En pintura llama la atención San Clemente de Tahull y su Pantocrátor.

El Pórtico de la Gloria es uno de los elementos claves dentro de la plástica, la estética y la historia del arte medievales. Sin sus esculturas, el románico en escultura estaría incompleto. Si quieres saber algo más sobre esta pieza de increíble belleza, no dudes en dedicar cinco minutos al siguiente vídeo. Merece la pena.

Porticó de la Gloria

El Pórtico de la Gloria.

Vídeo de Ernestina Glez. Cuasse alojado en Youtube

  1. La vida cotidiana

La vida cotidiana era, evidentemente, muy diferente de la nuestra e incluso nos cuesta trabajo imaginarla. Hemos perdido buena parte del vocabulario (aventar, parva, mies…), porque ya no estamos en una sociedad casi exclusivamente agrícola. Desde el calendario, marcado por las estaciones y el por el santoral (liturgia), hasta la idea de familia tienen poco que ver con nosotros. Vamos a centrarnos en algunos aspectos llamativos.

Orator, bellator et laborator.

Imagen en Wikipedia. Licencia, Dominio público

4.1. Los ropajes

Evidentemente, nos referimos a la vestimenta de los grupos sociales dominantes, pues debemos imaginar que el pueblo, en condiciones de simple subsistencia, vestía de una manera muy sencilla, con una túnica sencilla (como los monjes más simples). Parece que los pueblos germánicos, una vez desaparecida la influencia romana (togas, estolas, etc.), introdujeron el uso de calzones, que se solían ajustar al cuerpo con correas o cordajes. Se usaban tejidos sencillos (fundamentalmente, algodón y lana); pero la influencia bizantina hizo que se incorporase a la vestimenta de los más nobles la seda y brocados de oro con pedrerías. Siguieron usándose túnicas, aunque a veces se les añadían mangas. Del mundo musulmán, sobre todo en la Península Ibérica, llegaron también influencias, tanto en los tejidos como en las predas (jubones, pantalones anchos…). Los mantos servían para expresar el status de la persona (función que, en general, cumplía toda la vestimenta). Como curiosidad cabe hablar del pellote, que era una prenda de abrigo que cubría la casi totalidad del cuerpo; de esa prenda viene la expresión ‘despelotarse’, es decir, quitarse el pellote. Se usaban también túnicas, que con frecuencia llegaban hasta los pies (‘talares’) y se protegían la cabeza con gorros o birretes. Las mujeres llevaban largas faldas que no se pegaban al cuerpo.

Pellote a la derecha, una larga túnica sin mangas.

Imagen en Wikipedia. Licencia, Dominio público

Mención aparte merece la vestidura de los clérigos y la de los guerreros. Entre los primeros debemos distinguir a los monjes de los obispos. Los monjes vestían hábito talar (hasta los talones) a veces con escapulario; se cubrían la cabeza con la capucha del hábito y las mangas eran anchas. El tejido fundamental era la lana. Los obispos siguieron usando la mitra, túnica y capas. Éstas podían estar ricamente decoradas, pero no tanto como las casullas, la prenda que se usaban en las misas, que en ocasiones tenían pedrería. Los guerreros solían llevar cota de mallas, que se ponían sobre gruesos vestidos de lanas; tenía como finalidad evitar las heridas (por corte o por flechas). Se usaban también armaduras, que dificultaban grandemente los movimientos, pero ofrecían una excelente protección, cuya parte superior, la que cubre la cabeza, se denomina yelmo.

Cota de malla.i

magen de KoS en Wikipedia. Licencia, Dominio público

E l calzado determinaba claramente la clase social de su portador: sandalias, borceguíes, zapatos puntiagudos o zuecos determinaban la pertenencia social. En algunos casos el calzado era una simple prolongación de la vestimenta. El material solía ser el cuero (de vaca o cabra, según la clase).

Apenas hubo cambios en la vestimenta, que en general servía para diferenciar los papeles de sexo (la de los varones expresaba poder y fuerza razón por la cual en muchas ocasiones se le añadían elementos metálicos, como las mallas, y la de las mujeres riqueza, maternidad y recato). Los cambios, las modas, sólo llegarán en la etapa final de la Edad Media y comenzarán en Italia.

El tipo de la vestimenta de los grupos sociales dominantes: pueblo, clero, guerreros.

Los primeros llevaban predas y pellotes.

Los guerreros, cotas de malla y armaduras.

El clérigo: hábito los monjes y mitra y túnica los obispos.

El calzado también determinaba la clase social.

Los guerreros solían llevar cota de mallas, que se ponían sobre gruesos vestidos de lanas; tenía como finalidad evitar las heridas (por corte o por flechas). Se usaban también armaduras, que dificultaban grandemente los movimientos, pero ofrecían una excelente protección, cuya parte superior, la que cubre la cabeza, se denomina yelmo.

4.2. El mobiliario

Tenemos relativamente pocos restos del mobiliario románico, pues sus materiales (telas, maderas) no son perdurables. Además, las sillerías de las iglesias o las techumbres nos proporcionan una valiosa información de cómo se realizaba la talla y qué motivos se usaban en la decoración del mobiliario.

Sin duda, había tapices (como el de Bayeux, siglo XI), que tenían como finalidad la decoración de las estancias principales. El mobiliario era sencillo y tenía una finalidad eminentemente práctica, aunque se pintaba y decoraba (a veces de manera que nosotros diríamos excesiva). El material fundamental debió ser la madera de pino (abundante y barato), aunque para las piezas mejores se usaron otras maderas (como el roble o el castaño). Armarios, arcones, camas, mesas o sillones constituían los muebles fundamentales (lógicamente, no entre las clases humildes). La decoración solía hacerse con motivos vegetales o geométricos. La pobreza de las piezas se ocultaba con telas y cojines, que además aportaban color.

Tapiz de Bayeux.

Imagen de Myrabellaen Wikipedia. Licencia, Dominio público

L o s tronos se labraban especialmente, pero también los faldistorios (DRAE: Asiento especial que usan los obispos en algunas funciones pontificales. Suelen tener forma de ‘x’ y también eran usado por los nobles en las ceremonias). Los armarios, usados fundamentalmente en las iglesias, podían ser lisos o decorados (con roleos en muchas ocasiones). Las sillas solían tener los respaldos entrelazados (con arquerías). Cabe recordar que las iglesias no estaban dotadas de bancos, sino que en la mayoría de ellas se usaba paja seca en invierno y yerba fresca en verano (de paso, por ser una construcción especialmente sólida, las iglesias se usaban también como lugar de refugio e incluso para resguardar el ganado durante las tormentas). También eran comunes los arcones, que en muchas ocasiones se pintaban o se reforzaban con piezas metálicas (por ejemplo, el cofre del Cid, que se encuentra en la Catedral de Burgos). Los arcones se usaban también de asiento o como mesas. Las camas de los nobles aparecen a veces torneadas o labradas ; solían ser altas (de ahí la presencia de escabeles) y podían estar cubiertas por un baldaquino. Cabe recordar que las camas cumplían más finalidades de las que tienen asignadas hoy. Las paredes, de piedra fría, podían cubrirse con telas o maderas, que eran pintadas.

En los monasterios eran comunes mesas simples, mesas de escritura y mesas corridas en los refectorios (comedores). En el coro se situaba una sillería, que podía ser de piedra (como la primera de la catedral de Santiago de Compostela) o de madera. En ambos casos solía estar labrada con motivos bíblicos. El abad, como el obispo, ocupa un sitial o cátedra, es decir, una silla especialmente labrada.

Hay pocos restos del mobiliario románico.

El mobiliario era sencillo: armarios ,arcones, mesas…

Encontramos tapices para decorar.

En las iglesias tronos, armarios, arcones

En los monasterios simples mesas con variados usos.

Hay muchos restos de mobiliario románico.

4.3. La música y las costumbres

En realidad, poco sentido tiene que te expliquemos cómo era la música del románico si no invitamos a que la escuches. Es cierto que mucho de lo que ha llegado a nosotros y aún se representa y toca es casi más del gótico, como las famosas Cántigas de Santa María, de Alfonso X El Sabio, pero eso no quita que no haya ejemplos interesantes.

Aquí te ponemos un ejemplo. A partir del minuto 2:15 tienes a un coro que interpreta con maestría alguna pieza románica:

Música románica en Villacantid, Bolmir y Cervat…

Musica románica en Villacantid, Bolbir y Cervatos.

Vídeo de Vídeos Cantabria alojado en Youtube.

La música que nos ha llegado se relaciona fundamentalmente con las celebraciones litúrgicas: desde las misas a la liturgia de las horas (maitines, laudes, etc.). El canto gregoriano (cuyo nombre deriva del papa Gregorio Magno, que había realizado una unificación de los diferentes tipos de canto en la Iglesia). Sin duda, desde el siglo X encontramos canto polifónico, pero en los monasterios y en muchas de las iglesias siguió usándose el gregoriano, que se caracteriza por ser exclusivamente vocal (no tienen acompañamiento musical); se realiza en latín y es monocorde (monódico: todos cantan la misma melodía). El ritmo depende de los ejecutantes (es libre por lo tanto). Hay diferentes tipos: responsorial, antifonal (generalmente se refiere a los monjes, que cantan a dos coros las diferentes estrofas de los salmos), hímnico (nuevas creaciones, que generalmente también se cantan a dos coros). A veces en una misma sílaba encontramos muchas notas (melisma); otras, a cada sílaba corresponde una sola nota (silábico), dos o tres (pneumático). En las misas son comunes los cantos del Kyrie (Señor, ten piedad), el Gloria y el Credo. Estos cantos se anotaban en tetragramas (cuatro líneas sobre las que se escribían las notas).

Papa Gregorio I dictando cantos

gregorianos.

