Archive for febrero, 2019




contenidos completos de gótico

. El contexto histórico

Ya sabes que entender el arte, o sus fundamentos, sin conocer qué ocurre en su historia, en sus políticas o sus sistemas socioeconómicos es prácticamente imposible, así que te hemos preparado este breve apartado para que seas capaz de situarte en el tiempo y en el espacio, teniendo unas ideas básicas fundamentales para saber cómo funciona, grosso modo, la vida de la Baja Edad Media. Recuerda que la Baja Edad Media abarcaría desde el siglo XI hasta el XV, es decir, que incluiría también parte del estilo románico.

Sea como sea, ten claras algunas cuestiones muy básicas:

recuperación de la vida urbana y de las ciudades como radios de acción; desarrollo del comercio,

importancia en la vida política y social de la Iglesia como gran institución que lo abarca casi todo y mantenimiento,

aunque en decadencia a partir del siglo XV del feudalismo como gran sistema socioeconómico.

 

1.1. La Europa del gótico

Ocultar

 

Azulejo que muestra diferentes gremios.
Imagen de Milartino en Wikimedia Commons licencia cc

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tras la crisis sufrida en Europa por el fin del milenio, el ambiente poco a poco comienza cambiar hacia un ciclo menos pesimista y de prosperidad.

La economía surge un florecimiento que tendrá sus repercusiones en el plano social y en el cambio de costumbres, pues ese mundo rural que se había potenciado desde la caída del mundo romano y fortalecido por los feudos ahora se ve mermado con el renacimiento de las ciudades.

 

En general podemos advertir varios cambios importantes a partir del siglo XIII.

En el plano político asistimos a la recuperación del poder real, los reyes son capaces ahora de someter a los señores feudales y establecer el dominio sobre un territorio más amplio, creando las bases de futuros Estados.
Las ciudades se convierten en un nuevo núcleo de poder, los burgos. Allí la sociedad estamental también va a sufrir alguna transformación, nada que tenga que ver con los derechos ni privilegios, claro está, sino con la irrupción de un nuevo grupo social que son los habitantes de los burgos, la burguesía.

Los burgueses se dedicarán a actividades económicas que se desarrollan en las ciudades como la artesanía y el comercio. Es probable que hayas escuchado hablar alguna vez sobre los gremios que surgen ahora. Se trata de corporaciones de artesanos de un mismo oficio que se asocian para regular normas, precios, etc. Los gremios están compuestos por talleres en los que trabajan

el maestro o dueño,

los oficiales o trabajadores que realizan su labor a cambio de un sueldo y

los aprendices, que se preparaban para instruirse en el oficio.

 

Para saber más

Los gremios solían estar agrupados en calles que tomaban el nombre de los oficios que allí estuvieran dispuestos. Muchas de ellas siguen hoy día llamándose de la misma manera, puede que si piensas en tu ciudad se te venga a memoria alguna.

Ocultar

El comercio también se vio favorecido por esta nueva coyuntura. En el interior surgen las ferias o mercados locales, mientras que en el exterior prosperan las rutas comerciales.

No obstante, toda esta prosperidad económica se paralizó debido a la llamada crisis de la Baja Edad Media en el siglo XIV. Las ciudades se vieron sacudidas por grandes guerras y epidemias que se tradujeron en ciclos de hambrunas.

 

 

Enterramientos por epidemias.
Imagen en Wikimedia Commons de dominio público

 

 

 

En el pensamiento religioso también reflejó esta etapa de transformaciones. Lógicamente la Iglesia no dejó de perder protagonismo, pero el cristianismo se mostró más amable y humano.

 

Pregunta Verdadero-Falso

 

Importante

En general, la Baja Edad Media se caracteriza por:

  • la recuperación del poder real
  • el renacer de las ciudades, lo que lleva implícito el resurgimiento de actividades como la artesanía y el comercio
  • la aparición de un nuevo grupo social ligados a los burgos, la burguesía
  • un nuevo modelo de pensamiento religioso más humano
  1. La arquitectura gótica

El gótico es un estilo internacional que se extiende por el occidente medieval y que abarca desde la segunda mitad del siglo XII hasta la primera del siglo XVI.

Encontraremos cierta unidad de estilo en el siglo XIII, pero aunque debemos señalar que permaneció vivo en muchos lugares de Europa hasta el siglo XVI (por ejemplo, la Catedral de Sevilla) en otros,  como en Italia, no aparecerá el gótico plenamente formado.

La razón de este cambio profundo y de la aparición del nuevo estilo se debe a el abandono de la Europa feudal y el nuevo renacer de las ciudades. Tiene también relación con la nueva mentalidad religiosa que se va extendiendo por el continente (no sólo por el nacimiento de nuevas órdenes religiosas:

-franciscanos,

-dominicos,

-cartujos…—,

sino también por una interiorización de los contenidos de la fe cristiana y por su expresión escolástica. En concreto:

  • Se mejora el trabajo en el campo y ello redunda en una mejor alimentación y un consecuente aumento de la población.
  • Las mejoras de las comunicaciones permiten el crecimiento del comercio.

2.1. Técnicas constructivas

Ocultar

El gótico nace, si podemos hablar así, en Francia, en la Isla de Francia, y lo hace como continuación lógica del cisterciense, que forma parte de la evolución del románico. Evidentemente, los elementos característicos, que veremos más abajo, son el arco ojival y la bóveda de crucería. Esto permitirá dar mayor altura a los edificios, pues esta y la luminosidad son características específicas de las construcciones góticas.

Arco ojival.

Imagen de Mats Halldin en Wikipedia. Licencia, CC BY-SA 3.0

Bóveda de crucería sexpartita de la Catedral de Lyon.

Imagen de  Chris 73 en Wikipedia. Licencia, CC BY-SA 3.0

El material básico es la piedra, sillerías trabajadas que se emplean tanto en los elementos sustentadores como en los sustentados (es decir, se emplea en como elemento fundamental de la construcción).

El sillarejo deja de usarse salvo en aquellas zonas donde escaseaba la piedra o resultaba demasiado costosa. La piedra (de distintas calidades según la zona) no siempre era apta para labrarse, pues algunas areniscas se deshacían fácilmente; por eso en algunos edificios las esculturas y los relieves que decoran las fachadas de las catedrales serán de terracota (arcilla cocida en horno,  posteriormente tratada y pintada).

Sin duda, encontraremos edificios góticos con otros materiales: ladrillo (en aquellos lugares donde los costos del transporte de la piedra eran excesivos; madera (en las cubiertas, sobre todo en zonas umbrías y húmedas, pero también en las edificaciones de las órdenes mendicantes), etc.

Hay que señalar también otro material básico en la construcciones góticas: el vidrio, pues la luz desempeña un papel fundamental en esta arquitectura (vitrales, rosetones, ventanales). Para la construcción de los elementos con vidrio fue imprescindible el uso del plomo como elemento sustentante.

Se trata de un arte urbano, un estilo internacional, pero en el que no sólo encontraremos edificios religiosos, sino también civiles:

  • ayuntamientos,
  • palacios,
  • lonjas,
  • universidades y
  • mercados entrarán a formar parte de las construcciones decisivas de una ciudad.

Quizás lo primero que debe subrayarse es el cambio en la concepción misma de los edificios: pasamos de una arquitectura en la que era fundamental el muro a otra en la que ese elemento pierde casi absolutamente su función sustentadora (la realizarán los contrafuertes a los que el peso de la bóveda, ya aligerado, llega a través de los arbotantes).

Esto facilitará una mayor elevación, algo que será característico de las edificaciones góticas como ya he dicho. También notaremos cambios en la concepción de la planta, pues, por ejemplo, buena parte de las iglesias góticas son macrocefálicas (desarrollan mucho la cabecera del edificio).