Imagen de Hartker of Sankt-Gallen. Licencia, Dominio

público

En el ámbito secular debemos citar a trovadores (cantos de amor,sobre todo, pero también canciones de gesta), que cantaban baladas y rondad (que se diferencian por el modo de establecer la alternancia del estribillo) y los juglares, que aparecieron como continuación de los antiguos

saltimbanquis de la Antigua Roma y de los goliardos (aunque algunos piensan que los goliardos eran ya directamente juglares); usaban instrumentos que estaban prohibidos por la Iglesia. Posiblemente, los más conocidos son los Carmina Burana. Este tipo de música corresponde al interés de las clases aristocráticas de “decorar” sus celebraciones, que no pueden entenderse en esta época como estrictamente profanas. Lógicamente, las peregrinaciones (a Roma, a Santiago) extendieron por toda Europa determinadas canciones y estilos

En el siglo X aparece un tipo de canto diferente, el polifónico. En principio, la polifonía combina melodías diferentes que se producen a la vez.

Quizás su origen esté en la diferencia de octava que se producía cuando los varones (graves) y las mujeres (agudas) cantaban las mismas piezas.

Posteriormente, las distintas voces acabaron ejecutando diferentes melodías.

Los instrumentos podemos verlos tanto en los manuscritos iluminados como en las esculturas que están insertadas en los tímpanos y las jambas de las iglesias románicas.

Organistrum del Pórtico de la Gloria.

Imagen de http://www.organistrum.com en

Wikipedia. Licencia, CC BY-SA 3.0

Las costumbres dependían en buena medida del estamento al que uno perteneciese, pero sin duda la sociedad del románico aparece ligada al campo y sus ritmos, lógicamente, están determinados por el sol (las campanas de las iglesias marcaban el ritmo). Evidentemente, los días eran más cortos en invierno y más largos en verano. Por lo general, la guerra sólo tenía lugar cuando el tiempo lo permitía, es decir, en primavera y verano. La Iglesia procuraba extender las época de paz (la Tregua de Dios, por ejemplo).

Debe recordarse algo que ya hemos dicho: siendo las iglesias los principales edificios, se usaban también como refugios cuando había inclemencias atmosféricas. Las comunicaciones eran escasas y lo habitual era que no saliera nunca del lugar de nacimiento (cabe recordar que muchos campesinos estaban ligados a la tierra que trabajaban). Idealmente la sociedad estaba dividida entre los que rezaban por todos (clero y monjes), los que defendían (guerreros: aristocracia) y los que trabajaban (los campesinos).

La mayoría de la población (campesinos) vivía en casas con un solo espacio; se construían de adobe (en zonas no demasiado lluviosas) y madera; excepcionalmente, piedra. Las casas de aglutinaban en torno a la edificación central (la iglesia) y si el núcleo era grande, se amurallaba. No había ni agua corriente ni alcantarillado alguno así que debemos suponer que las condiciones de vida eran muy insalubres.

Existían tabernas (donde los varones comían y bebían). El domingo era el día de fiesta, pero existían otras muchas festividades (patrones de la ciudad, santos importantes, Cuaresma, Pascua, Pentecostés, Navidad…). La inmensa mayoría de la población—incluyendo buena parte de la nobleza—era analfabeta; por eso una de actividades más atractivas debía ser el recitado de poemas (El mío Cid, por ejemplo), que muchos acaban aprendiendo de memoria.

La música nos ha llegado de las celebraciones litúrgicas.

Aparece el canto gregoriano, en latín y monocorde.

En el siglo X aparece el canto polifónico.

Las costumbres dependían del estamento.

a mayoría de la población vivía en casas con un sólo espacio.

Existían tabernas, el domingo era el día de fiesta y la mayoría de la población era analfabeta.

En el ámbito secular debemos citar a trovadores (cantos de amor,sobre todo, pero también canciones de gesta), que cantaban baladas y rondad (que se diferencian por el modo de establecer la alternancia del estribillo) y los juglares, que aparecieron como continuación de los antiguos saltimbanquis de la Antigua Roma y de los goliardos (aunque algunos piensan que los goliardos eran ya directamente juglares); usaban instrumentos que estaban prohibidos por la Iglesia. Posiblemente, los más conocidos son los Carmina Burana. Este tipo de música corresponde al interés de las clases aristocráticas de “decorar” sus celebraciones, que no pueden entenderse en esta época como estrictamente profanas. Lógicamente, las peregrinaciones (a Roma, a Santiago) extendieron por toda Europa determinadas canciones y estilos


Clasicismo e idealización en las esculturas de Roma

Al hablar de la escultura en Roma es necesario

que tengamos muy presente los edificios que hemos estudiado,

y es que están estrechamente vinculadas,

pues tendrá un carácter fundamentalmente decorativo,

quedando subordinada a la arquitectura.

De ahí que es frecuente encontrarla en

  • plazas,
  • edificios,
  • casas

La estatuaria romana muestra una variedad de influencias,

-los etruscos a las propias costumbres más antiguas de Roma,

-losgriegos.

Los materiales preferidos para sus obras son el

  • mármol,
  • la piedra y
  • el bronce,
  • muchos empleados igualmente por las sociedades a las que los romanos admiran y se empapan de su estilo.

tres tipologías:

  • El relieve
  • El retrato
  • Las copias de modelos griegos en mármol,

esto muestra la gran fascinación por este pueblo,

siendo responsables de que muchas de las esculturas griegas clásicas

hayan llegado hasta nuestros días.

 

El relieve

El relieve estaba destinado para la ornamentación

de los monumentos conmemorativos.

Pero como ya sabes, con carácter utilitario

así que estos describían grandes momentos, hazañas, batallas

para que fueran conocidas por el pueblo

y pusieran el énfasis en el esplendoroso Imperio romano.

En resumen, debemos destacar el carácter narrativo de los relieves,

que plasman las historias con gran detallismo, naturalismo y animación.

Todo esto podemos observarlo en el Arco de Tito,

que narra la victoria de los romanos sobre los judíos;

la Columna Trajana, expone las victoriosas batallas sobre los Dacios

 

El altar de la Paz de Augusto

está construido sobre un basamento

cuyo interior custodiaba el altar para los sacrificios.

El relieve exterior está formado por una comitiva que guardando fila se dispone

a ver la entrada triunfal del emperador en Roma tras sus triunfos.

Muy interesante son los rostros de los personajes,

con diferentes gestos, actitudes, las vestimentas, etc.

Igualmente la diferenciación de planos en alto y bajorrelieve

que dotan de profundidad a la escena.

Al observar la foto puede que te recuerde a algo que ya hemos estudiado…

Así es, el Ara Pacis está inspirado en el friso de las Panateneas del Partenón

que realizó Fidias.

Las características del relieve romano son:

  • el carácter narrativo
  • detallismo
  • realismo
  • vivacidad

 

LOS RETRATOS

El retrato es uno de los géneros preferidos por los romanos,

pues la idea de perpetuar es frecuente entre sus ideales.

Y es que este planteamiento no exclusivo de ellos, sino que se basan en prácticas y antiguas costumbres.

Así podemos diferenciar distintas fuentes de inspiración:

 

Patricio Barberini

 

  • La escultura helenística griega,
  • ¿recuerdas que estaba marcada esta etapa por el fuerte realismo?
  • Eso será lo que atraiga a los romanos,
  • quienes se apartarán poco a poco de la tendencia idealizante.

 

  • La escultura funeraria etrusca,
  • especialmente las cubiertas de los sarcófagos
  • que representaban a los difuntos.

 

  • Las imagines maiorum,
  • eran los retratos de los antepasados que decoraban los atrios de las casas
  • de los patricios romanos
  • y que comenzaron siendo mascarillas mortuorias.
  • Buena muestra de este estilo es el conocido como el Patricio Barberini.

 

En general, los retratos podemos encontrarlos como

busto, a partir del pecho

– escultura exenta , cuerpo entero

ecuestre, a aballo

Pero la retratística romana no seguirá una misma línea

sino que irá sufriendo evolucionando.

Podemos advertir distintos periodos en función de las características que prevalecen, por ejemplo:

 

  • Hasta el siglo I

el retrato imperial evidencia una clara predisposición hacia la idealización.

Así lo vemos por ejemplo en el Augusto de Prima Porta,

en el que se evidencian claros rasgos de la escultura clásica griega,

¿se te viene a la memoria alguna de las esculturas que ya conoces?

Bien podría estar inspirado en el Doríforo de Policleto,¿no crees?

Si te fijas en la coraza que lleva ceñida al pecho

está decorado con abundantes relieves con dioses y campañas durante su reinado,

podemos decir que se trata de un relieve histórico en un retrato.

¿Sabes que el Augusto de Prima Porta estuvo policromado en su origen?

No sé con cuál de las imágenes te quedarías

 

 

 

 

 

-A partir del siglo I

de abandona el idealismo para entrar en una fase de gran realismo.

Se produce una humanización de las expresiones,

dotando al semblante de la gran fortaleza del ser humano.

Un buen ejemplo es la escultura ecuestre de Marco Aurelio,

realizada en bronce y conservada gracias a que se confundió con el emperador Constantino,

quien legalizó el culto cristiano.

 

– Durante el Bajo Imperio se tiende hacia la simplificación de las formas

que tienden a la esquematización como vía de ensalzar a la figura representada.

Así se hace en la cabeza de Constantino que ya roza el hieratismo

que anticipará el arte bizantino posterior

Las influencias del retrato romano son:

  • la escultura griega helenística
  • la escultura funeraia etrusca
  • la imagines maiorum (antepasados)

En su evolución podemos distinguir varios periodos:

  • Hasta el siglo I  se observa cierta idealización
  • Desde el siglo I el realismo se impone
  • Durante el Bajo Imperio las imágenes sufren una esquematización

el mosaico, como se hace, tipos, en Roma

el mosaico

Con frecuencia el término fresco se usa para hablar de muchas formas de pintar sobre la pared,

pero el verdadero buon fresco es la técnica que vas a conocer a continuación, que crearon los romanos desde el siglo II a. C.

un auténtico momento de esplendor con el Renacimiento.

 
Frescos de la Villa de los Misterios, Pompeya

La técnica del mosaico era ya conocida desde muy antiguo

pero será en la Roma imperial cuando conozca su máximo apogeo:

podemos afirmar que no había villa romana que se preciara que no estuviera pavimentada con delicados mosaicos,

extendiéndose esta moda por todo el imperio,

llegando a decorarse

  • plazas,
  • baños públicos,
  • viviendas y
  • palacios con ricos y bellos mosaicos.