Los artífices de las construcciones serán los burgueses, es decir, los habitantes de las ciudades. Sin duda, los patronos (reyes, obispos, nobles, abades…) siguieron desempeñando un papel importante sobre todo en lo que se refiere a la financiación, pero los habitantes de la ciudad se implicaron directamente (muchas veces a través de los gremios) en la construcción de las catedrales.

 

Sin duda, las construcciones góticas suponen una mayor especialización en los trabajadores: los escultores se distinguen netamente de los canteros y el arquitecto se convertirá en una figura central en la difusión de este estilo: serán los arquitectos franceses los que expandan el gótico por Europa (por ejemplo, la catedral de Colonia está claramente influenciada por aquel que proyectó la de Amiens).

 

 

Importante

  • El gótico nace en Francia y es una continuación del cisterciense.
  • Los elemento principales son el arco ojival y la bóveda de crucería.
  • El material más importante es la piedra, aunque también se utilizan el ladrillo y el vidrio.
  • Es un arte fundamentalmente urbano, con importantes construcciones civiles: ayuntamientos, palacios…
  • Se da un cambio en la concepción de la planta, como las cabeceras macrocefálicas.
  • Los artífices de estas construcciones serán los burgueses. Destaca la figura del arquitecto.

 

Pregunta Verdadero-Falso

  • Aparece una nueva clase social: la burguesía, ligada estrechamente a las ciudades. De hecho, el nombre de burgués derivas de burgo, que está inscrito en el nombre de muchas ciudades europeos.
  • Europa se expande con las Cruzadas y la reconquista de la península ibérica
  • Aparecen las primeras universidades (Oxford, París, Bolonia, Palencia…).
  • El Sacro Imperio se estabiliza y la mentalidad teocrática (que alcanza su culmen con Inocencio III) comienza a declinar a favor del poder político (cesaropapismo imperial por una parte e incipientes nacionalidades por otra).

 

https://youtu.be/x5V6BRvRTgY

 

2.2. Los elementos estructurales de la arquitectura gótica

Ocultar

Una novedad importante, recibida del arte cisterciense, es el arco apuntado u ojival (un arco compuesto por dos segmentos de círculo que se unen en ángulo en la clave con el intradós cóncavo), que permitirá agrandar la luz del arco sin aumentar su altura necesariamente.

Es una solución sencilla que permitirá ganar luminosidad a los edificios, pero que también contribuirá a dar altura, pues su ejerce un menor peso que el arco de medio punto (románico) y, además, su peso se desplaza con más facilidad lateralmente debido a las nervaduras.

Ya hemos hecho referencia a la bóveda de crucería como elemento característico de las cubiertas: se forma al cruzarse los arcos ojivales: los nervios de los soportes se cruzarán dando logar a la bóveda de crucería (más alta que una simple bóveda de arista).

Son una solución realmente maravillosa con la finalidad de que el edificio gane en altura y luz, pues al cruzarse los arcos ojivales (nervios principales) se forma un cuadrado sobre el que recae el peso de la bóveda y de esta manera puede desaparecer el muro que hay entre las bóvedas: de ahí que pudieran abrirse grandes ventanales y la luz se convirtiese en un elementos característico del gótico.

Lógicamente, las bóvedas se irán haciendo más complejas a medida que el estilo evolucione: se comienza por

la cuatripartita, que se transformará

en sexpartita… hasta

las octopartitas y, características del gótico inglés,

bóvedas en abanico (o palmeadas).

Todo esto supondrá una multiplicación de las nervaduras obligando a la transformación de los soportes, pues los pilares tendrán que transformarse para recibir a cada uno de los cada vez más numerosos nervios de la bóveda: las columnas que rodean el pilar irán estrechándose y multiplicándose (pilares baquetonados, que pueden entenderse como evolución de los pilares cruciformes por exigencia de las bóvedas) dando lugar a los característicos soportes del gótico. Esta creciente complejidad tendrá como consecuencia la desaparición del capitel: los pilares baquetonados suelen contar con un capitel corrido, una franja de piedra que abraza y recoge la multiplicidad de columnas (nervios).

Es evidente, sin embargo, que los pilares no eran suficientes para soportar el empuje (vertical y el que se produce por la unión de los empujes verticales y horizontales, es decir, oblicuo) de las bóvedas.

La solución que los arquitectos del gótico dieron a este problema tiene, sin duda, su origen en las innovaciones que sucedieron en la época del románico (las bóvedas de cuarto de cañón, que acababan llevando los empujes a los estribos), pero ahora ganan en ligereza y, curiosamente, en firmeza: la bóveda de cuarto de cañón se simplifica en un arco que llevará hacia fuera el peso: los arbotantes trasladan el peso de la bóvedas góticas a los contrafuertes. Con esto el muro puede horadarse y desaparecer (Saint-Chapelle, por ejemplo, o las hermosas vidrieras de la catedral de León).

Los contrafuertes, para que el edificio no pierda verticalidad, son rematados con pináculos, que dan a la vez peso y elevación. Sin embargo, trasladar el peso no es la única función que realizan los arbotantes: baste decir que también conducen el agua de lluvia que cae sobre las bóvedas; para apartar el agua de la piedra del muro y evitar el deterioro de éste, el final de los arbotantes tiene un salidero (sobresale del muro haciendo que el agua caiga en vertical hasta el suelo sin tocar la pared) muchas veces decorado con figuras: son las gárgolas, que además tienen un papel simbólico (por ejemplo, las de Notre Dame de París).

 

La planta continúa siendo basilical con tres o cinco naves  que se cortan el crucero.  Las naves laterales se prolongan, como en las iglesias de peregrinación, hasta el deambulatorio o girola. Es característico de la arquitectura gótica el desarrollo de las cabeceras, especialmente en Francia, donde encontramos verdaderas catedrales macrocéfalas.  A veces la diferencia entre las alturas de las naves es muy grande (como en el caso de Francia) lo que contribuye a la luz se apodere del edificio; en otras ocasiones (España) la diferencia de altura entre las naves es menor (pero debe tenerse en cuenta que cuanto más al sur mayor es la luminosidad).

Las naves, además, se comunican libremente unas con otras, pues el muro ha perdido su función sustentadora y lo que encontramos como separación son sólo los pilares. Esto contribuirá a la desaparición de los triforios, que tan característicos eran del románico.

Las fachadas suelen ser de varios tipos y suele haber varias, siendo la más importante la de los pies de la iglesia que presenta dos torres de planta rectangular.  Las fachadas no reproducen al exterior el interior del edificio (la catedral de Sevilla, por ejemplo, tiene siete naves—cinco más dos laterales de capillas—, pero en la fachada oeste sólo encontramos tres accesos, tres portadas). Las portadas están formadas por arcos apuntados en donde se colocan personajes del Antiguo y Nuevo Testamento en jambas, arquivoltas, parteluz y tímpano. Hay una clara evolución en los motivos vegetales: tienden a hacerse más geométricos acabando por adoptar la forma de llamas (de ahí el nombre de uno de los últimos estilos góticos, el flamígero). Llaman especialmente la atención los rosetones, grandes círculos con tracerías en forma de estrella, que se abren en la parte superior de las portadas góticas.

La sensación general es de ascensión, pues con pináculos, agujas  y torres rematadas con flechas se consigue la sensación de altura, de elevación. Junto a esa sensación de ascensión, la de transparencia causada por la desaparición de los muros cerrados: es la liviandad lo que caracteriza al gótico. Todos los elementos arquitectónicos están en función de significados simbólicos y las catedrales góticas pueden leerse como una nueva forma de religiosidad, más interiorizada y personal, en la línea de lo que se llamará devotio moderna.

 

Importante

  • El arco apuntado u ojival permite agrandar la luz del arco.
  • La bóveda de crucería como elemento característico de las cubiertas: se forma al cruzarse los arcos ojivales.
  • Los pilares tendrán que transformarse para recibir a cada uno de los cada vez más numerosos nervios de la bóveda y no son suficiente para soportar el peso.
  • Aparece el arbotante que traslado el peso de las bóvedas a los contrafuertes.
  • Estos se rematan con pináculos.
  • La planta sigue siendo basilical y se presta especial atención a la cabecera.
  • Las fachadas son de varios tipos y variadas.
  • Observamos una sensación general de ascensión.

 

Rellenar huecos

 

 

2.3. Las etapas y los mejores ejemplos del gótico europeo

Ocultar

A través de algunos ejemplos recorreremos las más importantes catedrales góticas.

El llamado gótico clásico es el que  se desarrolla en el siglo XII y XIII. Francia es posiblemente el país donde se da este tipo de gótico de forma más  acabada.

  • Quizás el paradigma pueda ser la Catedral de Notre Dame de Paris, tal vez, la más perfecta de todas las góticas. Tan diáfana y esbelta, flexible que destaca por sus arbotante visibles al exterior sujetando el peso de la bóveda en dos niveles y la convierten en un gran buque en el cetro de la de la Cité. Otro ejemplo francés,
  • Chartres pertenece todavía al siglo XII, además de
  • Reims y
  • Amiens.
 Arbotantes en Notre Dame.

Imagen de Jean Lemoineen Wikipedia. Licencia, CC BY-SA 2.0

  • En España encontramos durante el gótico clásico encontramos cierta influencia francesa en al Catedral de León que se comenzó en el siglo XIII. Posee tres naves y un ábside muy desarrollado, pero lo que más llama la atención es su interior, lleno de luz gracias a la magníficas vidrieras que se han conservado de la época.
  • También debemos mencionar la Catedral de Burgos y,
  • por último la Catedral de Toledo que tiene un esquema más español.
 Catedral de León.

Imagen de Rastrojo en Wikipedia.

Licencia, GFDL

En Inglaterra aparecen la llamadas fachadas-telón gracias a la unión de la influencias francesa con el románico normando. Ejemplos de ello son la Catedral de Salisbury o Wells donde observamos un estilo más horizontal, con pocas vanos y fachadas horizontales.

En el siglo XIV podemos hablar de gótico radiante, aquí los edificios son más esbeltos y luminosos. Los arcos más apuntados y aparecen muchos más nervios en las bóvedas.

Es imprescindible señalar la Sainte Chapelle en París, una capilla ejemplo de ligereza y luminosidad pues los muros desaparecen y se sustituyen por vidrieras.

 Sainte Chapelle.

Imagen de (Sam67fr) en Wikipedia. Licencia, CC BY-SA 2.5

En Alemania también destacan las catedrales ligeras y esbeltas con grandes agujas que aumentan esta sensación:

  • las Catedrales de Estrasburgo,
  • Friburgo y
  • Colonia son un maravilloso ejemplo.

 

En España surge un auge en la Corona de Aragón que se va a traducir en nuevos edificios por esos lares. Encontramos algunas carácterísticas diferentes como la llamada planta de salón (con tres naves a la misma altura o una única y pilares delgados) que tenemos en la Catedral de Girona,

Barcelona y

Santa María del Mar.

 Santa María del Mar.

Imagen de Baldiri en Wikipedia. Licencia, CC BY-SA 3.0

En el siglo XV la decoración comienza a inundarlo todo:

bóvedas estrelladas,

arcos con diversas formas como el carpanel y lobulado…por ellos se ha llamado gótico flamígero o florido. Además comienzan a aparecer importantes edificios civiles.

En España es el momento en que se construye la

Catedral de Sevilla,

la Capilla de Miraflores (Burgos)y

la Cartuja del Condestable.

Como edificios civiles debemos nombrar las Lonjas:

  • de Valencia y
  • de Palma de Mallorca.

 

En Inglaterra esta variedad se ha llamado estilo radiante. Destacan las bóvedas de abanico y los grandes ventanales como en

  • King´s College de Cambridge y
  • Capilla de San Jorge. Windsor.

 

Por último, tenemos un caso especial: Italia. En este país el gótico tiene escasa aceptación por la influencia romana y bizantina. Algunos ejemplos de este gótico peculiar podrían ser

  • la Catedral de Siena y
  • Orvieto.
  • La Catedral de Milán con sus enormes pináculos es una clara excepción.
 Catedral de Siena.

Imagen de © Raimond Spekking en Wikipedia. Licencia, CC BY-SA 4.0

 

Importante

  • En los siglos XII y XIII hablamos de gótico clásico que tiene su lugar de nacimiento en Francia.
  • Ejemplos de gótico clásico son: Notre Dame, Catedral de León y la Catedral de Salisbury.
  • En el siglo XIV aparece el gótico radiante. Ejemplos de este estilo son: Sainte Chapelle, Catedral de Estrasburgo y Santa María del Mar.
  • En el siglo XV aparece el gótico flamígero o florido. Ejemplos de este son: Capilla de Miraflores yKing´s Collegede Cambridge.
  • Italia es un caso especial, en este país no se da un gótico propiamente dicho.

 

Reflexión

¿Por qué en Italia no se da el gótico tal y como lo hemos estudiado en el resto de los países europeos? Influenciado por Bizancio y el románico.

 

 

 

3. Escultura y pintura en el gótico

Ocultar

En los siguientes epígrafes vas a conocer la plástica gótica, vas a descubrir sus claras diferencias con la plástica anterior románica y verás elementos que anticipan la plástica posterior renacentista. Verás cómo durante tres siglos trabajaron multitud de diferentes artistas al servicio principalmente de la iglesia, para culminar esas obras mastodónticas que eran las catedrales, y crear obras igual de ambiciosas y desmesuradas, como

  • los enormes retablos de madera policromada,
  • los sepulcros en piedra, y otras obras grandes en su diseño pero pequeñas en su factura:
  • los libros miniados. Y hemos usado la palabra artista bajo nuestra mirada actual, pero estos increíbles maestros no eran sino artesanos, simples trabajadores que usaban sus manos para ganarse el sustento y que estaban en la misma escala social que los cuchilleros o los curtidores.

 

Reflexión

Observa atentamente estas dos pinturas góticas. ¿Son del mismo autor? ¿Distan mucho en el tiempo? ¿Qué crees?

La Virgen de los Consejeros

Imagen en Wikipedia. Dominio público

 

Cristo bendeciendo

Imagen en Wikipedia. Dominio público

 

 

 

El cuadro de la izquierda es de Luis Dalmau,

el de la derecha es de Fernando Gallego y entre ambos hay casi medio siglo de diferencia, pero son muy parecidos ¿ verdad? Si nos dijeran que pertenecen al mismo autor, nos lo creeríamos. Y es que aún no han aparecido los genios que se caracterizan por su peculiar estilo, sino que aún se hacen las cosas de manera artesana y tradicional, como dice el maestro que hay que hacerse y como quiere que se haga quien encarga la obra.

Sigue avanzando en el tema para terminar de comprender cómo se realizaban las pinturas, esculturas y demás manifestaciones artísticas del gótico, te vas a sorprender, seguro!

3.1. La pintura sobre tabla y la vidriera. Técnicas

La totalidad de las pinturas góticas se realizaron con una mezcla de pigmentos aglutinados con agua y una mezcla de grasas animales y vegetales,

  • como la caseína,
  • colas de conejos y pescado,
  • glicerina, y sobre todo,
  • huevo, siendo la técnica del temple a la yema de huevo la más común.

El huevo tiene múltiples ventajas: es fácilmente asequible y manipulable, tiene una gran poder emulsionante y al secar crea una película impermeable y muy duradera.

Las recetas son muy variadas, pero la más común consistía en usar solo la yema, calentarla suavemente para separar esa fina película que la recubre, y mezclarla con agua. La yema  está compuesta  básicamente de aceite de huevo y una albúmina llamada vitelina, con gran poder emulsionante. En ocasiones se añadía a esta mezcla algunas gotas de barniz de almáciga, pero era muy usual que los artistas góticos solamente emplearan pigmentos, yema de huevo y agua.