Esta técnica continuó en el imperio bizantino conociendo una nueva edad de oro en la decoración de la basílica de Santa Sofía, Estambul.

 

Mosaico de la Medusa, s. III a. C.
Detalle de un mosaico romano

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

26. La técnica de la pintura al fresco. Mejores ejemplos

En la pintura romana, especialmente en sus orígenes,

Grecia va a influir decisivamente,

pues en la época de los césares se arrancaban pinturas murales griegas y se llevaban a Roma.

Sí, suena un poco heavy pero eso de arrancar pinturas de un lugar para llevarlo a otro era algo muy común desde los romanos,

y hoy día se sigue haciendo pero con fines conservacionistas….hablaremos de eso en unidades posteriores.

Básicamente la pintura tenía una finalidad práctica,

la de decorar y ennoblecer casa, villas y palacios,

y los pintores eran considerados artesanos,

igual que los que realizaban las demás manifestaciones

artísticas como orfebres, carpinteros, etc.

Hay que esperar más de mil años para que se eleve su condición social de artesano a artista en el Renacimiento.

Se conocen como frescos , del término italiano affresco,

a las pinturas realizadas sobre las paredes.

Así, como suena, tan simple y complejo a la vez.

Estas paredes hay que prepararlas previamente,

con dos capas de mortero o enlucido.

Frescos de la Villa Farnesina, RomA

 

El proceso de realización de una pintura mural se divide en 3 fases:

  • Aplicación de una primera capa sobre la pared húmeda,

conocida como arricio o enfoscado,

compuesta por tres partes de arena y una de cal apagada, más agua.

Tiene un centímetro de espesor,

y su función es dejar la pared lo más lisa posible.

  • La segunda capa es el intónaco o revoco,

más fina que la anterior, apenas unos milímetros,

siendo una mezcla de dos partes de cal y una de arena más fina que en el enlucido anterior,

normalmente polvo fino de polvo de mármol, más  agua.

Esta segunda capa se aplica solo por jornadas, giornate en italiano,

es decir, solo se aplica intónaco

a la parte de la pared que va a ser pintada ese día,

puesto que el intónaco debe mantenerse fresco para que la pintura se fije a la pared.

  • Aplicación de la pintura,

comenzando por la  sinopia, que es el dibujo lineal que el artista

ha realizado previamente en unos papeles o telas rígidas, los cartones,

con perforaciones en el contorno.

El pintor aplica un poco de carboncillo o pigmento en polvo

con una muñequilla que se transferirá desde el cartón a la pared, técnica conocida como estarcido,

y una vez que tiene el contorno de las formas principales

sobre el intónaco,

se procede a pintar de manera segura, rápida y

sin arrepentimientos, pues hay que terminar esa jornada

antes de que el intónaco seque.

Los pigmentos van diluidos con agua,

y la cal al secarse pasa de ser hidróxido cálcico a carbonato cálcico, haciendo de aglutinante,

fijando los colores a la pared volviéndolos insolubles.

Los pigmentos que se pueden utilizar en la pintura al fresco

son solo los de origen mineral,

que no sufren alteraciones en su composición tras el proceso químico de la carbonatación de la cal.

Al secar, los pigmentos aglutinados con el carbonato cálcico forman una capa lisa, cristalina y brillante.

El mayor inconveniente de esta técnica es que no se pueden corregir los errores,

puesto que una vez aplicada la pintura ésta es rápidamente absorbida por la pared.

En ocasiones se aplica una capa posterior de pintura al temple para corregir los fallos

e incluso se llega a eliminar la capa de intónaco

y comenzar de nuevo.

Y otro inconveniente más: los tonos de algunos pigmentos cambian al secarse

como reacción con la cal, así que el pintor debe conocer de antemano el comportamiento de los colores que va a usar.

No es fácil esta técnica, no crees?

Una forma de averiguar si la pintura mural es un buon fresco

es tratar de distinguir las líneas entre las jornadas,

visibles de cerca y con luz rasante.

Estas jornadas suelen ser de pequeñas dimensiones cuando se trata de rostros y detalles,

y de mayor tamaño en los fondos.

La palabra sinopia viene de la región de Sinop, en Turquía,

de la que se extraía un pigmento rico en óxido de hierro de color ocre rojizo,

y se refiere a la técnica mediante la cual el pintor marca el boceto de la composición sobre el muro antes de pintar al fresco.

Este boceto suele hacerse sobre  tela o papel semirrígido, conocidos como cartones,

perforando con punzón el contorno de los dibujos y espolvoreando pigmento en polvo para calcar sobre la pared el boceto.

Miguel Angel usaba la tierra rojiza de Sinop,

de ahí el nombre de sinopia a todo el proceso.

Se puede hablar de cuatro estilos  en la pintura romana tomando como modelo los frescos encontrados en Pompeya y Herculano,

que como ya sabes, la explosión del Vesubio

hizo que quedaran ocultas bajo lava y cenizas

hasta hace relativamente poco tiempo,

lo que ayudó a su conservación y que llegaran hasta nosotros en relativo buen estado.

Dichos estilos son:

Primer estilo o de incrustaciones:

De clara influencia helenística,

se desarrolló desde mediados del s.II a.C. hasta principios del s.I a.C.,  en época republicana.

Se denomina así porque imita la textura del mármol,

ocupando la pintura tres bandas horizontales bien diferenciadas.

La inferior hace de zócalo,

la zona media se pintaba imitando distintas tipos de mármoles con gran colorido,

y la superior se reserva para pintar un friso de estuco normalmente de color blanco.

Estilo con resultado suntuoso y colorista.

Magníficos ejemplos de este estilo son los frescos de la Casa del fauno en Pompeya, y los del Palacio Flavio, en el Palatino romano.

Detalle de un fresco de la Villa de los Misterios, Pompeya

Segundo estilo o estilo arquitectónico: 

Estilo netamente romano, se desarrolla durante el s.Ia.C, en la época de César.

Se denomina así puesto que ya no solo imita el material

sino que ahora también se imitarán elementos arquitectónico

como frisos, cornisas, columnas y ventanas,

en un deseo de dar sensación de profundidad

y magnitud a las estancias.

asistimos pues a las primeras pinturas en perspectiva de la historia.

Magníficos ejemplos son la Casa de Augusto, en Roma, y la Villa de los Misterios, en Pompeya.

 

Tercer estilo o estilo ornamental: 

De la primera mitad del siglo I d. C. desde Augusto hasta Nerón.

Ya no hay ese afán por imitar grandioso espacios arquitectónicos,

sino que ahora las escenas se enmarcan

como si fueran enormes lienzos,

con profusa decoración ornamental.

Este estilo alcanza su apogeo en  la Villa Farnesina,  Roma.

 

Cuarto estilo,  ilusionista o escenográfico:

Desde mediados del s. I d. C. es una mezcla de todos los estilos anteriores.

Se tiende a un cierto barroquismo, a la exageración de las formas,

con arquitecturas irreales, grandes cortinajes, escenas históricas

rivalizando con las mitológicas,  colores muy intensos

destacando el rojo y hasta los primeros trampantojos,

es decir, refinados y sofisticados engaños visuales.

En Pompeya destacan la Casa de Lucrecia y de los Vetii, y en Roma, la DomusAúrea de Nerón.

 

Fresco de Hércules, Casa de los Vetii DomusAúrea, Roma

En España contamos con magníficos ejemplos de frescos romanos, como es el caso de el antiguo santuario de Cibeles, actualmente la iglesia de Santa Eulalia en Bóveda,

Lugo,  los de la Casa de los Grifos

en Alcalá de Henares, Casa de Hércules en Velilla de Ebro,

Zaragoza, Casa de la Fortuna en Cartagena,

y los numerosos restos hallados en Ampurias y Mérida.

 

 

 

 

 

 

  1. LOS MOSAICOS: el arte por los suelos

El término mosaico proviene del latín mosaicum,

que significa “obra artística de las musas”,

y es una técnica a medio camino entre la pintura y la azulejería,

creada con pequeñas piezas de piedra o cerámica vidriada

de diferentes formas y colores

llamadas teselas,

unidas con yeso o cal.

 

El arte del mosaico ya era algo universal en la época de Alejandro Magno,

con el centro productor más activo situado en Alejandría.

El historiador romano Plinio el Viejo ya describe a Sosos de Pérgamo

como un excelente mosaísta autor de entre otros,

Batalla de Alejandro Magno, mosaico procedente de la Casa del Fauno en Pompeya.

La técnica del mosaico proviene de un perfeccionamiento

del primitivo pavimento que se hacía con guijarros,

piedras de color y tamaño variado que se encuentran en las orillas de los ríos

y que aún hoy encontramos en calles y patios de muchas casas,

lo que se conoce como enguijarrado.

Podemos entender el mosaico como una pintura hecha en piedra,

y fue tal su popularidad en Roma que puede afirmarse que no hubo casa o villa romana que se preciara que no tuviera mosaicos decorando sus estancias.

  • En un principio, los mosaicos iban destinados a la decoración de techos y paredes,
  • y cuando comprobaron, con las pertinentes mejoras técnicas que eran lo suficientemente resistentes  comenzó la moda de realizar pavimentos de lujo como hoy día sería una alfombra persa. En el imperio bizantino el arte del mosaico alanza su mayor esplendor, llegando a sustituir a las pinturas murales.

Para la fabricación de las teselas los romanos construyeron sofisticadas fábricas.

Se partía de un dibujo inicial, llamado cuadro o emblema,

palabra griega que significa “algo que se incrusta en”.

Una vez diseñado el cuadro, se dividía la imagen según su colorido,

para después obtener una plantilla en papiro o tela

y sobre dicha plantilla se iban colocando las teselas

siguiendo las zonas de color.

Las teselas se colocaban invertidas,

con el bizcocho hacia arriba y con la cara vidriada mirando al papiro.

Una vez que estaban así colocadas las teselas,

se limpiaban bien para eliminar pequeños restos,

se cubrían con una malla de alambre a modo de encofrado y

se vertía cal o yeso que actuaba como pegamento.