Los soportes eran tablas de madera, finamente lijadas y ensambladas en su parte posterior. Una vez preparadas las tablas, se imprimaban con una mezcla de yeso, cola de conejo y agua, que se lijaban hasta conseguir una superficie pulida.

Y ya finalmente se aplicaban las sucesivas capas de color con una consistencia a medio camino entre la acuarela y el óleo, que secaban rápidamente y permitían infinidad de capas sucesivas, pues estos artistas medievales trabajaban por veladuras, es decir, aplicando capas de color semitransparentes que iban alterando los colores paulatinamente hasta conseguir esos delicados tonos y semitonos que podemos apreciar en las maravillosas tablas y miniaturas de esta etapa artística.

El resultado son pinturas brillantes y duraderas que no se alteran con el paso del tiempo, ni amarillean ni se craquelan como les sucede a muchas pinturas al óleo. Conocerás más en profundidad esta técnica del temple en la siguiente unidad.

En ocasiones, los pintores aplicaban más capas de imprimación para conseguir diferentes relieves en sus tablas, lo que se conoce como estucados, y sobre todo a partir del siglo XIV se expandió el uso de láminas de pan de oro en las tablas, algo que tiene su origen en el arte bizantino y que los artistas góticos incorporaron en sus obras.

Ten en cuenta que la religiosidad cristiana  inunda todo el arte gótico, y que Dios simboliza la luz, y no se puede conseguir más luz que la que te da una lámina de oro pulida y bruñida. Por eso, cada vez que veas algo dorado en una tabla o manuscrito de esta etapa, ahí  tienes que ver, que intuir, la presencia divina.

 

Conocemos con detalle cómo pintaban los antiguos maestros gracias al primer tratado de pintura de la historia, El libro del arte del italiano Cennino Cennini, quien describe a modo de recetario todas las técnicas artísticas desde la antigüedad hasta el momento de su publicación a finales del siglo XIV. Fue la Biblia del arte desde su publicación y aún hoy es seguido por artistas de todo el mundo, así como por historiadores y restauradores dadas la fidelidad con que describe las técnicas y materiales usados por los artistas de la época.

Testimonio único del arte en su conjunto, Cennini describe desde cómo moler pigmentos hasta la mejor forma de aplicar una veladura según el efecto que se desee producir. Entre otras muchas curiosidades, destaca la forma en que aconsejaba pintar los fondos.  Decía que lo mejor era coger una piedra, llevarla al taller, estudiarla minuciosamente y a partir de la piedra pintar la montaña.

Era conveniente hacer lo mismo para representar árboles, ríos y mares.  De ahí la minuciosidad de los artistas del Trecento y los flamencos cuando pintaban los árboles, pues no le falta un nervio a ninguna hoja. También explica Cennini cómo pintar yuxtaponiendo los colores al temple a la hora de pintar un ropaje:

Comienza a dar color oscuro  formando los pliegues, en las zonas de sombra de la figura;

– y como del mismo modo toma un color intermedio, haz resaltar los relieves de los pliegues y de la parte en la que da menos luz a la figura.

-Después toma el color más claro y colorea los relieves y las partes salientes de la zona iluminada de la figura.

-Y del mismo modo que has comenzado, sigue poco a poco con los diferentes colores, primero con uno, luego con otro, haciéndolos destacarse y volviéndolos a unir con buen sentido, difuminándolos con delicadeza.

La catedral gótica, sensorialmente cercana, es representación poética de la esfera celeste: ante todo a partir de su interior, pero, en la catedral concluida, también con inclusión de su aspecto exterior. En ella, las artes plásticas rivalizan con la imagen del cielo que ofrece la poesía eclesiástica, y la superan ampliamente.

Víctor Manuel Nieto Alcaide, de su libro La luz: símbolo y sistema visual.

Vidriera de la catedral de Chartres, Francia

Imagen de MOSSOT en Wikipedia. Licencia GNU

 

Los vitrales o vidrieras constituyen uno de los elementos más característicos del Gótico, siendo en esta etapa cuando alcanza sus cimas más altas tanto tecnológicas como artísticas. Con estas pinturas de luz se transformaron los interiores de las catedrales góticas, llenándolas de luces, magia, misticismo y simbolismo durante los siglos XIII, XIV, XV y buena parte del  XVI. Gracias a las vidrieras, sus vivas y cambiantes  tonalidades de luces y colores, dan la impresión de un espacio irreal, más cerca de la divinidad que de lo terrenal.

La Sainte Chapelle de París, del siglo XIII, inaugura esta nueva forma de entender el interior de los edificios, gracias a los avances técnicos que introdujo la arquitectura gótica, al reducir el grosor de los muros y aligerarlos de carga, lo que se tradujo en grandes aperturas en forma de ventanales y rosetones, que serán los lugares destinados a las vidrieras.

La técnica de las vidrieras es similar a la del mosaico: piezas de vidrio coloreado sujetadas por tiras de plomo montadas sobre un bastidor de metal. Los vitrales góticos llenos de luz vinieron a sustituir a las pinturas murales al temple del Románico.

 

Se usaron dos tipos de vidrios: el coloreado y el vidrio de dos hojas. El vidrio coloreado parte de la masa de vidrio transparente carbonato de potasio o sodio y sílice. Aún en caliente se le añaden distintos óxidos para darle color, como  el óxido de cobalto para el azul, de cobre para el rojo y de hierro para el verde. Con el vidrio de dos hojas se obtienen colores más intensos que permiten pasar una mayor cantidad de luz, y consiste en superponer una hoja fina de vidrio coloreado con una hoja de virio traslúcido más gruesa. Dada la complejidad de esta técnica se formaron importantes gremios de artesanos vidrieros por toda Europa, destacando los maestros de Francia, Alemania, Inglaterra y España.  Concomemos el nombre de algunos de estos maestros que trabajaron en nuestro país: Maestro Nicolae, Enrique Alemán, Nicolás Francés, Arnao de Flandes, etc.

Los artistas vidrieros partían de bocetos sobre cartones a tamaño natural sobre las que se hacían los armazones de hierro que sujetarían el conjunto. A continuación, colocaban las láminas de vidrio siguiendo el dibujo que iban cortando con una especie de tijeras de hierro incandescentes. Finalmente los pequeños trozos de láminas de vidrio se sujetaban unas con otras con tiras dobles de plomo de sección cruciforme para poder sujetar las tiras por ambos lados.

Obras maestras del arte vitral son la Catedral de Chartres y la Santa Capilla de París, ambas del siglo XIII. También destacan por su preciosismo técnico las vidrieras de las catedrales de Notre Dame de París, Canterbury y York. En España, destacan las de la catedral de León, las vidrieras mejor conservadas de todo el gótico, el gran rosetón de la catedral de Burgos, la Cartuja de Miraflores, también en Burgos, y las catedrales de Toledo, Gerona y Sevilla.

 

Vidrieras de la catedral de León

Imagen de N. Traseira en Wikipedia. Licencia GNU

 

Vidrieras de la catedral de Sevilla

Imagen en Wikipedia de Dominio público

 

La pintura sobre tabla tendrá sus máximos exponentes en los retablos, verdaderas obras maestras compositivas destinadas a las capillas laterales de las catedrales. De dípticos y trípticos iniciales se evoluciona hacia polípticos, es decir, retablos formados por más de tres piezas en donde también se pintan las caras posteriores de las tablas que hacen las funciones de puertas que cierran los retablos.

La pintura mural también se practica durante el gótico, sobre todo en Italia, país con una rica tradición romana de murales que se continúa en el Románico.

Y la miniatura o códices miniados alcanza cotas insuperables durante el final del Gótico con magníficos ejemplos como el libro de las Muy ricas horas del duque de Berry.

Las muy ricas horas

Imagen en Wikipedia de Dominio público

 

Página 62 de Las muy ricas horas

Imagen en Wikipedia de Dominio público

 

Pentecostés

Imagen en Wikipedia de Dominio público

 

Por último, no podemos olvidarnos de los tapices, esas pinturas de grandes proporciones realizadas con hilos de colores, como el tapiz del Apocalipsis del maestro Robert Poinçon.

 

La pintura gótica está realizada mayormente sobre tabla y con la técnica del temple, que aglutina los pigmentos con una mezcla de grasa animal o vegetal más agua, generalmente yema de huevo. Como resultado obtenemos unas pinturas de colores luminosos y brillantes aplicados con sutiles capas de veladuras. Además de las pinturas sobre tabla que conformarán retablos, el gótico también produjo libros miniados, vidrieras, pinturas murales sobre todo en Italia y elegantes tapices.

 

3.2. Maestros y obras maestras de la pintura gótica

Jean Fouquet. Madonna

Imagen en Wikipedia de Dominio público

 

Aunque resulte difícil establecer unas características generales del arte gótico debido a la diversidad geográfica, a la extensión temporal y la diversidad de estilos, podemos decir que la principal característica de la plástica gótica es su mayor naturalismo en comparación con al arte románico precedente, aunque será un naturalismo idealizado. Aunque tímidamente aun, el arte gótico se acerca a la naturaleza, se abandonan los rígidos convencionalismos románicos y se introducen el paisaje y los temas profanos. Algunos elementos comunes de toda la pintura gótica son:

  • Importancia del dibujo,  contornos lineales de las figuras.
  • Colores brillantes, irreales, que buscan más simbolizar ideas trascendentes que reflejar los colores reales de los objetos.
  • Luz como símbolo de lo divino, simbolizando la presencia de Dios en la Tierra, luz irreal y sobrenatural.
  • Composiciones rígidas donde predomina la simetría.
  • Incipiente interés por la perspectiva.

Todos estos recursos plásticos se articulan al servicio de la principal finalidad del arte gótico, la didáctica, la de enseñar los pasajes del cristianismo a una población eminentemente analfabeta, acercando a los santos y mártires al mismo plano terrenal de los fieles, mostrando sentimientos y emociones pero sin perder esa elegancia y refinamiento tan típicos del gótico.

Existen cuatro etapas en la evolución de la plástica gótica:

  • el gótico lineal o escuela franco-gótica, del siglo XIII;
  • la escuela italiana o del Trecento, siglo XIV;
  • el gótico Internacional, desde finales del siglo XIV hasta la primera mitad del siglo XV;
  • y la Escuela Flamenca, desde la mitad del siglo XV a principios del siglo XVI.

 

Van der Weyden. San Lucas dibujando a la Virgen

Imagen en Wikipedia de Dominio público

 

 

 

 

 

Los gremios

Durante el gótico y buena parte del renacimiento, la producción artística se organizaba en talleres y gremios, es decir, en estructuras jerarquizadas que establecían la formación de los artistas, considerados artesanos, que implicaba duros años de formación para conseguir formar parte de ese determinado gremio. Si hoy día paseas por una calle llamada Curtidores, Canteros, Yeseros, Platería o Alfarería es porque en esas calles se encontraban instalados esos gremios.

Los gremios se estructuraban jerárquicamente en:

-un Alcalde y unos Mayorales,

-Cónsules o Diputados que inspeccionaban los distintos talleres

para velar por la calidad de los trabajos y evitar el intrusismo.

-Los aprendices entraban  a edades tempranas para aprender el oficio al taller, sobre los doce años, y se firmaba un contrato por el que el aprendiz se comprometía a obedecer al maestro y cumplir sus encargos, y el maestro le daba comida, cobijo y velaba por la salud del aprendiz. Los aprendices pasaban unos seis años en el taller, comenzando por las tareas más elementales como preparar colas, moler pigmentos, fabricar pinceles, para pasar paulatinamente a dibujar, componer y pintar obras de pequeño formato o encargos poco importantes. Una vez terminada la formación, los aprendices debían pasar un examen para conseguir el título oficial de maestría en su especialidad, y así poder trabajar de manera independiente.  Era tal la especialización de estos artistas artesanos que por ejemplo, para realizar un retablo, se necesitaban cinco maestros: ensambladores, entalladores y escultores por un lado, y doradores y pintores por otro.

Todo esto del sistema gremial y la maestría tiene su lado positivo y negativo. Dentro de los positivo, hay que destacar la altísima calidad de estas producciones, lo que ha permitido que lleguen hasta nosotros en relativo buen estado de conservación.

Pero es cierto que cortaban la creatividad de los artistas y que muchos de ellos se rebelaran contra el férreo sistema gremial defendieran una mejor consideración del artista, como pasó a finales del siglo XV en la Italia renacentista.

Destacó el gremio de pintores dedicado a San Lucas de los Países Bajos, la actual Holanda.

 

Gótico lineal, siglo XIII

 

Capilla de San Martín

Imagen de A.Fumero en Wikipedia. Licencia CC

 

Predominio de las líneas del dibujo que delimitan tanto el contorno como los planos de color de las figuras. Es una pintura muy ingenua y sencilla, que busca la fácil comprensión de los temas por parte del espectador. El color aún se aplica sin tener en cuenta la luz, colores brillantes y muy intensos.

Destacan las vidrieras y

las miniaturas, con escenas enmarcadas en espacios arquitectónicos con abundante empleo del pan de oro. Buenos ejemplos de libros miniados son el Salterio de la reina Blanca de Castilla y San Luis,  y las Cántigas de Santa María de Alfonso X el Sabio, de marcado sabor mudéjar con abundante empleo de decoración geométrica.

Los mejores ejemplos de pintura mural gótica en España se encuentran en la capilla de San Martín de la catedral vieja de Salamanca, realizados por Antón Sánchez de Segovia. Destaca la representación  del Juicio Final, pintada como si fuera un manuscrito a gran escala.

Cabe resaltar también las pinturas murales de San Miguel de Barluenga, y las ya citadas vidrieras de las catedrales de León o Chartres.

En Italia destacaron dos pintores dentro de lo que se conoce como el Duecento italiano: Cavallini y Cimabue. Ambos combinan los frescos y los mosaicos de clara influencia bizantina con los nuevos aires naturalistas del gótico.

Cimabue fue el pionero en introducir el naturalismo en las figuras del arte gótico, pero su pintura aun se ve muy influenciada por el arte bizantino precedente. Destacan su Majestad del Louvre, los mosaicos del baptisterio de la catedral de Florencia, o los frescos de la basílica de San Francisco de Asís.

Pietro Cavallini destacó sobre todo por sus mosaicos, como los de Santa María en Trestévere y sus frescos del Juicio Final de Santa Cecilia, ambos en Roma.

 

Cavallini. La Anunciación. Iglesia de Santa María in Tretévere

Imagen en Wikipedia de Dominio público

 

Cimabue. La Majestad del Louvre

Imagen en Wikipedia de Dominio público

 

La primera pintora famosa de la historia de España

Podemos considerar a Teresa Díez como la primera pintora de la que se tienen datos históricos. En su obra destacan las vidas de santas, así como ciclos enteros dedicados a la figura de María Magdalena. Trabajó a comienzos del siglo XIV en tierras castellanas, sobre todo en Zamora, y fue descubierta por casualidad en 1955 con motivo de unos trabajos de restauración en el Real Monasterio de las Clarisas de Toro. Pincha en este enlace para concocer más sobre esta mujer pionera del arte español.

 

TERESA DIEZ: UNA PINTORA MEDIEVAL NO ANÓNIMA PERO OLVIDADA

https://art-y-cultura.blogspot.com/2015/08/teresa-diez-una-pintora-medieval-no.html

 

Siglo XIV, escuela Italo-gótica

Francia deja de ser el foco principal de influencia y ahora le toca el turno a Italia, en donde se desarrolla un estilo con un mayor naturalismo, refinada elegancia y el empleo generalizado del pan de oro para los fondos, las aureolas detrás de las cabezas que indican la divinidad de ese personaje, y los remates de los retablos.