Una vez seco se transportaban al lugar al que iba el mosaico,

y allí el artista concluía la obra.

 

Ahora tocaba preparar el suelo, la parte más laboriosa y delicada.

Se allanaba para conseguir una superficie horizontal

pero con una leve inclinación para guiar el agua a los sumideros,

igual que se hace hoy día con las terrazas y los patios de nuestras casas. Después se le aplicaba un mortero de polvo de teja, cal apagada y agua, y sobre esta capa, colocaban las teselas.

La forma de las teselas recibe el nombre de opus. 

Podemos agrupar las distintas técnicas del mosaico según los

– opus o formas

– su disposición, obteniendo de esta manera:

 

  1. Opus Regulatum.

Técnica creada por los romanos todas del mismo tamaño

y se alinean en forma de parrilla líneas verticales y horizontales.

  1. Opus Tessellatum.

Formados por cubos de piedras (tessellae) de 1 cm.

colocadas formando hileras horizontales,

dando la sensación de un muro de ladrillos.

  1. Opus Sectile.
  2. Las teselas son trozos de mármol de diferentes colores

con la forma completa de la imagen a representar.

Es un trabajo parecido a la taracea.

  1. Opus Vermiculatum.

Vermis significa «gusano»,

y en esta técnica las teselas se colocan en forma de espiral

siguiendo el contorno de las figuras,

que recuerda a  la forma de los gusanos.

Esta colocación permite recrear toda clase de curvas y líneas sinuosas.

 

  1. Opus Musivum.

Esta técnica es la continuación del Opus Vermiculatum

aplicado a toda la composición,

aportando gran sensación de ritmo y movimiento al mosaico.

Se introducen las teselas con incrustaciones de vidrio

y esmaltes de colores.

 

El mosaico es una técnica a medio camino entre la pintura y la azulejería,

creada con pequeñas piezas de piedra o cerámica vidriada

de diferentes formas y colores llamadas teselas,

unidas con yeso o cal.

Se parte de un dibujo inicial, llamado cuadro 

y se divide la imagen según su colorido obteniendo una plantilla del diseño original.

Sobre esta plantilla se colocan las teselas invertidas,

sobre estas se coloca una malla de alambre y se vierte cal o yeso.

Una vez seco, se le da la vuelta a la plantilla y se pega al suelo con un conglomerado mezcla de polvo de teja molido, cal y agua.

Según la forma de las teselas y su disposición obtenemos las distintas técnicas musivarias, conocidas como opus.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Literatura y el teatro en Roma

El latín es una lengua de la familia lingüística del indoeuropeo y es actualmente la lengua muerta más extendida del mundo. Debe su nombre a la comarca donde se encontraba la ciudad de Roma, Lacio y Latium en latín, y en su origen tiene influencias de otras lenguas como el griego, el umbro, el etrusco, así como de algunos dialectos como el pelasgo o el céltico. El testimonio más antiguo del latín es un himno de los hermanos Arvales, un colegio de sacerdotes romanos, grabado en piedra y descubierto en 1777.  Numerosas lenguas europeas denominadas romances provienen del latín, como la nuestra, el portugués, el catalán, el francés, el italiano y el rumano.

El latín se usó a lo largo de todo el imperio romano como lengua oficial, y desde la Edad Media fue considerada la lengua culta por excelencia, enseñada en las universidades y como lengua vehicular para el estudio de las ciencias y las humanidades manteniéndose como lengua científica hasta bien entrado el siglo XIX, así como lengua sagrada de la Iglesia, siendo hoy día la lengua oficial de la Santa Sede. El alfabeto latino, que deriva del griego, es el alfabeto más usado del mundo.

La literatura romana se ha conservado es fundamentalmente literatura escrita en latín, aunque también hubo escritores romanos que usaron el griego. Se suele dividir a la literatura latina en dos grandes grupos:

  • Indígena: aquella literatura romana previa a la influencia griega.
  • Imitada: comprende a copias y traducciones del griego y a toda la producción con marcada influencia de los autores de la Grecia clásica

En lo referente a los autores romanos más importantes, los primeros que debes conocer son Livio Andrónico, que tradujo al latín la Odisea de Homero en el siglo III a. C. y a Nevio, que unos años más tarde hizo lo mismo con la Ilíada.

La época dorada de la literatura romana coincide con  el siglo I a. C. cuando  coincidieron Virgilio, autor de la Eneida; Ovidio, que escribió las Metamorfosis; Séneca, uno de los mayores filósofos de Roma; Horacio, Marcial, Juvenal y algunos otros. Algo posterior es Plinio el Joven, cuyo legado científico y naturalista fue comparable a su calidad literaria. Más adelante es obligada la referencia a Suetonio, autor de Las vidas de los doce césares, una obra capital para los historiadores de los inicios del Imperio Romano.

En cuanto a los géneros, has de saber que la literatura clásica era tajante a la hora de clasificar las obras literarias, clasificación que de Grecia pasó a Roma sin grandes cambios y que ha perdurado hasta nuestros días. Existía una clara distinción formal entre los géneros y unas nomas muy claras en lo referente al lenguaje utilizado en cada uno.

Existen tres categorías o géneros mayores, todos escritos en verso: la lírica, la épica y la dramática. Aristóteles, en su Poética, fue el primer autor en teorizar sobre la literatura, continuando esta tradición Horacio con su Arte poética donde se creó la terminología propia de la literatura, con términos tales como anáfora, poesía, sinécdoque, verso, prosa, …

Pero además de estos géneros mayores poéticos, en la Antigüedad se cultivaron otros en prosa, entre los que destacamos  la filosofía, la prosa científica, la novela, la historiografía y sobre todo la retórica y oratoria.

Gracias al latín ahora mismo puedes leer esto en español. El latín era la lengua oficial del imperio romano y todas las lenguas romances europeas provienen del latín. Permaneció como lengua culta para el estudio de las humanidades hasta el siglo XIX y hoy día es la lengua oficial de la Santa Sede.

La literatura latina se divide en dos grandes grupos:indígena, aquella literatura romana previa a la influencia griega, e imitada, que  comprende a copias y traducciones del griego y a toda la producción con marcada influencia de los autores de la Grecia clásica.

Existían tres grandes géneros en verso: lírica, épica y dramática, y en prosa destacaron la filosofía, historiografía, la retórica y la oratoria.

Aquí tienes algunas frases célebres de autores latinos que siguen vigentes en la actualidad:

En tres tiempos se divide la vida: en presente, pasado y futuro. De éstos, el presente es brevísimo; el futuro, dudoso; el pasado, cierto.

Importa mucho más lo que tú piensas de ti mismo que lo que los otros opinen de ti.

Lo que de raíz se aprende nunca del todo se olvida.

Sin estudiar enferma el alma.

Séneca

 Aprender es lo correcto, aunque sea del enemigo

 Nada es más útil al hombre que aquellas artes que no tienen ninguna utilidad

Ovidio

 Pueden los que creen que pueden. El trabajo puede con todo

Virgilio

La íntima relación con el teatro griego

En Roma será a finales de la República cuando la afición al teatro lleve a la necesidad de levantar edificios para ello.

Los primeros teatros se construyeron en madera y adobe y  se derribaban después de la representación.

Esto cambió cuando en el año 55 a. C. se construyó el teatro de Pompeyo. Con el paso del tiempo, los teatros romanos desarrollaron características específicas distintas a las de sus predecesores griegos:

  • El uso del arco y la bóveda unidos al desarrollo de los morteros romanos hizo que los teatros se construyeran exentos, ya no se apoyaban en las laderas de las montañas.
  • Se reduce el tamaño de la oschestra hasta casi desaparecer, pues disminuye la importante función que el coro tenía en Grecia.
  • Aumento del tamaño del escenario y el proscenio pues aumentó el número de actores,
  • La escenapasa a ser un decorado fijo, se integra con la cávea y se construyen camerinos en la parte posterior.
  • Partes del teatro romano de Bosra, Siria.
  • 1) Scaenae frons 2) Columnatio 3) Proscaenium 4) Pulpitum 5) Orchestra 6) Cavea 7) Aditus maximus 8) Vomitoria 9) Praecinctio 10) Tribunal 11 BASILICA

La mayor parte de los teatros romanos conservados siguen el modelo arquitectónico propuesto por Vitrubio, constando de:

  • Scaenae frons (frente escénico), normalmente compuesto de un doble orden de columnas.
  • Orchestra: semicírculo o un poco más de un semicirculo frente a la escena en el que se sentaban las autoridades, actuaba el coro y se alzaba un altar en honor a Dionisio.
  • Aditus: pasillos laterales de entrada a la orchestra.
  • Cávea: estructura semicircular en la que, según el rango social, se situaban los espectadores.
  • Vomitoria: entradas abovedadas por las que se accedía a la cávea.
  • Proscaenium (proscenio): espacio delante de la escena en el que se desarrollaba la acción dramática.
  • orticus post scaenam (Pórtico detrás de la escena): Patio porticado con columnas detrás de la escena.

En ocasiones el teatro se cubría de toldos para proteger a los espectadores de la lluvia o de la luz del sol, y como novedad aparece la figura del empresario que cobra una entrada.

COMPARACIÓN ENTRE EL TEATRO GRIEGO Y EL ROMANO

GRECIA              ROMA
CARACTERÍSTICAS Finalidad ritual como parte del  culto al dios  Dionisos

Es gratuito

Obras complejas de gran intensidad dramática

Influencia decisiva en la literatura posterior, como en el caso de Shakespeare

Gran importancia dramática del coro.

Finalidad de entretenimiento y politización de las representaciones

Aparece el empresario y se cobra la entrada

No es el espectáculo preferido del pueblo, obras de menor calidad.

Menor influencia posterior

El coro es sustituido por los actores

GÉNEROS Tragedia: importancia del destino, interviniendo los dioses al final de las obras

Tragedias con un sentido de rito religioso que sirviera de purificación para el público

La comedia es una sátira en clave de humor acerca de los vicios humanos

Fábulas para designar tanto a tragedias como a las comedias

Clasificación de las tragedias en función de la vestimenta de los actores

Aparecen géneros menores como la Pantomima y el Mimo

ARQUITECTURA Forma semicircular, las gradas se apoyan la falda de la montaña

 

Enorme importancia del coro

Mayor espacio reservado para el público, 2/3 del espacio del teatro

Edificios independientes usando la bóveda y el arco de medio punto

Dismunución de las dimensiones de la orchestra

Mayor espacio para la escena

En España contamos con algunos teatros romanos magistrales y bien conservados, como los de Itálica en Sevilla, Sagunto, Carthago Nova como se conocía por aquel entonces a Cartagena, y el Mérida, el más espectacular de todos ellos.

En Roma será a finales de la República cuando se construyan los teatros, ampliamente influenciados por los teatros griegos pero con algunas diferencias:

  • Gracias al arco y la bóveda los teatros eran exentos, no se apoyaban en las laderas de las colinas.
  • La orchestra se redujo así como las funciones del coro.
  • Aumentan de tamaño el escenario y el proscenio, pues aumenta el número de actores en escena.
  • La escena se convierte en un decorado fijo, se funde con la cávea  y los camerinos se abren hacia la parte de atrás.
  • Dejan de tener las representaciones una finalidad ritual para simplemente entretener al público, cobrándose la entrada.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. Temas y autores

En la literatura latina no se distinguía, como ocurría en Grecia, entre tragedias y comedias, sino que se utilizaba el término fábula para nombrar a las representaciones teatrales. Las fábulas se distinguían según los temas tratados en la obra y la caracterización de los personajes que actuaban. Los romanos tuvieron una gran predilección por la comedia, representando obras en donde se criticaban ferozmente a ciertos arquetipos humanos y algunas costumbres sociales.

Tanto en las tragedias como en las comedias, los autores latinos utilizan el recurso denominado contaminatio, que consiste en utilizar personajes y escenas de dos o más obras griegas, fundiéndolas en una suerte de nueva obra romana, donde las partes originales griegas se interpretan y cambian según la moda y el gusto imperante en Roma en ese momento.

La tragedia latina tiene como protagonistas a dioses y héroes de la mitología, tanto propia como griega, en un tono culto y solemne. De una copia bastante fiel de las tragedias griegas, pasó con el tiempo a convertirse en obras leídas para un público reducido y de gran nivel cultural. Así se representaban las tragedias de Séneca, por ejemplo, allá por el siglo I d. C. Toma como modelo al autor griego Eurípides, y en sus representaciones, se suprime la danza y el coro es sustituido por cantos que realizaban los propios actores.

Encontramos dos grandes géneros en la tragedia romana:

Fábula crepidata o coturnata: cuyo tema principal estaba siempre basado en la mitología griega, y los actores se calzaban el coturno o botas con tacón tan característica de los actores griegos.

Fábula praetexta: en este caso el tema está inspirado en la historia y mitología romanas, y toma prestado su nombre de la toga que vestían los hombres ilustres.

Menandro es el autor en el que se fijan los comediantes latinos, creando obras con un lenguaje más familiar e incluso grotesco que el utilizado en las fábulas trágicas. Destacan los siguientes géneros:

  • Fábula Palliata: con temas griegos, los actores se vestían con el manto griego o pallium.
  • Fábula Togata: los temas son ya romanos y los actores vestían la típica toga.
  • Fábula Trabeata: en donde los actores vestían la toga trábea que usaban los caballeros romanos.

Además de los grandes géneros de fábulas trágicas y cómicas, existieron otros géneros denominados menores, entre las que destacamos:

  • Mimo o fábula planipedia, puesto que los actores las representaban con los pies descalzos, a pie plano.
  • Pantomima: en donde el actor llevaba máscaras que iba cambiando según se sucedían los distintos personajes que representaba, poniendo especial énfasis en la expresividad del cuerpo, cobrando protagonismo la postura, los pasos y las manos. En la pantomima son muy importantes la música, la mímica y el canto.

Sobre la consideración del actor en tiempos clásicos, sólo tenemos que recordar que los actores (siempre varones) provenían de clases sociales muy humildes, casi siempre esclavos o libertos; constituían un grupo marginal y mal considerado, aunque también hubo algunas excepciones.

Los iniciadores de la dramaturgia latina fueron Livio y Nevio, y los autores más importantes, Plauto y Terencio.

 

Plauto 

Vivió aproximadamente entre los años 254 y 184 a. C.

Fue soldado y comerciante en Roma, aunque con poco éxito,

pues se arruinó y tuvo que trabajar en un molino de harina

a la par que escribía sus primeras comedias palliatas,

que le brindaron un enorme éxito y popularidad.

Según algunas referencias, Plauto escribió 130 comedias

como Los cautivos, Anfitrión, Casina y  El soldado fanfarrón.

 

Terencio 

Publio Terencio Afro fue un autor de comedias durante la república romana. De origen beréber, nació como esclavo romano (tomó su nombre del senador Terencio Lucano, en cuya casa sirvió como esclavo) pero fue liberado por éste debido a que despertó admiración dadas sus extraordinarias cualidades para la dramaturgia. Se desconoce la fecha exacta de su nacimiento, aunque Suetonio menciona que murió en 159 a. C. a la edad de treinta y cinco años. De entre sus obras destacan Andria, Hecyra, Phormio y Los hermanos.

En el teatro romano se utilizaba el término fábula para nombrar a las tragedias y comedias.

De entre los géneros menores, destacaron el mimo y la pantomima.

Los iniciadores de la dramaturgia latina fueron Livio y Nevio, y los autores más importantes, Plauto Terencio.

¿Sabías que….en tiempo de los romanos ya se contrataba a personas para aplaudir en algunos actos?

Hoy en día tenemos la costumbre de aplaudir para expresar nuestro apoyo o nuestro regocijo ante algo, pero esta tradición es muy antigua… Los griegos expresaban su aprobación a las obras de teatro vitoreando y aplaudiendo. Los Romanos chasqueaban los dedos, aplaudían y hacían ondear las puntas de sus togas, o bien, sacudían tiras especiales que se distribuían entre el público para tal propósito.

 

 

 

 

 


que es , como se hace los tipos de pintura al fresco etc. en roma

La técnica de la pintura al fresco. Mejores ejemplos

En la pintura romana, especialmente en sus orígenes,

Grecia va a influir decisivamente,

pues en la época de los césares se arrancaban pinturas murales griegas y se llevaban a Roma.

Sí, suena un poco heavy pero eso de arrancar pinturas de un lugar para llevarlo a otro era algo muy común desde los romanos,

y hoy día se sigue haciendo pero con fines conservacionistas….hablaremos de eso en unidades posteriores.

Básicamente la pintura tenía una finalidad práctica,

la de decorar y ennoblecer casa, villas y palacios,

y los pintores eran considerados artesanos,

igual que los que realizaban las demás manifestaciones

artísticas como orfebres, carpinteros, etc.

Hay que esperar más de mil años para que se eleve su condición social de artesano a artista en el Renacimiento.

Se conocen como frescos , del término italiano affresco,

a las pinturas realizadas sobre las paredes.

Así, como suena, tan simple y complejo a la vez.

Estas paredes hay que prepararlas previamente,

con dos capas de mortero o enlucido.

 

Frescos de la Villa Farnesina, Roma

 

El proceso de realización de una pintura mural se divide en 3 fases:

  • Aplicación de una primera capa sobre la pared húmeda,

conocida como arricio o enfoscado,

compuesta por tres partes de arena y una de cal apagada, más agua.

Tiene un centímetro de espesor,

y su función es dejar la pared lo más lisa posible.

  • La segunda capa es el intónaco o revoco,

más fina que la anterior, apenas unos milímetros,

siendo una mezcla de dos partes de cal y una de arena más fina que en el enlucido anterior,

normalmente polvo fino de polvo de mármol, más  agua.

Esta segunda capa se aplica solo por jornadas, giornate en italiano,

es decir, solo se aplica intónaco

a la parte de la pared que va a ser pintada ese día,

puesto que el intónaco debe mantenerse fresco para que la pintura se fije a la pared.

  • Aplicación de la pintura,

comenzando por la  sinopia, que es el dibujo lineal que el artista

ha realizado previamente en unos papeles o telas rígidas, los cartones,

con perforaciones en el contorno.

El pintor aplica un poco de carboncillo o pigmento en polvo

con una muñequilla que se transferirá desde el cartón a la pared, técnica conocida como estarcido,

y una vez que tiene el contorno de las formas principales

sobre el intónaco,

se procede a pintar de manera segura, rápida y

sin arrepentimientos, pues hay que terminar esa jornada

antes de que el intónaco seque.

Los pigmentos van diluidos con agua,

y la cal al secarse pasa de ser hidróxido cálcico a carbonato cálcico, haciendo de aglutinante,

fijando los colores a la pared volviéndolos insolubles.

Los pigmentos que se pueden utilizar en la pintura al fresco

son solo los de origen mineral,

que no sufren alteraciones en su composición tras el proceso químico de la carbonatación de la cal.

Al secar, los pigmentos aglutinados con el carbonato cálcico forman una capa lisa, cristalina y brillante.

El mayor inconveniente de esta técnica es que no se pueden corregir los errores,

puesto que una vez aplicada la pintura ésta es rápidamente absorbida por la pared.

En ocasiones se aplica una capa posterior de pintura al temple para corregir los fallos

e incluso se llega a eliminar la capa de intónaco

y comenzar de nuevo.

Y otro inconveniente más: los tonos de algunos pigmentos cambian al secarse

como reacción con la cal, así que el pintor debe conocer de antemano el comportamiento de los colores que va a usar.

No es fácil esta técnica, no crees?

Una forma de averiguar si la pintura mural es un buon fresco

es tratar de distinguir las líneas entre las jornadas,

visibles de cerca y con luz rasante.

Estas jornadas suelen ser de pequeñas dimensiones cuando se trata de rostros y detalles,

y de mayor tamaño en los fondos.

La palabra sinopia viene de la región de Sinop, en Turquía,

de la que se extraía un pigmento rico en óxido de hierro de color ocre rojizo,

y se refiere a la técnica mediante la cual el pintor marca el boceto de la composición sobre el muro antes de pintar al fresco.