Destacarán dos escuelas,

-la florentina y

-la sienesa, y Giotto será el mejor artista de toda la centuria. Conocerás más a fondo estas escuelas en la siguiente unidad.


En España durante el siglo XIV se aprecia una mayor influencia de

  • la escuela florentina en Castilla, mientras que
  • en Aragón se aprecia una mayor influencia de la escuela sienesa.

En Aragón destacan pintores como Ferrer Bassa, autor de los frescos de San Miguel de Pedralbes; los hermanos Serra, autores del retablo  de Manresa; y adelantando el estilo internacional hay que citar a Bernat Martorell, quien además de pintor, también diseñó vidrieras y libros miniados como el Libro de las horas.

Entre su extensa producción cabe destacar su Retablo de San Jorge y el Retablo de la Transfiguración de la catedral de Barcelona.

Martorell. San Jorge 

Imagen en Wikipedia. Dominio público

 

 

 

Pedro Serra. Detalle del Retablo de Manresa

Imagen de J. Renalias en Wikipedia. Licencia CC

 

Gótico Internacional.

En el último tercio del siglo XIV surge un estilo con gran influencia italiana del Trecento que se ha denominado Gótico Internacional, que perdurará hasta la primera mitad del siglo XV. Sus características son:

  • Figuras elegantes y estilizadas donde  predominan las  líneas curvas, con opulentos ropajes que se pliegan denotando un movimiento sinuoso.
  • Colores muy vivos, brillantes e irreales.
  • Se recupera del arte clásico romano el lenguaje narrativo de los frisos y los retratos, tímidamente introducidos  en las figuras de los donantes de los retablos.
  • Realismo elevado a su máxima expresión, detalles realizados con una técnica minuciosa que representa los cabellos uno a uno, los nervios de las hojas, las variaciones más mínimas de los pétalos de las flores.

Este estilo comenzó en el norte de Italia, en la región francesa de Borgoña y en Alemania, y pronto se extendió al resto de cortes europeas. Quizá el máximo exponente de esta corriente sea el ya citado Libro de las muy ricas horas, de los hermanos Limbourg, pero también hay que destacar a artistas como los franceses Jean Malouel, Henri Bellechose, Jean Fouquet, que introduce muchos elementos del Expresionismo, y Nicolás Froment; el alemán Stefan Lochner y los italianos Lorenzo Mónaco, Gentile da  Fabriano y Jacobo Bellini.

Lochner. La Virgen del rosal

Imagen en Wikipedia. Dominio público

 

ean Fouquet. Piedad

Imagen en Wikipedia. Dominio público

Lorenzo Mónaco. Virgen con el Niño

Imagen en Wikipedia. Dominio público

En Castilla, destacan Nicolás Francés, autor del retablo mayor de la catedral de León y de la Iglesia mayor de Tordesillas;

Dello Delli es el autor del retablo mayor de la catedral vieja de Salamanca.  La influencia flamenca es innegable en varios autores,

destacando Luis Dalmau, discípulo de Van Eyck, cuya obra maestra es La virgen de los Concellers. Jaime Huget tiene influencias de ambas escuelas, la italiana y la flamenca, destacando su Retablo de San Vicente Mártir y su Última Cena.

Destacan las figuras monumentales a la manera de Giotto de Bartolomé Bermejo, como su Piedad del Arcediano Desplá. En Castilla destacan Fernando Gallego, gran admirador de la pintura flamenca, como queda patente en su Martirio de Santa Catalina, y Jorge Inglés, que trabaja en la catedral de Salamanca.

Quizás el más famoso pintor español de finales del siglo XV fue Pedro Berruguete, pintor oficial de los reyes católicos, autor de los retablos de Santo Tomás de Ávila y San Juan de los Reyes de Toledo, La Virgen de la Leche, y su Auto de fe.

Bartolomé Bermejo. Retablo de la Virgen de Montserrat

Imagen en Wikipedia de Dominio público

 

Pedro Berruguete. La Virgen de la Leche

Imagen en Wikipedia de Dominio público

 

El estilo internacional cobrará en los Países Bajos un especial protagonismo y derivará en lo que se conoce como Pintura Flamenca, cuyas características principales son el empleo de la pintura al óleo y el amor por los detalles, configurando uno de los estilos más característicos de toda la historia del arte, que conocerás en profundidad un poco más adelante.

Con la plástica gótica asistimos a un mayor naturalismo que en Románico aunque perviven todavía muchos convencionalismo formales y una cierta rigidez. Serán sus señas de identidad los colores vivos y brillantes, sin relación con la fuerte luz irreal que ilumina las escenas, y el marcado  contorno de las figuras, así como su finalidad didáctica de contar los temas divinos a una población analfabeta.

Del gótico lineal del siglo XIII se evoluciona a la pintura gótica del Trecento, donde se ensalza la dulzura y el refinamiento en las escuelas de Florencia y Siena. Este estilo derivará en el llamado Gótico Internacional, donde a la estilización formal se le suma la tímida aparición de la perspectiva, para terminar el siglo XV con la pintura flamenca que otorga un protagonismo inusitado a los detalles y que mezcla el temple con la incipiente nueva técnica del óleo.

 

3.3. Tipologías y técnicas escultóricas: el estofado.

Catedral de Reims. Ángel de la sonrisa
Imagen de Vassil en Wikipedia. Dominio público

 

Al igual que ocurre con la pintura, la escultura gótica se inclina por el naturalismo, por representar a los personajes de la cristiandad con un aspecto más humano, más cercano a los hombres y a la Tierra donde habitan.  El gótico es una continuación natural del Románico pero aunque compartan similitudes, como tipos iconográficos definidos como el Pantocrátor y una dependencia a la arquitectura, también presenta notables diferencias con la plástica anterior, y podemos observar una mayor especialización de los artistas y mejores acabados técnicos.

Características generales:

  • Naturalismo, es una plástica que se inspira en la naturaleza para buscar la belleza ideal universal e imperecedera. Esto se debe en gran parte a una nueva forma de entender la biblia y la religiosidad, a lo que contribuyó decisivamente San Francisco de Asís de acercar lo divino y lo humano mediante la naturaleza, a encontrar la belleza de Dios en la naturaleza y las pequeñas cosas, y veremos cómo paulatinamente la vegetación y el reino animal irán ganando terreno tanto en la escultura como en el resto de manifestaciones artísticas de los siglos XIII al XV.

 

  • Humanismo y realismo. Ya no valen las deformaciones y los simbolismos románicos, sino que ahora las figuras adquieren proporciones más humanas y reales, incluso adoptan gestos propios de cualquier persona: ya no son figuras distantes e hieráticas, sino que hablan, conversan y hasta sonríen. Recuerda que desde mediados del siglo XV gracias a los flamencos las figuras ganan en realísimo y se representan imperfecciones en los rostros, arrugas, calvicies, y este paso del naturalismo idealizado al realismo más verosímil se produjo primero en la escultura.

 

  • Mayor variedad de temas. A la iconografía románica de Cristo y santos, se suman los temas marianos, es decir, a la vida de la Virgen María y su papel de intermediaria en el Juicio Final, el tema por excelencia de los conjuntos escultóricos del gótico. En el siglo XV el tema de la Piedad adquiere especial importancia, y veremos a un Cristo muerto en el regazo de una Virgen madre desconsolada por la muerte de su hijo, como cualquier madre, y en la Virgen con el Niño veremos una escena doméstica con una madre feliz y un niño Jesús ya con rasgos infantiles y en actitud juguetona, nada que ver con la Virgen románica seria y solemne en su trono y un niño que de niño solo tenía el nombre.  Aparecen temas profanos nuevos, como el

 

  • Finalidad didáctica, al igual que en el Románico, pero ya no se enseñan las escrituras mediante un dios temible que infundía miedo, sino que ahora es un dios cercano, amable y capaz de escuchar a sus fieles y hasta de perdonarles sus pecados.