Este boceto suele hacerse sobre  tela o papel semirrígido, conocidos como cartones,

perforando con punzón el contorno de los dibujos y espolvoreando pigmento en polvo para calcar sobre la pared el boceto.

Miguel Angel usaba la tierra rojiza de Sinop,

de ahí el nombre de sinopia a todo el proceso.

Se puede hablar de cuatro estilos  en la pintura romana tomando como modelo los frescos encontrados en Pompeya y Herculano,

que como ya sabes, la explosión del Vesubio

hizo que quedaran ocultas bajo lava y cenizas

hasta hace relativamente poco tiempo,

lo que ayudó a su conservación y que llegaran hasta nosotros en relativo buen estado.

Dichos estilos son:

Primer estilo o de incrustaciones:

De clara influencia helenística,

se desarrolló desde mediados del s.II a.C. hasta principios del s.I a.C.,  en época republicana.

Se denomina así porque imita la textura del mármol,

ocupando la pintura tres bandas horizontales bien diferenciadas.

La inferior hace de zócalo,

la zona media se pintaba imitando distintas tipos de mármoles con gran colorido,

y la superior se reserva para pintar un friso de estuco normalmente de color blanco.

Estilo con resultado suntuoso y colorista.

Magníficos ejemplos de este estilo son los frescos de la Casa del fauno en Pompeya, y los del Palacio Flavio, en el Palatino romano.

Fresco de Hércules, Casa de los Vetii

DomusAúrea, Roma

 

Detalle de un fresco de la Villa de los Misterios, Pompeya

 

Segundo estilo o estilo arquitectónico: 

Estilo netamente romano, se desarrolla durante el s.Ia.C, en la época de César.

Se denomina así puesto que ya no solo imita el material

sino que ahora también se imitarán elementos arquitectónico

como frisos, cornisas, columnas y ventanas,

en un deseo de dar sensación de profundidad

y magnitud a las estancias.

asistimos pues a las primeras pinturas en perspectiva de la historia.

Magníficos ejemplos son la Casa de Augusto, en Roma, y la Villa de los Misterios, en Pompeya.

 

Tercer estilo o estilo ornamental: 

De la primera mitad del siglo I d. C. desde Augusto hasta Nerón.

Ya no hay ese afán por imitar grandioso espacios arquitectónicos,

sino que ahora las escenas se enmarcan

como si fueran enormes lienzos,

con profusa decoración ornamental.

Este estilo alcanza su apogeo en  la Villa Farnesina,  Roma.

 

Cuarto estilo,  ilusionista o escenográfico:

Desde mediados del s. I d. C. es una mezcla de todos los estilos anteriores.

Se tiende a un cierto barroquismo, a la exageración de las formas,

con arquitecturas irreales, grandes cortinajes, escenas históricas

rivalizando con las mitológicas,  colores muy intensos

destacando el rojo y hasta los primeros trampantojos,

es decir, refinados y sofisticados engaños visuales.

En Pompeya destacan la Casa de Lucrecia y de los Vetii, y en Roma, la DomusAúrea de Nerón.

 

En España contamos con magníficos ejemplos de frescos romanos, como es el caso de el antiguo santuario de Cibeles, actualmente la iglesia de Santa Eulalia en Bóveda,

Lugo,  los de la Casa de los Grifos

en Alcalá de Henares, Casa de Hércules en Velilla de Ebro,

Zaragoza, Casa de la Fortuna en Cartagena,

y los numerosos restos hallados en Ampurias y Mérida.


Basílica. y otras construcciones públicas de roma

Los monumentos públicos

EL TEATRO

 

Estos edificios están destinados a dar respuestas a los requisitos de una sociedad nada simple. La población romana destinaba un buen tiempo de su ocio en las exhibiciones y representaciones que se llevaban a cabo en teatros, anfiteatros y circos.

MERIDA

Los teatros estaban inspirados directamente en los griegos, así que ya puedes imaginarte cuales son sus partes:

  • lacavea o gradas para los espectadores
  • laorchestra donde se colocaba el coro

y las personalidades importantes que asistían a la representación

  • lascaena, el espacio destinado a los actores.

La diferencia entre los teatros griegos y estos la encontramos en la localización,

los romanos no emplazan el edificio sobre la ladera de una montaña sino que dan de manera artificial la inclinacióndeseada.
Quizás uno de los mejores ejemplos de teatro romano lo encontramos en nuestro país, nos referimos al teatro de Mérida.

 

11 Los anfiteatros

eran edificios de planta elíptica

en los que se celebraban luchas de gladiadores y fieras

mientras la población asistía al espectáculo desde el graderío construido sobre arcos y bóvedas

que formaban pasillos para su acceso, los llamados vomitorios.

Eran de mayor tamaño que los teatros

pues sus espectáculos tenían mejor acogida, más estratos de la población

lo que hacia que fueran más caros y por tanto más exiguos.

Muchos de estos edificios se hicieron siguiendo el arquetipo

de uno de los mayores y más importantes anfiteatros de Roma,

el Coliseo,

que contaba con auditorio de hasta 50.000 espectadores

y cuya superposición de órdenes en la fachada exterior se convertirá en una constante de la arquitectura clásica.

COLISEO

¿Por qué se llama Coliseo?

El Coliseo es como se conoce al anfiteatro Flavio,

construido por a dinastía Flavia en el siglo I.

Podemos pensar que su nombre se debe a su gran tamaño, pues tenía un gran aforo. Sin embargo, la colosal estatua del emperador Nerón que había junto al edificio fue la que bautizó popularmente esta obra hasta nuestros días.

 

el circo

Circo Maximo de Roma

un edificio de planta alargada

semicircular en sus extremos

dividido por un muro bajo o espina

alrededor de la cual se disponía una pista elíptica

por la que discurrían las cuadrigas en un espectáculo de carreras que realmente disfrutaba la población.

Aunque no queda ninguno en pie, podemos disfrutar delos restos del Circo Máximo en Roma,

o los ejemplos de Mérida o Toledo en Hispania.

Si te apetece asistir a una carrera de cuadrigas te recomiendo que veas este fragmento de la película Ben Hur, seguro que te transporta a la época y te sientes como si estuvieras en el circo.

 

 

 Las termas

termas de Caracallas

se establecieron como uno de los edificios esenciales en las ciudades, pues los romanos fueron propensos a los baños públicos.

En ellas, los ciudadanos podían poner en práctica sus

costumbres higiénicas

y deportivas, deleitándose haciendo gimnasia,

dándose un masaje

o un baño. Estas construcciones estaban favorecidas por los avances técnicos, fundamentalmente en las innovaciones referentes al hormigón y ladrillo, pues estaban edificadas según una estructuración de volúmenes abovedados a diferentes niveles

y diseños dispuestos de manera continua.

En las salas se disponían baños a temperaturas diferentes:

  • Caldarium (agua caliente),
  • tepidarium (agua templada) y
  • frigidarium (agua fría).

– el baño sudatorio o laconicum

– la piscina amplia de natación (natatio).

A pesar de la importancia de este edificio para la sociedad romana, hoy nos quedan sólo restos parciales, aunque impactantes como es el caso de las termas de Caracalla en Roma.


Los monumentos públicos

que fueron creados para los espectáculos en época romana

aún siguen siendo magníficos escenarios en la actualidad, por ello es frecuente que durante los mese de verano se programen actividades que los mantienen vivos como en su tiempo y que nos hacen disfrutar de estos maravillosos espacios.

Como sabemos que tu interés por las artes también abarca a la artes escénicas aquí te dejamos una muestra de ópera en las termas de Caracalla, los Tres Tenores interpretando el NessunDorma de la ópera Trandot de Puccini.

 

A la población romana le gustaba emplear gran parte de su tiempo de su ocio en espectáculos que se representaban en

teatros,

anfiteatros

circo . carreras

 

Monumentos administrativos: la basílica

Basílica de Majencio.

 

Si hablamos de basílica, es probable que en tu cabeza aparezca la imagen de una iglesia, no creas que es fruto del despiste o una equivocación, es que este modelo de edificio guarda una estrecha relación con las iglesias cristianas posteriores.

En su origen, la basílica era un edifico destinado a la

  • burocracia del Estado romano, fundamentalmente a
  • la justicia,
  • comercio y
  • diferentes ceremonias públicas.

Era por tanto, una edificación de gran tamaño, normalmente,

con 3 naves, siendo las laterales de menor altura para dejar entrar la luz

– el interior y cubiertas con bóveda de cañón.

– En la cabecera estaba rematado con uno o varios ábsides

– que techaban con medias cúpulas.

Uno de las basílicas más destacadas en el foro de Roma era la

Cuando en el año 313 el emperador Constantino

legalizó la religión cristiana tras el Edicto de Milán,

los cristianos salieron de sus escondites de las catacumbas

y plantearon la necesidad de un nuevo edificio grande y diáfano que albergara a todos sus fieles para las celebraciones religiosas.

Fue la basílica la que mejor se adaptaba a sus requisitos,

por lo que este edificio en un principio ideado para la justicia y el comercio,

fue transformado como las primeras iglesia paleocristianas.

La basílica es un edificio en el que impartía justicia,

se realizaban transacciones comerciales

y se llevaban a cabo actos públicos

 

Los monumentos conmemorativos

Roma fue conocida por sus grandes conquistas alrededor del mundo,

pero ¿ cómo crees que estas grandes hazañas llegaban a oídos de sus habitantes? Seguro que podemos pensar que es algo fácil

porque para eso está toda la información de los medios de comunicación,

las redes socias…. Pero, ¿y si no existían estos instrumentos?

Pues para ello idearon los monumentos conmemorativos,

obras que servían para recordar eternamente las grandes gestas realizadas por el imperio. Así surgen

  • las columnas conmemorativas y
  • los arcos del triunfo.

 

Las columnas conmemorativas

son grandes soportes circulares que

  • se rematan con esculturas que rememoran un gran evento,
  • es el caso de la Columna de Trajano
  • que nos cuenta las batallas de la conquista de la Dacia.
  • De manera helicoidal, ascienden multitud de soldados e instrumentos de guerra, todos diferentes, apenas sin movimiento,
  • como se dé un tratado de ingeniería se tratase.