 

 

  • Materiales nuevos. Se siguen usando la piedra y la madera fundamentalmente, pero a diferencia del Románico, ahora se prefieren piedras calizas y el alabastro, más blandas y dúctiles, con lo que los escultores pueden obtener finos detalles, esculpir ropajes con pliegues y hasta imitar la textura de prendas y accesorios.

Pórtico gótico
Imagen de Jokinzuru en Wikipedia. Licencia CC

 

Tipologías

En sus inicios el gótico continúa los tipos escultóricos románicos, y está muy condicionada a la arquitectura, aunque las figuras parece que estén menos aprisionadas en los espacios, parece que están mas cómodas en sus destinos, y con el tiempo irán ganado volumen hasta salir de los muros y portadas para volverse exentas e independientes.

Las portadas de las catedrales serán los lugares por excelencia de los relieves góticos, donde se concentran la mayor cantidad de esculturas. Las partes de una portada gótica son:

  • Tímpano: la parte más importante, de forma semicircular u ojival, ocupa el centro del arco de la portada justo encima del dintel de  la puerta de acceso. Puede estar dividido en franjas horizontales y la iconografía suele ser el Juicio Final o la imagen del Pantocrátor, aunque en ocasiones también se dedica a la Asunción o Coronación de la Virgen.

 

  • Jambas: son las columnas de las que parten los distintos arcos que conforman el pórtico enmarcando la puerta, donde se sitúan santos y profetas.
  • Arquivoltas: son esos arcos abocinados concéntricos que parten de una jamba de un lado, recorren el arco y se unen a la jamba del otro lado. En las arquivoltas se sitúan las esculturas de menor tamaño de ángeles, santos y los ancianos del Apocalipsis.

 

  • Parteluz: columna o pilar que divide en dos la puerta de acceso a la catedral, con  la Virgen o el santo al que va dedicada la catedral.

Vemos el mismo esquema románico de portada pero ahora se multiplica el número de figuras no solo en las portadas, sino en las portadas laterales, en las capillas, en los techos en forma de gárgolas, en los pináculos, y van ganando volumen, dejando el bajo y medio relieve para adoptar las formas más voluminosas del alto relieve.

Durante los siglos XIV y XV aparece una nueva tipología: la escultura funeraria, los sepulcros, en donde el yacente adopta varias posturas: recostado, arrodillado o tumbado boca arriba. De los primeros sepulcros adosados a la pared se evoluciona a los sepulcros exentos esculpido en todos sus lados. Y como no, los retablos, existiendo un buen número de ellos realizados íntegramente por esculturas, de madera o alabastro.

A estas tipologías hay que añadir las esculturas de bulto redondo, destacando los Crucificados, las Vírgenes con el Niño y la Piedad.

 

La talla en piedra y madera.

Máquina de sacado de puntos
Imagen de Satrughna en Wikipedia. Licencia GNU

 

Cincel
Imagen de Martink en Wikipedia. Dominio público

 

La técnica de la talla ha variado poco desde la antigüedad.

Los escultores primero hacen un pequeño modelo en arcilla o yeso de la pieza, y con ayuda de herramientas de metal como el buril, el cincel y las gubias, van obteniendo las formas de los bloques de piedra y madera, ayudándose de un artefacto llamado máquina de sacar puntos.

Consiste en una serie de varillas metálicas articuladas que terminan en una afilada de sección triangular, que van midiendo los puntos más importantes del modelo de la escultura, y se van pasando al bloque de piedra o madera para ayudarle al escultor a saber por dónde tiene que rebajar el material. Sobre todo es mu útil para medir la profundidad de las zonas más interiores como los ojos, el cuello y detalles de manos etc.

En numerosas ocasiones las esculturas se policromaban con ricos y variados colores al temple, y en el caso de las esculturas de madera, mediante la técnica del estofado.

 

Detalle de un estofado

Imagen de Luis F. García en Wikipedia. Licencia CC

 

La técnica del estofado.

El término estofado proviene del italiano stoffa que significa tejido o tela rica, y se utilizan láminas de oro, plata o cobre  en escultura sobre madera para recrear las vestimentas de las figuras.

Una vez que está lista la pieza y la superficie sobre la que se va a estofar está perfectamente limpia y lisa, se aplica una mano de cola de conejo templada que hará las veces de adhesivo de la pintura y evitará que se escame  con el paso del tiempo. Una vez seco, se aplica el mismo gesso que el usado en las imprimaciones de las tablas y se lija para conseguir una superficie lisa y homogénea. Y ahora se aplica el mismo bol con arcilla  roja de Armenia que el usado para dorar una tabla, y una vez seco, se vuelve a lijar y se da otra mano de cola de conejo. Cuando la cola esté mordiente, esto es, ni muy húmeda ni seca del todo, vamos aplicando las láminas de pan de oro o de cualquier otro metal, depositándolas suavemente sobre la escultura y presionando suavemente con un trozo de algodón o con los dedos para ayudar a su fijación  eliminar las partes sobrantes de las láminas. Es lo que se conoce como esgrafiado. Después se pule con piedra de ágata y se aplica el color al temple.

Una vez seca la capa de pintura, se calca el dibujo de ese paño o tejido y se va raspando suavemente con un punzón para recuperar el dorado de las láminas. El estofado más usual era el de pan de oro sobre fondo rojizo, pero también se estofaban con láminas de plata sobre fondo azul, e incluso con láminas de cobre.

Para finalizar, se daba una mano de barniz de goma laca o de cera.

 

Al igual que ocurre con la pintura, el naturalismo es la seña de identidad de la escultura gótica, que siente una especial predilección por los temas marianos. Las portadas de las catedrales serán los lugares que ocupen las esculturas casi ya de bulto redondo, y aparecen los retratos y las esculturas funerarias hechas en piedra caliza y alabastro. La policromía era muy común en esta etapa, y como novedad aparece la técnica del estofado, que consiste en cubrir la escultura con láminas de pan de oro, pintar encima con temple y esgrafiar la superficie para hacer aflorar el oro y conseguir esos ricos ropajes tan característicos de esta época.

 

3.4. Los mejores ejemplos de la escultura del gótico

De manera general podemos observar la misma evolución en la escultura y la pintura góticas. Francia será quien exporte los modelos del nuevo lenguaje al resto de países, entre ellos España, pero  a partir del siglo XIV cada país adoptará su propio lenguaje a diferencia de Italia, donde el clasicismo grecorromano tiene un mayor peso y condicionará a toda la producción escultórica del gótico.

Ejemplos de transición entre lo románico y lo gótico  son las portadas de Amiens y Notre Dame de París, de finales del siglo XII. En la catedral parisina la portada presenta una gran proporcionalidad de todo el conjunto, algo que no sucedía en el románico,  aunque también se aprecia un cierto esquematismo, reduciéndose las figuras a lo esencial pero con más detalles que en la escultura románica. La parte central de la portada la ocupa el Juicio Final, y todo el conjunto está presidido por la Galería de los  Reyes, veintiocho estatuas que representan los reyes de Judea e Israel, que se confundieron durante la Revolución francesa con los reyes de Francia y fueron destruidas casi en su totalidad.