La columna Vendôme o Columna de Austerlitz, en ParísLas columnas conmemorativas romanas fueron fuente de inspiración en épocas posteriores para igualmente ensalzar batallas victoriosas y grandes hazañas. Algunos ejemplos de esto que estamos hablando so:

  • mandada construir por Napoleón Bonaparte para celebrar su victoria en dicha batalla.
  • También en esta ciudad encontramos la Columna de Julio
  • monumento situado en centro de la Plaza de la Bastilla, para conmemorar para conmemorar los “tres gloriosos” días de julio 1830 que supusieron la caída de Carlos X de Francia y el comienzo de la del reinado Luís Felipe I.

– La columna de Nelson es un monumento situado en Trafalgar Square,Londres (Inglaterra), construida para conmemorar la muerte del almirante en la Batalla de Traflgar.

– La Columna de la Victoria, en Berlín, para conmemorar la victoria prusiana en laGuerra Austro-Prusiana.

 

 

Los arcos del triunfo

son grandes arcos instalados en las vías públicas,

de uno o tres vanos,

adornados con columnas adosadas,

parte de un entablamento e inscripciones conmemorativas,

relieves

y casetones en el intradós.

Cuando el emperador y sus ejércitos llegaban victoriosos de las campañas desfilaban por las vías,

pasando por debajo de estos arcos del triunfo que glorificaban sus empresas.

Muy cerca del Coliseo podemos acercarnos

al Arco de Constantino, y próximo a este, en el Foro está el Arco de

 

Edificios religiosos: los templos

Aunque la basílica pudo anteriormente despistarnos, ya conocemos que no tiene nada que ver con la arquitectura religiosa de época romana,

pues son los templos los verdaderos edificios religiosos.

culto de los dioses y cobijaban las numerosas divinidades

del panteón romano.

inspirados en los griegos,

aunque como buena persona observadora que seguro que eres notarás rápidamente algunas de las diferencias.

legado dejado por el pueblo etrusco.

Si bien pueden ser de diferentes tipologías se caracterizan habitualmente por su sencillez y armonía. Vamos a ver en qué se distinguen con lo que ya has estudiado…

formando una nueva tipología de templos llamados pseudoperípteros.no aparecen exentas sino que se adosan

Es que están se han sustituido por un podio

en el que se abre una escalinata tan sólo en la fachada principal que confiere a esta gran entidad.

pórtico o pronaos y la cella o naos

que está dividida en tres para acoger a la tríada capitolina

(Júpiter, Juno y Minerva).

Alguno de los templos que se acogen a estas características son el templo de Portunus, también conocido como de templo de la Fortuna Viril en Roma o la MaisonCarrée de Nimes, que sirvió en épocas posteriores como fuente de inspiración para nuevos edificios de corte clásico.

 

Templo de Vesta.

forma de  tolo

 

Pero, herederos de los tholos griegos

de planta circular como el templo de Vesta en Tívoli.

Fachada del Panteón de Agripa.

más destacados es el Panteón de Agripa.

Mandado construir por Adriano,

planta centralizada cubierto con una grandiosa cúpula

decorada con casetones

y un óculo, hueco redondo arriba del todo.

fachada principal un pórtico coronado con frontón,

un modelo de cúpula cuya proyección llegará hasta el Renacimiento.

 

Interior del panteón de Agripa.

 

 

 

 

 

 

 

 

 


artes menores en roma

El arte romano, en general, podemos dividirlo en dos amplios periodos,

el primero de ellos correspondiendo con la primera etapa republicana

y el segundo con la fase imperial.

A un gran imperio corresponde un gran arte, como quedó reflejado en sus textos,

en los edificios que nos han legado y que aún hoy seguimos usando,

en fabulosas técnicas artísticas como el vidrio soplado o el mosaico e incluso en la forma de vestir.

Existen infinidad de películas y series que reflejan las casas, los muebles,

las joyas y el vestuario de la antigua Roma: Ben Hur (1959), dirigida por William Wyler, con Charlton Heston. Espartaco (1960) dirigida por Stanley Kubrick. Con Kirk Douglas y Tony Curtis. Quo Vadis (1951) dirigida por Mervyn LeRoy, con Robert Taylor y  Deborah Kerr. Gladiator (2000) dirigida por Ridley Scott, con Russell Crowe y Joaquin Phoenix o las series  Spartacus: Sangre y arena (2010)  dirigida por Steven S. DeKnight y Roma (2005) serie de la cadena televisiva HBO.

 

El mobiliario

La erupción del Vesubio en el año 79 d. C.

permitió que la vida cotidiana de la antigua Roma quedara sepultada

bajo metros de ceniza, lava y tierra,

y sus excavaciones posteriores hacia la mitad del siglo XVIII

nos brindaron la oportunidad de conocer al detalle

cómo eran las

viviendas de los romanos a través de sus

objetos y enseres,

pues se han conservado  mesas, armarios, camas, vajillas

Las casas romanas eran algo

-austeras en el exterior

-pero delicadamente decoradas en su interior, con la madera y el bronce

-Los ambientes eran amplios y diáfanos,

-con mosaicos en los pavimentos,

pinturas al fresco en los muros

-y gran variedad de muebles de origen griego.

-Los romanos tenían varios tipos de mesas

-con formas rectangulares, cuadradas o redondas

-y que se diferenciaban por su número de patas,

-decoradas con motivos florales y animalísticos.

 

también sus sillas y

-asientos,

-taburetes

-sillas con respaldo

-sillas  sin respaldo,

-sillones y los famosos

-lechos para recostarse durante banquetes.

Los muebles se recubrían con incrustaciones de metales

y piedras preciosas,

y se tapizaban con ricos tejidos.

 

Destacamos las siguientes tipos de mobiliario por su importancia e influencia

  • Curul, asiento reservado para personajes ilustres,
  • con patas de doble curvatura ricamente decoradas.
  • Scamun, bancos de piedra o bronce situados en lugares públicos.
  • Triclinio,  un sofá con capacidad para tres personas de origen griego ricamente decorados con tejidos y almohadones.
  • Cartibulum,la típica mesa de mármol con dos patas simulando garras de león
  • decorado con hojas y volutas.
  • Lectus, la cama romana, de brazos curvos y soportes torneados.

 

Esquema de la silla curul

 

Triclinios romanos

Recreación de una villa romana

 

continúan con la tradición griega del tallado de gemas o camafeos,

creando fabulosos retratos y escenas mitológicas.

Inventaron la técnica del vidrio soplado

y el vidrio tallado

y vidrio policromo,

técnica similar a la del camafeo,

y en sus hornos se cocían enseres de cerámica denominada terrasigilata.

Las villas romanas destacaron por ser algo austeras exteriormente

pero con materiales nobles en su interior, como la madera y el bronce,

creando ambientes diáfanos.

Del mobiliario destacan el curul,

asiento para personajes ilustres,

el triclinio y el

lectus o cama romana.

 

Inventaron el vidrio soplado y continuaron la tradición griega del camafeo.

 

35 Objetos, joyas, vídrio

La clase romana más pudiente

gustó de ostentar el lujo

a través del vestido,

el perfume y  como no,

la joyería,  la expresión universal de la suntuosidad.

Los romanos gozaban de  una extensa red de comercio

gracias a su vasto imperio,

que les brindó acceso a materiales exóticos

y piedras preciosas que viajaban a lo largo de la Ruta de la Seda

Intaglio en amatista del emperador Caracalla, s. III d. C.

Mujer romana con joyas, s. I d. C.  El Fayum, Egipto

 

aunque gran parte de las joyas producidas en la antigua Roma

derivan de la orfebrería  griega y etrusca,

pronto derivó hacia un estilo más lujoso y recargado.

Un ejemplo de diseño propio romano  era el nudo de Hércules

o nudo de matrimonio,

una especie de talismán o amuleto para alejar el mal.

Otro tipo de joya   inventada por los romanos  son unos brazaletes en oro

que representan  una serpiente enroscada que simbolizaba la inmortalidad.

La joyería en Roma tenía un valor funcional de

  • ensalzamiento de la belleza
  • Y ostentación de poder y
  • rango social.

Dos de las joyas más comunes fueron el broche,

que se utiliza para asegurar las prendas de vestir, y  el peroné ,

que era un accesorio de vestir semejante a un alfiler grande,

a menudo adornado con un clip tipo camafeo o intaglio.

Las perlas del Golfo Pérsico eran un objeto muy preciado,

la coralina, la esmeralda, el zafiro, el lapislázuli, el topacio.

Pero la piedra favorita de los romanos era el ámbar,

y todas juntas se mezclaron con oro y plata para crear  diademas,

pendientes, collares, brazaletes… con contrastes espectaculares

y juegos vistosos de colores.

Los anillos eran las únicas joyas que los hombres portaban,

generalmente con un sello como ya ocurría en Grecia.

Jarra de vidrio

Vaso romano de vidrio, siglo IV d. C.

 

El vidrio

era utilizado principalmente para fabricar recipientes,

aunque también para el vidriado de las teselas de los mosaicos

y vidrios para ventanas.

Su fabricación evolucionó desde los moldes,

pasando por la invención del vidrio soplado

y su producción a gran escala en fábricas repartidas por todo el imperio

allá por el siglo I a. C. hasta llegar a la perfección de la técnica de decoración en  relieves de figuras mediante la adición de  capas de esmalte,

el cincelado y el grabado,

técnicas que se continuarán en Venecia durante la Edad Media.

Destacan los vasos conocidos como reticella (vasos reticulados)

.

En casi la totalidad de las sepulturas romanas

se han encontrado pequeñas botellas de vidrio denominados  lacrimatorios

que servían para contener aceites y perfumes.

 

Las mujeres romanas pecaron de un uso desmesurado de las joyas,

Se llegó a tal extremo que un censor llamado Marco Porcio Catón,

La LexOppia la prohibición de portar más de una cierta cantidad de joyas,

dando lugar a la acepción de la palabra censura como hoy en día.