Cada rincón, cada detalle de Notre Dame es asombroso.

https://www.youtube.com/watch?v=O61ng_QqC4I

 

Portada de la catedral de Notre Dame, París

Imagen de B. LIEU SONG en Wikipedia. Licencia GNU

 

Catedral de Amiens. Virgen dorada

Imagen de Vassil en Wikipedia. Dominio público

 

La escultura gótica clásica es la del siglo XIII, dominada por un naturalismo idealizado, de formas suaves, estilizadas, dulces y muy hermosas. Las portadas de las catedrales de Chartres y Reims sirven de modelo para el resto de portadas europeas, con esculturas cada vez menos dependientes de los espacios arquitectónicos.  La catedral de Chartres tiene una gran presencia de temas marianos, como la Coronación y Asunción de la Virgen, y de la de Reims destaca la figura del Ángel de la Sonrisa, que como las del resto de las jambas, es casi de bulto redondo, y ya no tiene un aspecto hierático ni solemne, sino que con su dulzura y aspecto humano parece que entabla conversación con el visitante y le anima a entrar.

En Alemania el naturalismo se  torna expresionismo, pues tanto la alegría como el dolor se exageran notablemente. Destacan las esculturas de la catedral de Bamberg, en especial su Juicio Final y la estatua ecuestre del Caballero de la catedral. Obras cumbres del gótico clásico alemán  serán los conjuntos escultóricos de las catedrales de Estrasburgo y Magdeburgo, destacando de esta ultima Las vírgenes necias.

En Italia destaca la familia de los Pisano, que realizan el Púlpito del baptisterio y el de la catedral de Pisa con relieves de la vida de Cristo de gran solemnidad y clasicismo, anticipando varios siglos lo que sería el Renacimiento.

Catedral de Bamberg, detalle

Imagen de J. O. Först en Wikipedia.

Dominio público

 

Púlpito de la catedral de Pisa, detalle

Imagen de José Luiz en Wikipedia. Licencia CC

 

Púlpito de la catedral de Pisa, detalle

Imagen de José Luiz en Wikipedia. Licencia CC

 

Virgen Blanca de León

Imagen de L.M. Bugallo en Wikimedia. Licencia CC

 

En España  durante el siglo XIII destacan las portadas de las catedrales de Burgos, León y Toledo, en las que trabajaron varios artistas franceses. De la catedral de Burgos destacan:

  • Puerta del Sarmental: en ella trabajaron con casi total seguridad escultores del taller del maestro Beau Dieu de Amiens. En esta portada se representa el tema gótico por excelencia: el Juicio Final, con el Pantocrátor en el tímpano rodado del Tetramorfos, los símbolos de los cuatro evangelistas, los ancianos del Apocalipsis en las arquivoltas, santos y profetas variados en las jambas y las figura del obispo que mandó construir la catedral, Mauricio. Llama la atención los detalles de los instrumentos que portan los ancianos, y aunque las proporciones son mas naturales y correctas que en el románico, aun persisten los rostros severos e  inexpresivos tan típicos del románico.

 

  • Puerta de la Coronería, del maestro Enrique, y el claustro, con escenas del Juicio Final, la Anunciación, la Adoración de los Magos y las estatuas de Alfonso X y Doña Violante, magníficos ejemplos de belleza idealizada gótica.

En la catedral del León también se representa el Juicio Final y la Deesis o Pantocrátor y destacando por encima de todas las figuras, la Virgen Blanca del parteluz, también del maestro Enrique, verdadera joya de todo el gótico español y que guarda muchas similitudes con el Ángel de la Sonrisa.

Ya a finales de la centuria se acomete la decoración de la catedral de Toledo, con las más de cien figuras de su Portada del Reloj, y con otra Virgen Blanca de factura parecida a la leonesa.

Pisano. Adán

Imagen de Jastrow en Wikipedia. Dominio público

El siglo XIV es el del estilo internaciónal también en la escultura, en donde se abandonan los grandes pórticos para centrarse en los retablos y esculturas exentas destacando los sepulcros funerarios. Se aprecia un mayor realismo, inclusión de detalles anecdóticos y más énfasis en los sentimientos. Las figuras presentan el típico contrapposto gótico, que a diferencia del de las estatuas de la antigüedad, es un poco más exagerado y decorativo.

 

El foco principal de producción escultórica de esta centuria está en la corte francesa de Borgoña, destacando Claus Sluter, con obras cumbre como el Pozo de Moisés y el Sepulcro de Felipe el Atrevido.

En Italia, Andrea Pisano realiza los relieves en bronce de la puerta del baptisterio de la catedral de Florencia, verdadera antesala del Renacimiento.

En España destaca la obra de Jaime Castayls, que realiza las sepulturas reales de Poblet y Santas Creus, el magnífico retablo de Cornellá y la estatua del rey Pedro el Ceremonioso.

 

De toda la imaginería escultórica del gótico, llaman mucho la atención esas esculturas de animales fantásticos situadas en los tejados y que nos miran con cara rara. Son las gárgolas, del francés gargouille, ruido de un líquido en un tubo, pues la función  práctica de estos seres es la de desagüe de los tejados. Las gárgolas o grifos son seres híbridos entre animales y humanos con rasgos monstruosos que fueron muy populares durante el gótico, relacionados  con el infierno y las bestias del Apocalipsis, y que servían para ahuyentar al demonio y demás espíritus malignos.

Cada vez que pases cerca de una catedral, busca las gárgolas y disfruta de esa mezcla de terror, asombro y curiosidad que provocan las gárgolas.

 

Gárgola de la catedral de Ulm, Alemania

Imagen de Ramessos en Wikipedia. Dominio público

 

Gárgola de la catedral de Salisbury

Imagen de Akoliasnikoff en Wikipedia. Licencia GNU.

 

El Doncel de Sigüenza (Guadalajara)

Imagen de Borjaanimal en Wikipedia. Licencia CC

 

La época de esplendor de la escultura española es la del siglo XV, recibiendo las influencias borgoñonas y flamencas y dotando a las obras de un fuerte realismo y gran expresividad. En la Corona de Aragón destaca Pere Joan, al que debemos los retablos de las catedrales de Tarragona, Zaragoza y su célebre San Jordi del palacio de la Generalitat de Barcelona.

En Castilla destacan Juan Guas, que trabaja en el monasterio de san Juan de los reyes de Toledo, y Rodrigo Alemán, autor de las sillerías del coro de la catedral. Egas Cueman realiza las Puerta de los Leones de la catedral toledana.

 

Sebastián de Almonacid labra el maravilloso sepulcro de El doncel de Sigüenza, de marcado aire clásico, y Felipe Bigarny el de los Condestables de la catedral de Burgos. Pero el escultor más importante del gótico es Gil de Siloé, verdadero virtuoso de la talla en piedra, madera y alabastro, cuya obra culmen es el retablo de la Cartuja de Miraflores, de Burgos.En esta cartuja se encuentran los sepulcros de Juan II e Isabel de Portugal, padres de la reina Isabel la católica, verdadera obra maestra realizada en alabastro, y el sepulcro del Infante Don Alfonso, hermano de Isabel la Católica,  en actitud orante impresiona la gran decoración de todo el conjunto. No menos increíble es el Retablo del altar mayor. Totalmente policromado, asemeja un gran tapiz cuya composición está  presidida por una enorme corona bajo la que se sitúa un Cristo Crucificado inscrito en un gran círculo, con la Anunciación y el Nacimiento en los pies.

Sepulcro del infante Don Alfonso

Imagen de Ecelan en Wikipedia. Licencia GNU

 

Retablo de la Cartuja de Miraflores

Imagen de Planalui en Wikipedia. Dominio público

 

La escultura gótica sigue las mismas etapas que la pintura, comenzando  con una plástica de transición entre el románico y el gótico con ejemplos en las catedrales de Amiens y Notre Dame. El siglo XIII es el del gótico clásico, con excelentes portadas como las de Chartres y Reims en Francia, Bamberg y Magdeburgo en Alemania, Burgos y León en Castilla y las esculturas más clásicas de los Pisano en Italia. La escultura internacional del siglo XIV está dominada por el influjo de Claus Sluter y el siglo XV es la época de los grandes retablos y sepulcros, destacando el español Gil de Siloé.

 

 

 


Copyright © 1996-2010 Creatividad1234. All rights reserved.
iDream theme by Templates Next | Powered by WordPress