La joyería en Roma tenía un valor funcional

de ensalzamiento de la belleza y ostentación de poder,

en un estilo más recargado que sus predecesores griegos y etruscos.

Dos de las joyas más comunes fueron el broche y  el peroné .

Usaron todo tipo de piedras preciosas y oro,

destacando el uso de perlas y ámbar.

También produjeron infinidad de piezas de vidrio,

inventando la técnica del vidrio soplado y

expandiendo su producción a nivel industrial por todo el imperio.

 

Las vestimentas. La moda romana

 TOGA

En la antigua Roma la vestimenta era muy importante,

pues con la forma de vestir se distinguían las clases sociales,

y además estaba cargada de significado político.

Por ejemplo, cuando un joven romano alcanzaba la mayoría de edad a los 21

podían usar sobre la túnica la toga,

una especie de manto rectangular de lana o hilo

simbolizaba al hombre libre.

 

La túnica o estola

es la prenda romana por excelencia,

de influencia etrusca en sus líneas y colores sencillos.

Los hombres llevaban las túnicas hasta las rodillas en la parte frontal,

cubriendo algo más en la parte posterior.

Eran de lino o seda y estaban ceñidas al cuerpo con un cinturón.

En época tardía surgen las túnicas con manga larga,

Denominadas dalmáticas.

Las túnicas estaban adornadas con franjas de color púrpura

Denominadas clavus, que variaban de anchura según el rango social

de quien la portara. A mayor anchura, mayor rango social,

como en el caso de los senadores.

Los emperadores se vestían con una lujosa túnica con bordados en oro

y una gran toga con bordes de color púrpura.

 

La toga

servía para portar los distintivos políticos,

algo así como las medallas de los actuales miembros del ejército.

La toga se anudaba al cuerpo formando pliegues:

-se comenzaba por el pecho,

rodeaba la espalda

-pasando por encima del hombro izquierdo

– y volvía al pecho

– pasando por debajo del hombro derecho,

– quedando la mano derecha libre,

anudándose en la espalada

– tras volver a pasar por el hombro izquierdo.

 

Las mujeres seguían la forma griega

con una manto rectangular llamado palla.

A las mujeres la túnica las cubría hasta el talón,

anudada al cuerpo con un cinturón bajo los pechos

y con un cordón a la altura de las caderas,

con bordados en el cuello y en la parte inferior,

la túnica podía contar con bandas de color púrpura

según la importancia social de la persona

 

Calzado romano

el calzado es de origen etrusco y

dependía de la clase social de la persona.

El calzado femenino estaba hecho de pieles más suaves

y con mayor decoración que el masculino.

Conocemos los siguientes tipos:

  • Carbatina, típico de los campesinos,
  • fabricado en una única pieza de cuero
  • Soccus, calzado típico de la plebe, de lana para hombres y mujeres
  • Calceus, zapato cerrado que se usaba en los grandes acontecimientos

y siempre que se llevara la toga,

era un calzado prohibido para los esclavos.

El calceus de color negro solo lo podían llevar los senadores.

  • Caliga, sandalia con largas correas

que se ataban por encima de los tobillos,

usadas por los soldados y legionarios

 

La vestimenta romana ha influido en los siglos posteriores

en diferentes campos como:

Símbolo de prestigio de la túnica y la toga:

indudable influencia en las corrientes artísticas del Neoclasicismo

y del Estilo Imperio napoleónico.

Hoy nuestros elegantes trajes son la evolución de las túnicas y togas romanas.

Seguimos usando telas de lino,

seda y lana así

los tintes vegetales que ya descubrieron los antiguos romanos.

Continuamos usando sandalias durante el verano,

y en cierta manera los zapatos que vestimos nos distinguen socialmente.

En las representaciones de obras clásicas grecolatinas

se siguen usando túnicas, así como en la danza clásica.

Desde el Renacimiento, las figuras alegóricas de las esculturas

que adornan los edificios siguen vistiendo túnicas,

así como en los cuadros prerrafaelitas del siglo XIX.

 

En Roma la vestimenta era muy importante pues distinguía las clases sociales

y tenía un gran componente político.

La túnica o estola es la prenda romana por excelencia,

hechas en lana, lino y seda,

adornadas con ribetes de color púrpura

cuya anchura dependía de la clase social del ciudadano.

Sobre la túnica vestían la toga,

un paño con el que se envolvían el pecho, los hombros

y la espalda y que portaba las distinciones políticas del ciudadano.

Al igual que ocurre con las túnicas,

el calzado es de origen etrusco y dependía de la clase social de la persona.

sco y dependía de la clase social de la persona.

 


arquitectura romana

  1. Arquitectura romana

El arte romano, en general, podemos dividirlo en dos amplios periodos,

el primero de ellos correspondiendo con la primera etapa republicana

y el segundo con la fase imperial.

Si vimos como en el arte griego la belleza era la columna vertebral de su ideal, los romanos resultaron ser más pragmáticos, teniendo una visión más funcional de la arquitectura. El arquetipo de la arquitectura romana podemos sintetizarlo según la máxima de uno de sus grandes arquitectos,

Vitrubio: “firmeza, belleza y utilidad”.

Es además muy ecléctica, fundiendo la herencia griega (fundamentalmente helenística) y la de sus antepasados etruscos.

3.1. Técnicas constructivas

que la arquitectura tenía un carácter primordialmente utilitario, lo que llevó a que la técnica se convirtiera en una de las cuestiones principales y que en su desarrollo avanzaran para alcanzar nuevas posibilidades constructivas para dar respuesta a las necesidades de la sociedad romana y reflejar su carácter. Esto posibilitará el progreso de la ingeniería.

Será el opus caementicium, una mezcla de

 piedras pequeñas, grava, arena, cal y agua,

el material que permitirá adaptarse a las grandiosas edificaciones, aportando robustez y más posibilidades constructivas. Fueron los romanos los que lo inventaron, pero debes tener en cuenta que en la actualidad aún se continúa empleando, ¿sabes a qué material que se utiliza en las obras nos estamos refiriendo? Se trata del hormigón.

No obstante, también se utilizará el mármol para las columnas y revestimientos en edificios más suntuosos.

No olvides que una de las principales fuentes de inspiración para los arquitectos romanos fue Grecia, por eso tomarán directamente de ellos los elementos sustentantes.

A los órdenes clásicos (dórico, jónico y corintio) debemos añadir dos nuevos de creación romana:

el toscano y

el compuesto.

El toscano es un orden parecido al dórico griego, pero con algunas diferencias.

Efectivamente, encontramos a primera vista muchas similitudes,

pero el fuste es liso y en este caso si tiene basa.

La otra innovación de los romanos será el compuesto,

aquí tienes que observar únicamente el capitel, seguro que reconoces los dos órdenes griegos que mezclan, las volutas del jónico y las hojas de acanto del corintio.

Si la arquitectura griega era arquitrabada,

en este caso los romanos no seguirán al pie de la letra a sus antecesores, pues utilizarán el arco de medio punto y la bóveda para sus cubiertas,

 

tanto la bóveda de cañón

como la de arista,

además de la cúpula para grandes espacios.


idealización en la escultura y el retrato en romana

El retrato es uno de los géneros preferidos por los romanos, pues la idea de perpetuar es frecuente entre sus ideales. Y es que este planteamiento no es

La escultura helenística griega, ¿recuerdas que estaba marcada esta etapa por el fuerte realismo? Eso será lo que atraiga a los romanos, quienes se apartarán poco a poco de la tendencia idealizante.exclusivo de ellos, sino que se basan en prácticas y antiguas costumbres. Así podemos diferenciar distintas fuentes de inspiración:

  • La escultura funeraria etrusca, especialmente las cubiertas de los sarcófagos que representaban a los difuntos.
  • Las imagines maiorum, eran los retratos de los antepasados que decoraban los atrios de las casas de los patricios romanos y que comenzaron siendo mascarillas mortuorias. Buena muestra de este estilo es el conocido como el Patricio Barberini.

En general, los retratos podemos encontrarlos como busto, escultura exenta y ecuestre.

Pero la retratística romana no seguirá una misma línea sino que irá sufriendo evolucionando. Podemos advertir distintos periodos en función de las características que prevalecen, por ejemplo:

Hasta el siglo I el retrato imperial evidencia una clara predisposición hacia la idealización. Así lo vemos por ejemplo en el Augusto de Prima Porta, en el que se evidencian claros rasgos de la escultura clásica griega, ¿se te viene a la memoria alguna de las esculturas que ya conoces? Bien podría estar inspirado en el Doríforo de Policleto,¿no crees? Si te fijas en la coraza que lleva ceñida al pecho está decorado con abundantes relieves con dioses y campañas durante su reinado, podemos decir que se trata de un relieve histórico en un retrato.

 

de Policleto,¿no crees? Si te fijas en la coraza que lleva ceñida al pecho está decorado con abundantes relieves con dioses y campañas durante su reinado, podemos decir que se trata de un relieve histórico en un retrato.

 

¿Sabes que el Augusto de Prima Porta estuvo policromado en su origen? No sé con cuál de las imágenes te quedarías…

A partir del siglo I de abandona el idealismo para entrar en una fase de gran realismo. Se produce una humanización de las expresiones, dotando al semblante de la gran fortaleza del ser humano. Un buen ejemplo es la escultura ecuestre de Marco Aurelio, realizada en bronce y conservada gracias a que se confundió con el emperador Constantino, quien legalizó el culto cristiano.

 

Para que entiendas bien cómo se realizó esta escultura en bronce puedes ver este vídeo de gran utilidad para ver el proceso del vaciado de la cera perdida.

Durante el Bajo Imperio se tiende hacia la simplificación de las formas que tienden a la esquematización como vía de ensalzar a la figura representada. Así se hace en la cabeza de Constantino que ya roza el hieratismo que anticipará el arte bizantino posterior.

 

Las influencias del retrato romano son:

  • la escultura griega helenística
  • la escultura funeraria etrusca
  • la imagines maiorum

En su evolución podemos distinguir varios periodos:

  • Hasta el siglo I  se observa cierta idealización
  • Desde el siglo I el realismo se impone
  • Durante el Bajo Imperio las imágenes sufren una esquematización

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